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Dic
21

Entrevista con Juan Antonio Bayona, director de THE IMPOSSIBLE

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

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Hoy se estrena en salas estadounidenses “The Impossible”, una cinta que, en medio de su sorprendente espectacularidad y de su fascinante reconstrucción de un desastre natural de proporciones dantescas, esconde a un talentoso cineasta español del que ya se había escuchado hablar en términos superlativos. [Lee aquí nuestra reseña]

Se trata de Juan Antonio Bayona, quien lanzó en el 2007 “El Orfanato”, una cinta de terror que, más que emplear artilugios visuales perturbadores, se inclinaba decididamente hacia el impacto psicológico, y que luego de llegar a las salas internacionales de las manos del gran Guillermo del Toro -en su cada vez más frecuente faceta de productor-, demostró que su autor era una nueva promesa del cine ibérico.

Ha pasado bastante tiempo desde eso, pero Bayona no lo ha estado desperdiciando, porque se alió nuevamente con el guionista Sergio G. Sánchez para cambiar de rumbo y prepararse a enfrentar la filmación de un proyecto mucho más exigente y ambicioso: la recreación de la historial real de una familia española que enfrentó en carne propia el tristemente recordado tsunami que causó una devastación abrumadora en el sudeste asiático a fines del 2004.

Bayona_2Aunque la producción es española, los miembros de la familia se volvieron anglosajones en esta versión; los roles de los padres, por ejemplo, fueron asignados a Ewan McGregor y Naomi Watts, dos estrellas de talla internacional. Pero dirigirlos no fue el único reto al que se enfrentó Bayona, como lo cuenta con detalle en la entrevista siguiente, que sostuvo hace unos días con MANGANZON.

Juan Antonio, “The Impossible” se ha convertido ya en la película española más exitosa de todos los tiempos. Leí por ahí que le tenías plena confianza mientras la hacías, pero no sé si adivinabas en esos momentos que tendría estos alcances.

Es algo que no se espera, sobre todo cuando tienes un resultado como éste. La verdad es que hemos hecho la película con mucho cariño y mucho respeto, y los pases [proyecciones] que habíamos hecho antes habían ido muy bien, pero no como presagiar esta clase de éxito, porque se sigue viendo en mi país tras varios meses de estreno.

Hay que tomar en cuenta, además, que es una producción de sabor internacional, y que aunque has dicho que no es realmente una película del género de catástrofes, posee varias escenas espectaculares de acción.

Creo que es una película muy única en lo que corresponde  a la industria española, porque normalmente no se hacen cosas de este tipo y la gente quería saber cómo habíamos salido de la aventura. Lo cierto es que ha gustado muchísimo; cuando la ves con público, la gente se pone a reír, a llorar, se emociona mucho, y eso hizo que el boca a boca fuera muy bueno.

¿Qué expectativas tienes del estreno estadounidense?

Le ha gustado a todo el mundo, porque no habla de nacionalidades, sino de personas. Este es uno de los territorios más importantes y los pases que hemos hecho aquí han funcionado muy bien, pero lo del éxito depende de muchas cosas que no puedes dominar.

Fuera de nacionalidades, éste es un esfuerzo de producción impresionante y probablemente insólito para el cine español; me imagino que nunca se había hecho algo así en Europa, si descartamos a Inglaterra. ¿Cómo asumiste este reto después de hacer “El Orfanato”, que por más buena que fuera, era mucho más sencilla?

Es algo épico, una súper producción, y después de “El Orfanato”, representaba un cambio muy grande a nivel de infraestructura, del día a día; pero la historia fue siempre la que nos llevaba adelante, porque era una historia que nos impactó muchísimo desde la primera vez que la escuchamos. Quisimos llevar a la pantalla toda la emoción que nos transmitía, y eso es lo que nos hacía levantarnos cada mañana y afrontar el duro rodaje que teníamos en frente.

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¿Pasaste de filmar un relato modesto a uno tan ambicioso por las ganas de probar el reto, o simplemente por el interés que te provocó la historia?

Cuando haces cine, lo que te lleva adelante es la historia. En esta película, había que recrear un desastre natural con todo lo que eso conlleva, y había además que verlo, porque es una parte muy importante del relato; así que nos pusimos manos a la obra. Pasamos un año intentando averiguar y al mismo tiempo desarrollando la manera de rodar todas las secuencias relacionadas con el tsunami, y después nos sometimos a un año entero de rodaje, esparcido entre 25 semanas.

En cambio, “El Orfanato” se hizo de manera mucho más rápida.

Evidentemente, éste era un rodaje mucho más duro; cualquier decisión que tomabas implicaba muchísimo más movimiento de gente y una gran responsabilidad. Pero el cambio más fuerte fue contar una historia real y rodarla [parcialmente] en las mismas locaciones donde sucedió, en contacto con mucha gente que estuvo presente [en la desgracia]; eso te da una perspectiva emocional muy diferente. Fue un rodaje muy complicado, pero a la vez uno que nos daba recompensas cada día.

Parece que se usaron muchas cámaras, e incluso más de un equipo de filmación.

Es una película muy compleja; rodamos en algunos momentos con varias unidades. La secuencia más complicada fue la del tsunami; llegó un momento concreto, cuando el agua llega a la piscina, en que se tuvo que rodar con 10 cámaras, luego de construir una maqueta de miniatura gigante que reproducía la misma piscina, los bungalows, toda la zona que resultó arrasada. Eso se rodó entre España y Tailandia. “El Orfanato” fue una película de una cámara, con una segunda unidad a veces; pero la verdad es que ésta se rodó también muchas veces así. Las escenas que se hicieron con más cámaras fueron las que necesitaban tener un ‘look’ más cercano al documental, porque estábamos buscando darles un aspecto más realista.

