Imprimir
Sep
12

Reseña del concierto de los PIXIES en El Rey Theatre

Escrito por Sergio Burstein

Pixies 2

Todo parece indicar que los trámites referidos al regreso de los Pixies a los escenarios con su primer paquete verdadero de temas nuevos en cerca de veinte años ha ido mejorando considerablemente con el paso de los días.

Si nos atenemos a algunos de los comentarios de Internet, el primero de los tres conciertos pactados en El Rey Theatre de Los Angeles dejó a muchos decepcionados, no sólo porque el grupo actuó de manera más apática que de costumbre, sino sobre todo porque su set duró apenas 75 minutos. En ese sentido, desde las cifras mismas, lo del miércoles pasado representó una evidente mejoría, porque la música sonó al menos durante 1 hora y 45 minutos.

Por otro lado, aunque no es de esperar que sus integrantes originales se muevan mucho sobre el escenario, el grupo se mostró más y más animado con el paso de los minutos y pareció estar sinceramente agradecido con la buena respuesta del público, que volvió a llenar por completo el club y celebró incluso las interpretaciones más oscuras que se presentaron.

Pixies en vivo 1

Se ha escrito ya bastante en la red sobre el nuevo disco de cuatro canciones "EP1", que salió hace menos de dos semanas, y mucho de ello ha sido negativo. De hecho, durante el show de ayer, la composición reciente que mejor sonó fue "Bagboy", que no viene en el disco; pero también nos gustó la que vino inmediatamente después, "Indie Cindy", que pese a tener una parte media de tendencia country, posee también unos saludables aportes de psicodelia ruidosa, cortesía del guitarrista Joey Santiago.

Se sabe que el vocalista y guitarrista rítmico Black Francis (nacido como Charles Thompson) no quería regresar a los escenarios sin tener canciones nuevas, y es por eso que empleó una porción generosa del concierto para dar cuenta de este material, que a nuestro concepto no da siempre en el blanco (la balada "Silver Snail", por ejemplo, nos pareció fuera de lugar para una faena de los Pixies, ya que parece corresponderle más a lo que el 'frontman' hace como solista).

Pero, con las 31 canciones que se presentaron (muchas de ellas super breves), es razonable pensar que la audiencia no tuvo motivos de queja; a fin de cuentas, no faltaron los 'hits', empezando por "Monkey Gone to Heaven" y terminando con "Where Is My Mind?", a los que se sumaron al medio " I Bleed", "Caribou" y dos versiones distintas (una rápida, otra lenta) de la encantadoramente sórdida "Wave of Mutilation".

Pixies en vivo 3Aunque no entendimos mucho de lo que dijo (el sonido no estuvo impecable), el buen Francis, ataviado con la camisa de franela de rigor, se comunicó de manera inusualmente frecuente con los asistentes; y sí bien la única que se animó realmente a dar saltos fue la nueva bajista Kim Shattuck, hubo un momento particularmente impresionante, a la mitad de "Vamos" (un acelerado punk en español masticado), en el que Santiago empleó uno de los palillos del baterista David Lovering para arrancarle a su instrumento disonancias mayores. Una vez que terminó, le lanzó el palillo de regreso a Lovering, quien lo recuperó en el aire, completando un acto de proeza física que no suele asociarse con los Pixies.

Está muy claro que Francis es el alma y el compositor principal de la banda, pero si su voz sigue teniendo un timbre distintivo, lo encontramos menos propenso a los grandes alaridos del pasado y batallando para alcanzar las notas altas, lo que no es de extrañar debido a lo exigentes que son algunas. A pesar de las descoordinaciones iniciales, todos los músicos afianzaron sus destrezas con paciencia, y ya para la segunda parte, Lovering estaba completamente apto para deleitarnos con unos redobles de lo más rocanroleros.

La gran duda, por supuesto, sigue siendo Shattuck, quien reemplaza a la inolvidable Kim Deal, cuyo inesperado retiro de los Pixies se produjo hace algunos meses. La nueva integrante parece ser muy simpática, y los presentes parecían estar conformes con ella; pero lo cierto es que sus coros no se escucharon mucho, por lo que queda todavía en duda si es capaz de reproducir las memorables partes vocales de Deal.

Sea como sea, el grupo entero ofreció un concierto que, en medio de sus momentos aletargados, resultó vibrante y efusivo. Y esta es la mejor prueba de que, veintisiete años después de su formación los Pixies no se encuentran todavía dispuestos a convertirse en una pieza de museo, sino que son capaces de seguir sorprendiéndonos y de provocar controversia con sus acciones musicales. 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar