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Mar
07

FEDERICO AUBELE Berlín 13 (ESL Music)

Escrito por Sergio Burstein

Por: Sergio Burstein

aubeleEn sus dos primeros álbumes (“Gran Hotel Buenos Aires” y “Panamericana”), Federico Aubele presentó un plácido estilo en el que géneros internacionales como el dub, el trip-hop y el lounge se encontraban discretamente con los modos latinos del tango y del bolero.

Ambas placas, producidas por el afamado dúo de DJs estadounidenses Thievery Corporation, hicieron que el guitarrista argentino alcanzara una reputación que trascendió rápidamente las fronteras de su país de origen (aunque es necesario decir que radica actualmente en Berlín, y que antes de eso se había instalado ya en Barcelona).

Su tercer trabajo, “Amatoria” (2009), obtuvo comentarios más divididos, ya que si bien se mantuvo en los mismos cauces musicales, fue el primero hecho sin los aportes de Thievery Corporation, y también el primero en el que su autor se animó a presentarse como cantante (una labor cedida con anterioridad a diversas intérpretes femeninas).

“Berlín 13”, el nuevo trabajo, repite la tendencia vocal de su antecesor (es decir, el encuentro de la apacible voz de Aubele con las de sus invitadas, entre las que destaca su protegida Natalia Clavier), así como el  interés en un formato de canción que no resultaba tan evidente en las dos producciones originales.

Pero el flamante disco ofrece también una novedad: el empleo del inglés en varias de sus letras. El manejo de este idioma se extiende al sencillo “No One”, cuyo aire reflexivo y un tanto oscuro desconcertará quizás a los que prefieren al sudamericano en su tendencia más festiva, pero que lo muestra en una interesante y poco explorada faceta.

En realidad, la mayoría de los cortes adoptan un camino semejante (escúchese la casi siniestra “El miedo”), aparentemente inspirado en el momento actual de Aubele, que se mudó hace poco a la capital teutona.

De hecho, él mismo ha anunciado que la inclusión del número 13 en el nombre del disco responde a una carta del Tarot que representa a la muerte.

Claro que no todo va por el mismo rumbo: “Kreuzberg”, por ejemplo, no es un primer intento del argento por cantar en alemán, sino una pieza instrumental marcada por una melancólica melodía, pero cargada también de velocidad y de energía; y “13” resulta también animada en el plano rítmico.