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Sep
16

Reseña de BATTLE OF SAN BERNARDINO con Iron Maiden, Megadeth y Anthrax

Escrito por Sergio Burstein

Iron Maiden en vivo 1

Mientras el universo del pop se debate entre los escándalos de Miley Cyrus y Lady Gaga y el rock se encuentra lleno de recién llegados que no siempre tienen idea de lo que están haciendo, el viejo heavy metal se resiste a morir y, además, a presentarse únicamente en clubes para cientos de personas, como lo demostró Battle of San Bernardino, el masivo y espectacular evento que se llevó a cabo el viernes pasado en el inmenso San Manuel Anfitheatre.

Pese a que se hizo durante un día de semana, el concierto reunió desde temprano a una cantidad increíble de asistentes, y finalmente, tuvo a cerca de 30 mil personas en sus instalaciones. Esto no es un mérito menor cuando se considera que el grupo principal fue Iron Maiden, cuyo momento de gloria mayor se dio supuestamente en los ’80 y que, además de visitar con mucha frecuencia el Sur de California, estuvo hace poco menos de un año en estos mismos territorios con la misma gira, “Made in England”.

Pese al paso del tiempo, el grupo británico tiene probablemente uno de los contingentes de fanáticos más fieles de los que se tenga noticia, como lo atestiguan los asistentes a sus conciertos, que repiten una y otra vez el plato sin ningún problema. Más allá de su reputación como proveedora de incontables clásicos del rock duro, Maiden tiene a su favor el hecho de ser un excelente acto en vivo con un representante indesmayable: el vocalista Bruce Dickinson.

Iron Maiden en vivo 9

Desde el inicio del set, que empezó a las 9 de la noche y se prolongó casi hasta las 11, en medio de esporádicas apariciones de la mascota Eddie, detonaciones de fuegos artificiales y un impactante cambio de telones de fondo para cada canción, el menudo pero imparable cantante brincó de un lado a otro con una agilidad absolutamente desconcertante, y alcanzó además todas y cada una de las notas de su repertorio, muchas de ellas de un nivel altísimo.

A los 55 años de edad, Dickinson se conserva en un estado fabuloso, y nadie puede dudar de que tenga todavía una venturosa carrera por delante; pero no ocurre necesariamente lo mismo con todos sus compañeros. Y es que si bien el guitarrista Dave Murray sigue viéndose jubiloso mientras toca y entrega permanentemente solos brillantes, el grupo en general lució un tanto cansado, sobre todo en lo que respecta al guitarrista Adrian Smith y al baterista Nicko McBrain, cuyo solo del final resultó tan innecesario como corto.

Al comienzo, Maiden se mostró tan efectivo como siempre, generando entusiasmo al ofrecer gratificación inmediata con temas como “2 Minutes to Midnight”, “The Trooper” y “The Number of the Beast”; pero la perfección disminuyó considerablemente con “Wasted Years”, y después, el set se hizo demasiado largo con versiones largas de “Seventh Son of a Seventh Son” y “The Clairvoyant”.

Iron Maiden en vivo 2

Juzgar el estado de una banda por un solo concierto es siempre injusto, y por ello, no podríamos decir que Maiden no es ahora capaz de cumplir con lo suyo como la Bestia manda; de hecho, los fans no parecieron decepcionados, y hasta es posible que los cansados fuéramos nosotros y no los músicos, porque el bendito show duró todo el día y se llevó a cabo en el desierto. Pero no estaría de más que los ingleses empezaran a matizar sus espectáculos con todas esas composiciones interesantes que se encuentran en sus discos y que nunca interpretan en vivo.

Dentro de los grupos que ocuparon el espacio estelar, Megadeth fue probablemente el que mejor sonó, no sólo por la notable modulación que obtuvo en la consola de sonido, sino también por su perfeccionismo técnico. Debido a sus constantes cambios de integrantes, la mitad de la formación es nueva desde hace unos pocos años; y como la hemos visto ya varias veces, estamos en condiciones de decir que ésta es la vez en que mejor se ha encontrado, porque parece haber tomado finalmente la destreza absoluta que se requiere en un proyecto de este tipo.

