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Mar
20

DRACO ROSA/ “Vida” (Sony Music/Latin)

Escrito por Sergio Burstein

Draco_Rosa_Vida_portadaPara nadie es un secreto que Robi Draco Rosa pasó recientemente el trance más difícil de su existencia. Aunque se sabe que tuvo etapas complicadas durante su juventud, relacionadas al consumo de drogas y a su afición por las temáticas lúgubres, el linfoma no-Hodgkin que hizo presa de él hace dos años fue una sorpresa especialmente ominosa en una etapa de su vida que lucía sumamente prometedora.

La relevancia de este lanzamiento como reflejo de un momento especialmente crítico es innegable, así como lo es contar con una nueva obra del susodicho. La verdad es que, luego de ver las fotografías que lo mostraban terriblemente demacrado, muchos empezaron a pensar lo peor, como sucede en casos semejantes.

Es por ello que el curiosamente titulado “Vida” tenía una innegable aura de despedida durante su desarrollo, mientras que ahora, casi tres meses después de que Draco anunciara su recuperación total, exhibe un poderoso sabor de triunfo y de supervivencia. Eso no lo vuelve necesariamente perfecto ni novedoso, porque se trata básicamente de una antología de "grandes éxitos" (un término raro en el caso de este cantautor) regrabados con la ayuda de famosos.

Y lo cierto es que, si bien los temas no han sido radicalmente alterados, la balanza de convidados se inclina mayormente hacia un espectro comercial que no complacerá probablemente a la mayoría de fans del boricua, aunque él mismo los eligió y sus gustos nunca se han limitado al 'indie' (de hecho, hizo "La copa de la vida" para Ricky Martin en 1998, ya en su etapa más rockera).

draco-rosa_en_su_estudio

A título personal, claro, estamos facultados a decir que varios de los presentes deslucen el nivel del producto, lo que puede tener que ver con su falta de osadía y de afanes experimentales. Para probarlo, ahí esta el sencillo de adelanto, una versión de “Penélope” (sublime en su registro original) que se ve banalizada por la melosa voz del Fher de Maná; las participaciones igualmente indistinguibles de Ricky Martin y de Juanes, quienes cantan en un dúo permanente con Draco en las intrascendentes tomas de “Más y más” y “Roto por ti”, respectivamente; y, en particular, la atroz vocalización del sobrevalorado Romeo Santos en una recreación de “Reza por mí” que merece el olvido.

A diferencia de esto, Juan Luis Guerra -el gran orquestador del proyecto y, valgan verdades, un artista también pegado a las fórmulas radiales- lleva bien los trámites en la acogedora y optimista “Esto es vida”. Pero lo mejor viene al lado de los músicos realmente afines a la estética más celebrada de Draco, entre quienes incluiríamos al gran Rubén Blades, muy correcto en una versión de “El tiempo va” que se acerca al bolero y posee una magnífica 'performance' del anfitrión.

La voz rasposa de Andrés Calamaro va bien con la contundencia de “Vagabundo”, aunque le ayuda también el hecho de tener al frente una composición brutal; y ocurre algo parecido con “Noche fría”, que no marca una gran diferencia mientras le da la voz principal a MiMa, pero que se cierra con un impresionante jammin' de tendencia reggae.

Por su lado, José Feliciano -una inesperada pero bienvenida adición- luce sus mejores dotes de 'crooner' en un “Cruzando puertas” memorable, mientras que el infalible Residente de Calle 13 le brinda un enérgico segmento improvisado a una “Madre Tierra” en plan de rap metal que se convierte en lo más fuerte del disco, marcado generalmente por un aire apacible y acústico que le da cabida a interesantes arreglos orquestales. Es probable que ninguna de estas versiones iguale ni mucho menos supere a sus equivalentes originales, pero es muy bueno tener a Draco de regreso. Y esto va en serio. (SERGIO BURSTEIN)

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