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May
28

Reseña de BOMBA ESTEREO y LA SANTA CECILIA en el Teatro Roxy de L.A.

Escrito por Sergio Burstein

Texto y fotos: Sergio Burstein

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Luego de participar en el más reciente Festival de Coachella, los créditos de Bomba Estéreo han subido considerablemente en los Estados Unidos. No es fácil formar parte del elenco musical del afamado evento, y hacerlo representa para muchos un sello indiscutible de calidad.

La conveniente invitación se suma al hecho de que el sencillo más reciente del grupo colombiano, “Ponte Bomb”, se encuentra actualmente en rotación dentro de la popular radioemisora Súper Estrella, debido sobre todo a su carácter ligero y bailable (a fin de cuentas, se trata de un cover de los Technotronic).

Pero, en desmedro de sus coqueteos con el pop comercial, Bomba Estéreo es un conjunto que va más allá de lo aparente. Coachella y Súper Estrella le han dado una gran popularidad, y eso es algo que se notó en su más reciente concierto en Los Angeles, llevado a cabo el martes pasado en las instalaciones del Teatro Roxy, que se encontraron completamente llenas; pero los ‘colochos’ no han perdido realmente su carácter alternativo, por llamarlo de algún modo.

La mayor parte de sus temas son bailables, sí, y varios de ellos siguen el predecible ritmo del reggaetón y el de la champeta, un estilo típico de Cartagena de Indias; pero, en medio de sus invitaciones a la pista de baile, los cuatro músicos que conforman la banda dejan fluir sus intereses por los sonidos psicodélicos y vanguardistas, sobre todo en lo que respecta a la sección electrónica, liderada por Simón Mejía, fundador del proyecto y encargado de muchas de las programaciones y sonidos en vivo que distinguen a la propuesta.

IMG_0452Mejía, que también toca el bajo, no está solo en la elaboración de dichos artificios, ya que Julián Salazar, el guitarrista, deja muchas veces de lado el instrumento de cuerdas para dedicarse a los teclados y el secuenciador. De hecho, los momentos más inspirados de la noche se dieron cuando Mejía y Salazar se enfrascaron en una suerte de jamming electrónico que espantaría probablemente a todos los programadores de Súper Estrella.

Obviamente, la mirada de la mayoría se encuentra puesta en Liliana Saumet, la cantante del grupo; y no se les puede realmente criticar porque, aparte de ser bastante atractiva, la chica ofrece una performance completamente enérgica, sumando a ello un poderoso estilo vocal que combina las cadencias del folklore de su país con el ímpetu del rap y del raggamuffin caribeño.

El vibrante set que ofrecieron no dejó de lado “Ponte Bomb”, por supuesto; pero la misma canción gozó de una interpretación larga y compleja, con varios cambios de ritmo, una ‘fuga’ experimental y un fraseo vocal que simuló una secuencia de ‘sampleos” sin necesidad de ellos.

A pesar de basarse en elementos electrónicos, Bomba Estéreo le da cabida a las opciones acústicas, como lo prueba la presencia de su excelente baterista, Kike Egurrola, que interpreta también las percusiones manuales.

No faltaron tampoco “Fuego”, su éxito mayor, un encuentro entre la cumbia y el reggae que resume de algún modo la propuesta musical del conjunto -y que encontró a Liliana empleando un simple juego de manos para simular que su voz se transmitía a través de un megáfono-, ni “Raza”, uno de los pocos temas con contenido social del cuarteto.IMG_0619

El concierto de Bomba Estéreo fue abierto por La Santa Cecilia, un grupo local que cuenta ya con un numeroso y fiel contingente de seguidores, como lo demostraron los gritos de entusiasmo y la excitación provocada en la audiencia durante su presentación. Liderado por la estupenda vocalista Marisoul (que apareció en escena con un pintoresco atuendo en el que se combinaban las tradiciones mexicanas con el post-modernismo), el combo angelino practica una fusión tan vibrante como constante, en la que descubrimos elementos de la cumbia, el ska, el rockabilly, el funk, la rumba y hasta el hardcore (éste último en menor medida).

En el plano musical, el conjunto combina también instrumentos de distintas procedencias, logrando un interesante contrapunto entre los sonidos de la guitarra eléctrica (brillantemente interpretada por Gloria Estrada) y los del acordeón (en manos del experto José Carlos). En determinado momento, José Carlos dejó de lado el acordeón para apoderarse de un requinto, que le sirvió para efectuar un apasionante duelo de solos con Gloria.

El repertorio incluyó “La negra”, un animado vallenato con inflexiones vocales del soul (de ahí el apelativo de la cantante) que se incluye en el más reciente EP del grupo, “Noche y citas”, pero también una divertida recreación de “Groove Is in the Heat”, el recordado tema ‘disco’ de Deee-Lite.

“Podemos ser lindas y sumisas, pero también cabronas y chingonas”, dijo Marisoul, muy cerca del final. Y no le faltaba razón; mientras tratábamos de abrirnos paso entre la multitud del Roxy para encontrar un buen ángulo de fotografía, una dama más grande que nosotros nos empujó y nos gritó, aparentemente porque habíamos invadido su espacio sin darnos cuenta. Respeto.