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Dic
23

Reseña del concierto de GUNS N’ ROSES en el Forum de L.A.

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein/ Fotos: Sergio Burstein & Ricardo García

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Para muchos, la trayectoria de Guns N’ Roses terminó hace quince años, cuando Slash, uno de los guitarristas más aclamados en la historia del rock, abandonó la banda en medio de un ambiente de abierta hostilidad con el cantante Axl Rose. Un año después, a excepción de Axl, ninguno de los integrantes que grabaron el celebrado álbum “Appetite for Destruction” se encontraban más en el grupo. Pero, como lo sabrán probablemente todos los que estén leyendo esta nota, GNR siguió adelante… al menos como nombre.

Desde entonces, el vocalista, que tiene los derechos de la denominación, ha liderado una versión del conjunto cuyos miembros han cambiado tanto que hemos perdido ya la cuenta de su paso. Aunque en el 208 se lanzó finalmente “Chinese Democracy”, un álbum que se había estado anunciando por más de una década, el GNR del 2011 no tiene realmente una configuración clara ni una figura representativa que no sea la del mismo Axl, lo que para muchos lo transforma sencillamente en un proyecto solista.

GuitarraPero esto no es algo que le importe demasiado a los innumerables fans del emblemático ‘frontman’, o al menos, que les importe lo suficiente como para dejar de asistir de manera masiva a sus conciertos e impedirle presentarse en los mismos enormes escenarios en los que se presentaba a fines de los 80 y principios de los 90, cuando tenía a su lado a la mayoría de músicos todavía famosos que terminaron formando Velvet Revolver.

Y es que, por más razonables que puedan ser todas las críticas que se le hagan, Axl Rose sigue siendo una de las figuras más reconocidas en la escena rockera de todos los tiempos, y eso resulta aparentemente suficiente para que las audiencias del mundo entero se encuentren dispuestas a acudir a sus presentaciones, como ocurrió hace unas semanas en el festival Rock in Rio y como fue el caso de la fecha de ayer en el Forum de Los Angeles.

Lo interesante del asunto que Axl no es un tipo demasiado simpático y que se ha hecho además conocido por hacer esperar largamente a los que asisten a sus conciertos, apareciendo a veces en escena con un retraso cercano a las dos horas. En el Forum, no se hizo de rogar tanto, porque salió sólo treinta minutos después de lo programado; pero lo más importante es que demostró ampliamente el por qué de la paciencia y de la devoción que le tienen sus seguidores.

Este GNR no es el original, como lo hemos dejado ya en claro, y necesita de hecho de hasta dos guitarristas solistas para reemplazar al excelente Slash (actualmente, estos son Ron "Bumblefoot" Thal y DJ Ashba, a los que suma Richard Fortus en la guitarra rítmica). Pero está muy claro que todos sus integrantes son unos instrumentistas notables y que, además de tocar muy bien las viejas y las nuevas canciones de GNR, son unos rockeros de corazón cuyas vibrantes interpretaciones son capaces de convencer hasta al amante más exigente del género.

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Por ese lado, hay que reconocer que su patrón se ha esmerado por lograr una formación especialmente profesional y competente que no tenga problema alguno en hacer música a lo largo de tres horas, justamente el tiempo empleado en el show de Los Angeles que aquí se comenta, y que contó también con las explosiones y los juegos pirotécnicos que se esperan en situaciones semejantes.

Por otro lado, este GNR no sería más que un gran grupo de ‘covers’ si no estuviera comandado por Axl. El cantante empezó la faena de manera un tanto tibia y no bailó nunca con el ímpetu del pasado (ya tiene 49 años), pero en cierto momento alcanzó un nivel vocal que le debía poco al de los 80s, y lo mantuvo de manera impresionante hasta el final.

Ninguno de los asistentes al show podrá quejarse del repertorio de la noche, ya que si bien se incluyeron seis temas procedentes del “Chinese Democracy” (que es un buen disco, sobre todo en lo que respecta a su tema titular y a otro que se llama “Better”, pero que no tiene ni por asomo la popularidad de los anteriores), hubo espacio para más de una treintena de cortes musicales, lo que permitió que se hiciera un recorrido exhaustivo de la carrera de la que sigue siendo considerada como una de las bandas más legendarias del rock’n’roll.

No tuvimos nunca la oportunidad de ver al GNR original, pero los videos en vivo que hemos apreciado nos dan a entender que se trataba realmente de una máquina rockera de proporciones tan gigantes como irrepetibles. Sin embargo, eso no hará que nos lamentemos amargamente por lo que tenemos hoy en día; poder escuchar los contundentes falsetes de Axl en medio de canciones tan poderosas (y tan bien tocadas) como “Welcome to the Jungle”, “Rocket Queen”, “Sweet Child O’ Mine”, “Nightrain”, “Paradise City” y, por supuesto, “Civil War” (que no fue interpretada por 18 años y sonó de las mil maravillas) sigue siendo un placer, al menos para los que no rechazaron nunca las intensas características de la voz del protagonista de la velada.

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No faltaron tampoco las ‘power ballads’ que distinguieron siempre al grupo, empezando por “November Rain”, pasando por “Don’t Cry” y terminando con “Patience”, casi al final. Fuera de esto, causó una grata sorpresa poder someterse a las dos versiones de AC/DC (“Riff Raff” y “Whole Lotta Rosie”) que se presentaron; ambas resultaron deliciosamente ruidosas y potentes.

De todos modos, ofrecer un concierto de tres horas durante un día de semana cuando se no se tiene a los miembros más conocidos de la banda que se lidera es bastante excesivo. Mucha gente se quedó hasta el final, sí; pero es probable que varios de ellos lo hicieran con la esperanza de ser testigos de una sorpresa histórica que nunca se dio. En los últimos meses, Duff McKagan (el bajista original de GNR) se ha subido ocasionalmente a la tarima para tocar con Axl, y el reciente anuncio de que la banda será incorporada al Salón de la Fama del Rock and Roll en el 2012 ha abierto la esperanza de una reunión, al menos para el típico concierto que se realiza durante la ceremonia oficial.

En ese sentido, los fans se quedaron con los crespos hechos, porque no hubo invitado alguno en las tablas del Forum; no apareció McKagan ni, por supuesto, el extrañado Slash, a quien Axl asegura detestar con todo su corazón. Habrá que esperar un milagro.