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Oct
31

Reseña del ZOMBIE WALK DE LONG BEACH 2013

Escrito por Sergio Burstein

Zombie Walk zombis 1

Por segunda vez consecutiva, el Zombie Walk de Long Beach, que se inició hace seis años como un evento pequeño y gratuito de unas cuantas calles, se llevó a cabo en recintos enrejados al aire libre y con un costo de entrada, lo que perjudicó el concepto mismo de la caminata supuestamente central, pero dio pie a otra clase de placeres para los amantes del Halloween con inclinaciones monstruosas.

Y es que si bien ahora no llegamos a ver nunca el espectacular desfile de muertos vivientes que apreciamos en el pasado (en el 2011, Long Beach rompió incluso el récord mundial), no faltaron los parroquianos que se esmeraron realmente en la creación de sus personajes, apelando a lentes de contacto especiales y maquillajes avanzados. En ese sentido, el evento ofreció al menos dos puestos profesionales con látex, aunque los costos de sus servicios eran considerables.

Zombie Walk maquillaje 1

Se dio también por ahí la presentación de dos de los clásicos fílmicos mayores del gran George A. Romero, "The Night of the Living Dead" (1968) y "Day of the Dead" (1978), pero lo cierto es que, pese al interés que tenemos en el maestro, no nos detuvimos por ahí, ya que anduvimos muy ocupados con el segmento rockero del evento (e intuíamos que no se iba a tratar de una proyección de material cinematográfico, sino de algo en formato de video, como ocurrió el año pasado con "Shaun of the Dead").

Sin embargo, aparte de ser entretenidos por la ya habitual contienda verbal entre los fanáticos religiosos que se oponen a esto y los fans que se les enfrentan, no nos sentimos decepcionados con el cartel musical, que se repartió entre dos escenarios: el más grande, ubicado en la amplia avenida Pine, y el más pequeño -pero evidentemente más punk y excitante-, localizado en la simpática Promenade, a sólo unos metros de distancia.

Zombie Walk nenas 1

Para nosotros, el problema mayor fueron las actuaciones simultáneas de los dos actos principales, The Dickies y Metalachi. Eso nos obligó a ver una sola canción del segundo, un ingenioso grupo chicano que emplea instrumentos de la música tradicional mexicana para hacer 'covers' de heavy metal mientras hace bromas en inglés salpicadas con jerga del país vecino. Lo que vimos de ellos fue una vibrante versión de "Rainbow in the Dark" que dedicaron a su autor original, el fallecido Ronnie James Dio.

Pero no tuvimos tiempo para más, porque debíamos trasladarnos rápidamente al otro estrado; y no nos arrepentimos, ya que The Dickies es una verdadera gloria del viejo punk californiano, como lo entendió la multitud de aficionados que se arremolinó frente al tabladillo para protagonizar uno de los moshpits más entretenidos que hayamos apreciado (y en los que hayamos participado), con muchos de los disfrazados manteniéndose metidos en sus personajes.

Zombie Walk Dickies 1

De ese modo, fuera de los zombis de rigor -algunos de ellos francamente hilarantes, como el pirata que no dejó de levantar ominosamente los brazos ni de mantener su peculiar gestualidad-, desfilaron "pogueros" tan llamativos como un Cristo imponente y un niño que golpeaba a todo el mundo con un cerdo gigante de peluche (algo que, más adelante, tendría su contraparte adulta en el estrado, cuando los músicos sacaron a relucir su propio peluche, el de un largo miembro viril con todo y pelotas).

Se trató de un fondo ideal para la 'performance' de The Dickies, que, por supuesto, no son ningunos jovencitos, pero se comportaron a la altura de las circunstancias para dar un concierto cargado de adrenalina y de unas grandes canciones que, escuchadas en sus grabaciones, pueden resultar a veces demasiado bufonescas, pero que en vivo nos supieron a himnos dignos de la más intensa celebración.

Zombie Walk Rosemarys Billygoat 3

En realidad, pese a que el espacio de Pine era más amplio y más céntrico, lo que queríamos ver se encontraba mayormente en la Promenade, por lo que nos mantuvimos en esa zona la mayor parte del tiempo, sobre todo después de exponernos a la poderosa y a la vez cómica presentación de Rosemary's Billygoat.

Esta es esencialmente una banda desprolija de hardrock con tendencias fantasiosas y un contingente de seguidores capaz de entusiasmarse con la que es al parecer su canción más conocida, "Hobbit Feet", que el vocalista Mike Odd interpretó mientras llevaba enfundadas unas llamativas reproducciones de los pies enormes que ostentan en la ficción las criaturas benévolas de Tolkien.

Con títulos como ése, a los que se agregaron "Pizza of Darkness" y "Hell Is for Children", estaba claro que se trataba de una agrupación con un amplio sentido del humor, aunque la silla eléctrica en la que apareció primero Odd y el pentagrama que él mismo elevó luego por los aires, sumados a un hombre-lobo gigante que apareció rondando en las alturas, revelaron también una clara adhesión a ciertos postulados del metal oscurantista.

Zombie Walk Haunted Garage 2

Pero la verdadera sorpresa de la velada la dio sin duda Haunted Garage, un grupo de culto que aparentemente tiene un único disco, publicado a principios de los '90 por Metal Blade (aunque, al menos ahora, no suena nada a metal), y cuyos integrantes (sobre todo su cantante, Dukey Flyswatter) lucen bastante veteranos.

Pese a lo dicho, el combo sedujo de inmediato a los presentes con un "horror rock" primitivo y absolutamente adictivo -pero cargado de grandes solos de guitarra- que se volcó en temas como "Welcome to Hell", "Incredible Two-Headed Transplant" y "Brain in a Jar". Su furiosa actuación, que encontró a Flyswatter llevando trampas para ratones colgadas de la cara, fue coronada con la intervención de las "gore-gore girls", que han sido aparentemente parte de su acto desde el comienzo.

Zombie Walk White MurderNo dejamos completamente de lado al tabladillo de Pine. Más allá de lo poco que pudimos ver de Metalachi, estuvimos por ahí durante el set de The Black Rose Phantoms, una banda joven y ruidosa que se describe como psychobilly y que rechaza el rótulo de 'emo', pero que a nuestro gusto es justamente eso (aunque sazonado con elementos de hardcore y un contrabajo).

Pero la actuación que realmente nos gustó fue la de White Murder, otra agrupación muy joven, pero esta vez mucho más cercana a nuestro gusto rocanrolero, que impuso un furioso y rápido sonido punk encabezado por dos impresionantes vocalistas femeninas, lasw mismas que aparecen en la foto de al lado.

El grupo no ha grabado todavía ninguna producción completa, pero es probable que tenga por delante un futuro cuando menos movido... si no deja llevar por las siniestras fuerzas de la oscuridad. (TEXTO, FOTOS Y VIDEO: SERGIO BURSTEIN)

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