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Jul
10

Reseña del concierto de PRIMUS y MASTODON en el Greek Theatre de L.A.

Escrito por Sergio Burstein

Primus 2

Ya había pasado el feriado del 4 de julio, pero los amantes del rock que no se limitan a escuchar lo que suena en la radio celebraron a lo grande la presentación conjunta de Primus y Mastodon, dos grupos de distintas épocas formativas pero con una sensibilidad semejante que se unieron para ofrecer un memorable concierto en el Greek Theatre de Hollywood.

Primus, que proviene de San Francisco, California, no ha sido ajeno a los encantos de la televisión; de hecho, se dio a conocer internacionalmente debido a sus alucinados videos en la MTV de los ’90, convertidos en el marco perfecto de un estilo musical que se inscribía dentro del rollo ‘alternativo’ del momento, pero que tenía una identidad propia e irrepetible, la misma que se mantiene hasta el día de hoy, 34 años después de su fundación.

Se trata de un trío que, en la actualidad, ha retomado su formación tradicional, lo que significa que tiene en sus filas al bajista y vocalista Les Claypool -cuya extraña manera de cantar se combina de manera completamente original con su maestría en el instrumento-; al guitarrista Larry LaLonde -quien se inició con la legendaria banda de death metal Possessed-; y al baterista Tim Alexander -quien ha entrado y salido del grupo en dos ocasiones-.

P y M

Aunque podría refugiarse fácilmente en los puntos altos de su carrera, plasmada hasta el momento en nueve álbumes de estudio, esta banda no teme tomar riesgos, como quedó claro durante la parte media del concierto, dedicada a la interpretación completa de "The Desaturating Seven”.

Hablamos de un disco que se lanzó en septiembre del año pasado y que no es precisamente comercial, aunque su falta de coros pegajosos viene compensada por sus intensas inclinaciones progresivas y psicodélicas, que se plasmaron en el Greek con el refuerzo de los ingeniosos videos que se proyectaban en las pantallas (relacionados muchas veces a duendes) y lograron con ello los momentos más alucinantes de la velada, con todo lo que eso implica en relación a los consumos del respetable.

Para ese segmento, Claypool lució un curioso sombrero con cuernos enredados, mientras que LaLonde, siempre discreto, se lucía ocasionalmente en la guitarra acústica, alternando su uso con el de la eléctrica, que le permite fabricar toda clase de sonidos disonantes y experimentales.

Primus 1

No faltaron tampoco los éxitos más accesibles, mostrados desde el inicio con la interpretación de “Too Many Puppies” y “Sgt. Baker”, pero acentuados en la parte final de la faena, que incluyó la presentación de “My Name Is Mud”, “Jerry Was a Race Car Driver (aunque solo de manera parcial, lo que es una pena) y, ya para el cierre definitivo, “Tommy the Cat”.

Antes de esto, la audiencia recibió una grata sorpresa a través de un ‘cover’ de “Intruder” (corte original de Peter Gabriel) que contó con la asistencia percusiva de Danny Carey y Brann Dailor, los bateristas de Tool y de Mastodon, respectivamente. En suma, se trató de un set extremadamente competente por parte de un grupo que mantiene su vigencia y se mantiene de paso en estupenda forma.

Por su parte, Mastodon, que salió a la tarima cuando el sol no se había ocultado por completo, dio también cuenta de que una intensa vocación por el ‘progre’, aunque en su caso la mezcla llega a través de una intensa base de variaciones del metal que incluyen aproximaciones al ‘groove’ y al ‘thrash’, pero también devaneos melódicos que, curiosamente, remiten ocasionalmente a lo que hacen los Foo Fighters.

Mastodon 1

Pese a ser una agrupación mucho más nueva que Primus (se formó en el 2000), los oriundos de Atlanta, Georgia cuentan con un amplio repertorio, ya que han lanzado hasta la fecha siete álbumes y dos EPs. Eso les permitió ofrecer un set largo y sólido en el que, además de probar sus talentos en cada uno de los instrumentos, ratificaron su deseo por no tener una figura central al intercambiar permanentemente las labores vocales.

La decisión es muy democrática, aunque hace también que no haya ningún vocalista realmente distinguido en la agrupación. De todos modos, Mastodon posee la suficiente intensidad y el virtuosismo necesario como para que valga la pena ver sus esfuerzos en vivo, sobre todo cuando estos se orientan a piezas tan complejas y contundentes como “Andromeda”, “Toe to Toes” y “Sleeping Giant”.

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