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Ene
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Reseña del Blu-ray de ANNIE HALL (MGM)

Annie_coverDirector: Woody Allen

Reparto: Woody Allen, Diane Keaton, Tony Roberts, Carol Kane, Paul Simon

Género: Comedia

Duración: 93 minutos

Fecha de lanzamiento: 24 de enero del 2012 (en Blu-ray), 20 de abril de 1997 (en salas de cine)

Rating: PG

Idiomas: Inglés, francés, español, portugués, italiano, alemán y catalán (audio); inglés, francés, español, portugués, italiano, alemán, catalán, holandés, polaco  (subtítulos)

Sinopsis: Alvy Singer es un comediante neurótico que intenta mantener una relación romántica con Annie Hall, una cantante extravagante, atractiva y sensible, pero que se enfrenta al peso de sus propias obsesiones y de su particular manera de ver la vida.

Reseña

Película/contenido:Annie_1

Es probable que la mayoría de los que se apropien de esta nueva copia de “Annie Hall”, que se estrenó en 1977, hayan visto ya la obra maestra de Woody Allen en otros formatos, incluso en la televisión. Si es así, no se arrepentirán, porque esta edición en Blu-ray es la mejor que se puede conseguir en estos días, con una transferencia que mantiene la calidez de sus colores y que ha remasterizado la pista de audio, pero que la ha mantenido a la vez en su mono original.

Por otro lado, los nuevos espectadores quedarán indudablemente deleitados con una cinta que, además de seguir siendo considerada como unas de las mejores de su director y escritor (ganó los Oscar a Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión), es sin duda una de las más graciosas. Como es ya habitual en el trabajo del creador neoyorquino, “Annie Hall” no deslumbra por su aspecto visual, que resulta simple y cumplidor, sino por la originalidad de sus situaciones, la cercanía de sus relaciones humanas y, por supuesto, la comicidad de Allen, que se hace evidente desde la primera toma, en la que ofrece un monólogo que permite entender el pesimismo que siente (que sentía) al cumplir los 40 años de edad.

No cabe duda de que el comediante que interpreta (se llama Alvy Singer, pero podría fácilmente ser su alter ego) es un parlanchín egocéntrico lleno de taras y de manías, pero eso es algo que se usa permanentemente para potenciar el humor de la historia y, curiosamente, un aspecto que no le quita nunca encanto al nerviosísimo personaje (esto no es invención nuestra; en el trailer original que se presenta como único ‘extra’ se lee el subtítulo “un romance nervioso”).

Aunque no hemos sentido nunca que el cine de Allen sea cerrado ni complicado, no faltarán los que se incomoden con las abundantes referencias cinematográficas, históricas y culturales que se infiltran en los discursos de “Annie Hall”; pero no consideramos que el asunto asuma nunca tintes  demasiados intelectuales, sino que es más bien un motivo adicional de bromas, como ocurre cuando el personaje de Annie Hall (que es, por supuesto, la cantante de club encarnada por Diane Keaton de la que Alvy se enamora), obligado por su nuevo novio a tomar cursos en el ‘college’, le confiesa al mismo que es ahora capaz de entender mejor las referencias presentes en sus sesiones de stand-up.

Annie_2No todos los chistes son rebuscados; durante un paseo por Beverly Hills, ante la expresión de sorpresa de uno de sus acompañantes ante la limpieza que ostentan las mansiones, Alvy afirma que esto se debe a que “no botan su basura, sino que la transforman en programas televisivos”. Pero no es tampoco necesario entender por completo las alusiones que Allen hace para gozar del filme; basta a veces con saber que Alvy insiste en ver una y otra vez un documental de cuatro horas sobre el Holocausto (llamado “The Sorrow and the Pity”) para darse cuenta de que una cita con él no es algo precisamente romántico, o escucharlo hablar permanentemente sobre su paranoia relacionada al hecho de ser judío para comprender que hay algo que no está bien en su cabeza (una paranoia que, por otro lado, se traduce ingeniosamente al plano visual cuando va a comer con sus futuros suegros y aparece retratado en una breve pero hilarante toma como un practicante ortodoxo, con todo y las barbas).

Y es que, a pesar de que su despliegue visual no resulta espectacular, “Annie Hall” no es una simple serie de diálogos filmados; en varios momentos, Allen rompe la regla tradicional de las ‘cuatro paredes’ para mirar a la cámara y hablarle directamente al espectador, y en otros casos, se entromete en los ‘flashbacks’ que lo muestran de niño para romper las restricciones temporales y conversar con los personajes de su pasado, del mismo modo en que lo hace a veces con ciertas figuras del presente con las que no sostendría una charla en ‘la vida real’ (como sucede con el pretencioso espectador de cine que se encuentra parado detrás de él en una fila, y que se dedica a criticar vilmente a Bergman y a Fellini).

Además, Allen no es sólo efectivo en el plano de la palabra -que tanto le puede servir para el stand-up-, sino también en el de la gestualidad; su sonrisa forzada e hipócrita mientras escucha los excesos de caracterización de un comediante del ‘mainstream’ demuestra clara y adecuadamente lo que piensa (pero no puede decir) de dichos disfuerzos.

Por último, y en desmedro de su poderoso sentido del humor, “Annie Hall” es una cinta que revela el permanente trasfondo de amargura existente en el cineasta desde fines de los 70. En este caso, Allen recurre al personaje protagónico para afirmar que la vida se divide simplemente en dos: horrible (la del mortal común y corriente) y miserable (la del que sufre una grave enfermedad o se encuentra discapacitado). Curiosamente, ésta es una de las partes más graciosas de toda la película.

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Como lo saben ya sus seguidores, Allen es tan dado a la verborrea en sus trabajos (ya sea de manera personal o a través de la representación ofrecida por otros actores, como fue el caso de Owen Wilson en la reciente y estupenda “Midnight in Paris”) como al silencio fuera de ellas, lo que se exhibe en el limitado número de entrevistas que ofrece y, por supuesto, en la falta completa de pistas de audio con comentarios y reportajes sobre la filmación en sus lanzamientos de video.

Todo este largo discurso nos sirve para informarles que, lamentablemente, el nuevo Blu-ray no posee ningún añadido de esta clase; el único ‘extra’ es el trailer que se exhibió originalmente en las salas. Pero nada de ello le quita valor a la excelente película, por supuesto. (SERGIO BURSTEIN)