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Jul
09

Reseña del concierto de THE DAMNED y X en la OC Fair de Costa Mesa

Escrito por Sergio Burstein

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TODAS LAS  FOTOS CORTESIA DE RON LYON PHOTO @ronlyonphoto 

Si tu idea de pasarla bien significa escuchar a tres grandes bandas de la vieja escuela del punk en un auditorio al aire libre a inicios del verano y en el Sur de California, no tenía ningún sentido que hubieras estado el sábado pasado en un lugar distinto al Pacific Amphitheater de la OC Fair, ubicada en la localidad california de Costa Mesa.

Y es que ese fue el día asignado para la realización de un encuentro de leyendas del género que prometía mucho y que no decepcionó a nadie, porque a diferencia de conciertos semejantes, en los que hay un acto estelar destacado y antes de eso mucho ‘relleno’, la espectacular presentación final de The Damned fue antecedida por dos brillantes sets de los muy renombrados X y Reverend Horton Heat.

Por si todavía no lo sabes, The Damned es una agrupación británica con cuarenta y tres años de trayectoria que empezó haciendo punk directo y contundente y que se decantó más adelante por el post punk y el goth, marcada por una vocación teatral que se demostraba sobre todo en el aspecto de su vocalista Dave Vanian, adepto a los atuendos vampíricos y a las letras oscuras.

The Damned 2En este show, el quinteto, que mantiene todavía en sus filas a Vanian y al influyente guitarrista Captain Sensible, ofreció un atractivo repertorio en el que incluyó temas de sus diferentes etapas, aunque lamentablemente las limitaciones de tiempo le impidieron tocar “Standing on the Edge of Tomorrow”, una notable pieza que forma parte de su álbum más reciente, “Evil Spirits” (2018), y que sí ha figurado en otras presentaciones de los últimos meses.

En todo caso, el protagonista de la noche fue “Machine Gun Etiquette”, el tercer álbum de nuestros amigos, que acaba de cumplir cuatro décadas y del que se escucharon hasta ocho surcos, incluyendo a la casi hardcorera “Love Song”, a la acelerada “Anti-Pope” y al fabuloso ‘cover’ de “Looking at You”, composición original de los maestrazos del protopunk MC5.

Pero hubo tiempo para mucho más, así como para sacar a lucir credenciales de complejidad instrumental que se plasmaron por ejemplo en “Wait for the Blackout” -un corte lleno de cambios rítmicos con obvias referencias a The Who e inspiradas incursiones del tecladista Monty Oxymoron-, aunque no se dejó de lado la convincente simpleza de los inicios, plasmada en “New Rose” -que fue históricamente el primer sencillo de punk lanzado por un grupo británico-.

Pero lo más interesante es que el sonido de The Damned, guiado por un Sensible de ímpetu juvenil, de desafiante boina roja y de vibrantes solos, se sintió realmente fresco y vigente, lo que no deja de sorprender en vista de todos los calendarios que han visto en acción a sus integrantes.

Antes de darle pie a los ingleses, la tarima fue de X, un veterano cuarteto que representa desde hace cuarenta y dos años a Los Ángeles y que, de hecho, tiene una canción llamada como la ciudad. X conserva a todos sus integrantes originales (la vocalista Exene Cervenka, el vocalista y bajista John Doe, el guitarrista Billy Zoom y el baterista D. J. Bonebrake), y aunque el paso del tiempo es más evidente en algunos de sus integrantes que en otros (Zoom, ya de 71 años, toca ahora la guitarra sentado), su nivel musical se mantiene intacto.

Eso no quiere decir que lo suyo sea el punk de tinte rabioso; de hecho, su afán temprano por incorporar elementos del country lo alejaron en cierto momento de la comunidad más fiel a la rebeldía sonora pura y dura, aunque le ofrecieron una versatilidad que quedó clara en el set de una hora ofrecido en esta feria.

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De ese modo, la primera parte combinó ambos estilos, pero le dio preferencia a su vena más social a través de “The New World”, una incursión en el folk que fue dedicada desde el micrófono a “la gente trabajadora”, y hasta asumió inflexiones jazzeras con “Come Back to Me”, que encontró a Bonebrake en la marimba y a Zoom en el saxo, esta vez de pie.

La fiesta se abrió todavía bajo la luz del sol con The Reverend Horton Heat, que es considerado un trío pero que muchos ven en realidad como un proyecto solista iniciado a mediados de los ‘80 por el cantante y guitarrista Jim Heat. Aunque tuvieron menos tiempo en el escenario que los demás artistas de la velada, Heat y sus acompañantes lo aprovecharon con creces.

Reverend 1Así, nos brindaron un set sumamente entretenido y enérgico de psychobilly en el que no faltaron ‘hits’ como “400 Bucks” y “Galaxy 500”, pero que, salvo mejor parecer, alcanzó su punto más alto con la interpretación de un feroz ‘cover’ de “Ace of Spades”, clásico indiscutible de los míticos Motörhead y creación heroica de Heat, amigo cercano de Lemmy.

Fuera de Heat, que es un espectáculo en sí mismo y cuyo carisma es innegable, la faena se vio realzada por la energía desbordante del joven pianista que se ha integrado desde este año a las presentaciones en vivo. Lo único que faltó fue más público, porque la gente todavía estaba llegando a lo que, poco después, se convirtió en un lleno total.