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Nov
27

MEGADETH/ “TH1RT3EN” (Roadrunner Records)

Escrito por Sergio Burstein

Thirteen_coverEl diseño de la portada del nuevo álbum de Megadeth parece ser una referencia directa a las primeras producciones de un combo que se hizo conocido en sus inicios por la rapidez de su estilo y por su inclemencia musical. Sin embargo, con el paso de los minutos, queda claro que este Th1rt3en se encuentra más en la línea de lo hecho por Dave Mustaine y compañía a principios de la década pasada que al “Peace Sells”, por poner sólo un ejemplo.

El primer disco de Megadeth se lanzó en 1985, y es completamente razonable esperar que el nivel del cuarteto no se encuentre en su mejor momento, que según los entendidos se dio entre su creación y el despertar de los 90; pero es también necesario señalar que “Endgame” (2009), el trabajo anterior, era un saludable retorno a la ferocidad original, con una impronta ‘thrash’ que impresionó a propios y a extraños.

Por ese lado, “Th1rt3en” es un trabajo que se inscribe en una línea mucho más complaciente, como lo demuestra el sonido menos duro que ostenta, una probable consecuencia del cambio de productor (“Endgame” estuvo en manos de Andy Sneap, quien había trabajado con Exodus, Napalm Death y Kreator, mientras que éste fue puesto a disposición de Johnny K, quien lo ha hecho con un sinnúmero de representantes del nu metal). Y eso es algo que se nota desde el primer corte, “Sudden Death”, que no es una canción realmente  lograda, y que a pesar de poseer algunos arreglos interesentes, exhibe a nuestro parecer demasiados coqueteos con los sonidos modernos.

“Public Enemy No. 1”, el primer sencillo -que se encuentra inspirado en la vida de Al Capone-, es una suerte de heavy tradicional, pasable pero poco memorable, que ha sido plasmado además en un video cuyo protagonista es un simio (¡!). La cosa mejora ostensiblemente con “Whose Life (Is It Anyways)”, una canción que, en medio de su fuerte impronta punkie, resulta bastante entretenida y tiene además unos duelos de guitarra particularmente inspirados.

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En realidad -y aunque seguimos siendo incondicionales de la etapa que Megadeth tuvo con Marty Friedman-, los solos compartidos entre Mustaine y Chris Broderick (integrante de Megadeth desde el 2008) son lo mejor del disco, y resultan tan efectivos que justifican de algún modo la apreciación entera del “Th1rt3en”.

Este álbum se encuentra fuertemente marcado por un estilo de hard rock que no convencerá probablemente a todos los viejos fans, y que si funciona bien en “Black Swan” –una composición directa y sin florituras, pero compacta y dueña de un gran coro-, no logra lo mismo en “Guns, Drugs & Money” -un tema que nos llamó la atención por sus ocasionales palabras en español, por estar ubicado en México y porque parece ser una especie de narco-metal, pero que en el plano musical no tiene nada especial-.

En medio de sus decepciones iniciales, “Th1rt3en” parece ser uno de esos trabajos cuyo valor aumenta con el paso de las audiciones, y que logra imponer en el primer intento piezas como “Never Dead”, probablemente la más ‘thrash’ de la partida (y una en la que brillan particularmente los rapidísimos solos de guitarra), así como “Fast Lane”, cuyo filo instrumental y fiereza general resultan encomiables.

Un buen modo de terminar puede ser decir que la mayor parte de los fans a los que les ha gustado el disco lo han comparado con “A Countdown to Extinction” (1992), una placa en la que Megadeth bajó las revoluciones de sus primeros tiempos y recurrió por primera vez a un sonido más accesible. La opinión que tengas de ese título podrá encaminar quizás lo que sientas por éste. Sea como sea, es bueno que Mustaine siga vivo y productivo. (SERGIO BURSTEIN)