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Mar
18

Entrevista a Matthew McConaughey, protagonista de THE LINCOLN LAWYER

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

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En “The Lincoln Lawyer”, Matthew McConaughey interpreta a Mick Haller, un abogado criminalista, locuaz y convincente, que atiende sus casos a bordo de un automóvil. Tras pasarse la vida como asesor de delincuentes de poca monta, Haller es contratado por Louis Roulet (Ryan Philippe), un joven millonario al que se acusa de haber golpeado brutalmente a una prostituta.

En el transcurso de la investigación, el hombre de leyes se enfrentará a más de un dilema moral y empezará a dudar de sus acciones.

LL_2-entrevistaDurante el día de prensa del filme, el actor se sometió a una serie de preguntas que tuvieron como base el inocultable pero discreto convencimiento de la prensa de que ésta es una de sus mejores actuaciones en mucho tiempo, en amplio contraste con el nivel de mediocridad de títulos recientes como “Ghosts of Girlfriends Past” y “Fool’s Gold’.

“Las comedias son un juego distinto”, fue lo primero que dijo el entrevistado. “En un drama como éste, puedes golpear tan fuerte como quieras; puedes dar todo lo que tienes, sin que eso signifique necesariamente que saldrás victorioso”.

Para detallar su punto, McConaughey empleó una curiosa analogía. “Es como lo ocurrido con [los boxeadores] Joe Frazier y Muhammad Ali [en 1971]; Frasier había tenido el mejor entrenamiento y estaba en el mejor estado físico de su vida, y eso no le garantizó el triunfo. Hay ocasiones en las que uno tiene que preguntarse cómo es posible que alguien, por más bueno que sea, resulte exitoso en determinados proyectos”.

En relación al atractivo que pudo tener para él este personaje, dijo que le gustaba el hecho de que es alguien que se encuentra siempre con dos pies adelante del problema.

“Aunque no tenga siempre las respuestas, pone sus cartas sobre la mesa y se arriesga”, comentó. “Hay momentos en los que no sabe cuál va a ser su siguiente movimiento, pero no se detiene; es un jugador de naipes, un apostador”.

McConaughey fue también interrogado sobre la opinión que tiene acerca de unos profesionales que, en consideración de algunos, no actúan necesariamente con la moral en la mano cuando se les ofrece un jugoso contrato.

“Mi abogado y yo somos buenos amigos, y considero que el trabajo que hacen todos los de su gremio es necesario, porque el sistema funciona de ese modo”, dijo. “Pero siempre lo molesto, porque me parece que [en su profesión] se deja de lado constantemente el sentido común, y eso es algo que él admite con una risa; muchos abogados complican asuntos que en realidad son muy simples”.

LL_posterLejos de parecerle descabellada, la premisa de que un abogado trabaje en sus casos usando un auto como oficina fue uno de los puntos principales que lo llevó a interesarse en el guión.

“Es una idea muy práctica, porque te encuentras literalmente en movimiento permanente y puedes llegar a donde quieres antes que los demás, algo que es también muy importante en este negocio”, sentenció. “No manejas, porque tienes un chofer; lo único que necesitas es tu celular y tu cafetera, y te encuentras siempre listo para la acción”.

“The Lincoln Lawyer” aprovecha las locaciones reales en que se filmó para mostrar un lado de la ciudad de Los Angeles que no se exhibe necesariamente en el cine hollywoodense más comercial.

“Esto no es Beverly Hills; estuvimos en lugares que no había visitado nunca antes, y no me sentí incómodo en ellos”, aseguró McConaughey.

“Filmamos [algunas escenas]en una zona de Boyle Heights que es de lo más interesante y diversa, y que si se desarrollara adecuadamente, sería un gran centro de atención. En esos lugares ocurren cosas que no son necesariamente positivas, pero en muchos de ellos se siente un gran sentido de comunidad”.

El guión de “The Lincoln Lawyer”, escrito por John Romano, se basa en una novela de Michael Connelly, un autor que se especializa en novelas policíacas. “Leí el guión, leí el libro y, al cabo de un mes, ya tenía bastante en claro quién era mi hombre”, dijo McConaughey.

Pero una de las aproximaciones más productivas que tuvo el actor para este papel se dio hace ya varios años, cuando decidió estudiar Derecho en la Universidad de Austin.

“En esa época, mi acercamiento [a la profesión] era completamente idealista, porque quería defender a gente inocente”, recordó. “Pensaba que iba a llegar hasta las últimas consecuencias  para proteger a mis clientes; y aunque es una postura que todavía mantengo, no sé realmente cuántos de los abogados actuales se guían por esas normas, ya que defienden conscientemente a personas que saben que son culpables”.

McConaughey nunca terminó la carrera de abogacía (al final, se especializó en estudios de cine). “La empecé cuando tenía 21 años, y todo el entusiasmo que tenía se me acabó cuando me di cuenta de que no iba a ser capaz de salir de las aulas en siete años”, comentó. “Y lo que quería era aprovechar mi juventud y probar otras cosas”.

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