Bayona_tsunamiEn tiempos en los que se abusa mucho de los efectos digitales, optaste por recrear mayormente el tsunami con agua real, ¿verdad?

Se hizo en un tanque gigante que está en el sur de España; es el segundo más grande del mundo después del de Rosarito, en México. Ahí se recreó la llegada de la ola, la secuencia en la que los personajes son arrastrados por el agua y las tomas submarinas. Estuvimos seis semanas con los actores y las cámaras dentro del agua, recreando la corriente fortísima que se produjo.

Una secuencia como ésta requiere un esfuerzo brutal de gente; contamos con seis compañías diferentes de efectos especiales, de efectos visuales y de pre-visualización, porque todo tenía que estar muy controlado, primero por la seguridad de los actores –ya que las secuencias con agua siempre tienen un riesgo-, y después por el aspecto técnico y el visual. Se utilizaron dobles en los momentos que eran muy peligrosos para los actores, pero básicamente todo se hizo con Naomi y Tom Holland [el adolescente que interpreta a su hijo], que sufrieron mucho durante las seis semanas que estuvieron dentro del agua. Hay que recordar además que se trataba de un agua sucia, que estaba teñida con colorante alimenticio para darle ese aspecto oscuro que tenía el tsunami. Al tercer día de rodaje, Naomi llevaba tres días tragando agua y empezó a tener problemas estomacales, porque era un trabajo que le demandaba mucho físicamente.

Y tú, mientras tanto, andabas afuera, sequito [risas]…

No, no; yo me metía muchas veces con ella. Evidentemente, cuando los actores están dando tanto, tienes que dar el ejemplo; pero lo hice también porque me gusta estar cerca de ellos cuando ruedo. En este caso, el monitor de video estaba muy lejos y eso me ponía un poco nervioso, por lo que me metía muchas veces al agua.

La familia real a la que le pasó esto era española, pero en la película los volviste anglosajones, aunque no se sabe realmente de dónde provienen.

Es una producción española, de los mismos productores con los que hice “El Orfanato”, pero es cierto que para que se pudiera realizar tuvo que tener una fuerte seguridad financiera, y fue allí donde aparecieron los de Summit Entertainment, el estudio americano detrás de la película.

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¿Pudiste comunicarte fácilmente con los actores? ¿Hablas bien el inglés?

Sí, más o menos. Al principio era algo que me asustaba un poco, porque era la primera vez que rodaba en inglés y hablábamos a veces de cosas muy profundas, como la vida y la muerte, de una manera que me resultaba difícil de expresar en ese idioma; pero fue algo que se superó en la primera semana.

Era también la primera vez que trabajabas con actores de tanto reconocimiento mundial…

Sí, pero son personas muy normales. Realmente, se integraron excelentemente a todo el equipo; teníamos una relación muy buena. Cuando acababa el día de rodaje, cenábamos juntos, y los fines de semana nos íbamos a un bar en la playa cuyos dueños eran unos tipos que sobrevivieron al tsunami.

Hay algunas escenas muy realistas que plasman la incomodidad auténtica que pasaron estas víctimas, como el momento en el que el personaje de Naomi expone involuntariamente algo de desnudez ante su hijo, porque tiene la ropa hecha jirones.

Intentamos siempre seguir el relato original de la manera más fiel que nos resultara posible. Hay un momento en que los personajes salen del agua y descubren las heridas [que el desastre les ha dejado]; se produce entre una madre y un hijo, y eso da como resultado uno de los instantes más impresionantes de la película. Cuando hablas con los sobrevivientes, lo que quieren ver precisamente en la pantalla es el reflejo de lo que ellos vieron, por lo que hay ciertas imágenes que tienes que mostrar para que el público entienda lo que significó estar allí. Pero no nos refugiamos en ello; mostramos lo justo, porque hay ciertas cosas que no incluí debido a su excesivo dramatismo.

Bayona_6Empezaste con el género fantástico, pero no has seguido en ese camino, a diferencia de otros latinos como Alex de la iglesia, Guillermo del Toro o Nacho Vigalondo.

Una película es algo que requiere mucho tiempo, y cuando haces una es importante la decisión que tomas para el siguiente proyecto. Necesitas buscar un estímulo, encontrar algo diferente; no me interesaba perpetuarme haciendo cine de terror, aunque es un género que me encanta y que probablemente retomaré. Esta es una historia con la que me obsesioné y que tenía que contar.

¿Qué opciones tienes para el Oscar que viene? No puedes competir en la categoría de Mejor Película Extranjera, porque la apuesta de España es “Blancanieves”…

Claro, y porque ésta es una película en inglés. Lo de “Blancanieves” me parece una decisión estupenda, porque es una película maravillosa; pero lo cierto es que “The Impossible” puede competir en todas las demás categorías. En cuanto a nuestras posibilidades, nunca se sabe; sería bueno para la película y siempre es bueno ser reconocido por tus compañeros, pero ahora mismo, nos sentimos ya muy recompensados por el modo en que se está recibiendo. Y es que hay gente que nos sigue dando gracias por haberla hecho.

¿Qué viene para ti?

Estamos desarrollando ideas, pero no hemos tomado todavía una decisión estable. Estamos esperando a que acabe este proceso de promoción para decidirlo con calma.

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