Para ser claros, el líder Dave Mustaine –que fue especialmente celebrado por el público debido a sus 52 años de edad, cumplidos ese mismo día- sigue generándonos desconfianza a raíz de la actitud que tuvo en la pasada campaña presidencial, cuando asumió su condición de republicano y de “cristiano renacido” con un entusiasmo que dependía demasiado del fanatismo; pero su talento para hacer metal del primer nivel es algo que nadie debería pasar por alto, incluso en medio de sus imperfectos fraseos vocales, que contrastan con la potencia y el brillo de otros de los ‘frontman’ esenciales del género (empezando por el citado Dickinson, claro).

Megadeth en vivo 3

Con menos tiempo disponible en la tarima que Maiden, Megadeth se abocó a presentar una sucesión efectiva y contundente de éxitos, alterada únicamente por una canción nueva, “King Maker”, que viene incluida en su nueva placa, “Super Collider” (2013). Lo demás fue dinamita conocida, por decirlo de algún modo, desde el inicio con “Hangar 18” hasta el cierre con “Holy Wars… The Punishment Due”, ambas procedentes del impecable álbum “Rust In Peace”; y tampoco faltaron “Wake Up Dead”, “Sweating Bullets”, “Symphony of Destruction” y “Peace Sells”. Pero la que más nos impresionó, aunque no la considerábamos antes una pieza esencial, fue “Tornado of Souls”, en una versión que encontró a Mustaine y Chris Broderick (líder de las seis cuerdas desde el 2008) enfrascados en un poderoso duelo de solos.

Antes de ellos, cuando el sol no se ocultaba todavía, la tarima fue de Anthrax, un quinteto de Nueva York que viene gozando de una saludable resurrección debido al regreso de su vocalista más emblemático, Joey Belladonna, y que al igual que Megadeth, participó hace un par de años en un evento incluso más grande que éste en el Sur de California (el Big Four, que se hizo en Coachella al lado de Metallica y Slayer). Por cuenta propia, este combo de thrash metal suele presentarse en clubes chicos; pero es evidente que ningún escenario le queda grande.

De ese modo, a través de su breve set, los cinco músicos provocaron un furor que tuvo mucho que ver con la intención de la primera composición que tocaron, “Caught in a Mosh”, y que sigue gozando de un legítimo sabor juvenil, pese a que nadie en el grupo es precisamente un jovencito (ni siquiera el nuevo guitarrista Jonathan Donais, ex Shadows Fall, quien se sumó hace unos meses a Belladonna, al guitarrista Scott Ian y al baterista Charlie Benante, ya repuesto de una cirugía de túnel carpiano).

Anthrax en vivo 2

Sorprende que, en vista del poco tiempo que tuvieron, los integrantes de Anthrax hayan decidido interpretar dos temas ajenos, “T.N.T.” de AC/DC (que les salió muy bien) y “Antisocial” de Trust; pero nadie les puede quitar el mérito de haber recurrido a un set compacto, rápido y extremadamente entretenido.

Se agradeció también el tributo que le hicieron al desaparecido icono del metal Ronnie James Dio mediante la interpretación de “Hymn 1”, un corte de su más reciente álbum, “Worship Music” (2011), que encontró a Belladonna haciendo el clásico signo de la mano cornuda, patentado en los tabladillos por el extrañado vocalista.

Más temprano, el escenario principal fue ocupado por Testament, otra de las bandas populares del thrash de los ’80, y una que sigue contando con un gran número de devotos, pese a que su estilo no ha mostrado una evolución consistente; y antes, Sabaton hizo lo propio con su metal tradicional de origen sueco.

La fiesta abrió fuegos a eso de las 2 de la tarde en los pasillos externos, con los actos de la nueva banda local Warbringer, que representa a la “nueva ola del thrash”, y de Overkill, una leyenda del género en su vertiente original que sigue tocando como si acabara de empezar, y que merecía haber sido colocada en un mejor horario. (Todas las fotos de Sergio Burstein)

Más fotos

Iron Maiden:

Iron Maiden en vivo 8

Iron Maiden en vivo 7

Megadeth:

Megadeth en vivo 2

Anthrax:

Anthrax en vivo 4

Anthrax en vivo 1

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