Imprimir
Jul
12

Entrevista con Matt Reeves, director de DAWN OF THE PLANET OF THE APES

Escrito por Sergio Burstein

Matt Reeves

Luego de hacer “Cloverfield” (2008), una lograda cinta de monstruos que le dio una inesperada vuelta de tuerca a la técnica del ‘material encontrado’,  Matt Reeves superó las trabas inherentes al ‘remake’ con “Let Me In” (2010), la efectiva recreación de un pequeño clásico sueco  del cine de vampiros. Y pese a su probada destreza en el género fantástico, la relativa modestia de sus trabajos no hacía del todo predecible que fuera elegido para comandar “Dawn of the Planet of the Apes”, la superproducción hollywoodense de la que se ha hecho cargo, y que acaba de debutar en salas estadounidenses con un clamoroso éxito compartido de crítica y de audiencia.

Además de los comentarios ya esperados sobre el talento de Andy Serkis para otorgarle una dimensión superlativa al personaje simiesco de Caesar, las alabanzas han alcanzado a Reeves y a su impresionante puesta en escena, que ha sido comparada en términos superiores a la de Rupert Wyatt, el cineasta que desarrolló la cinta anterior. El hombre ha tenido tanto éxito en lo suyo que, incluso antes del estreno, ya había sido designado como director de la tercera parte, que se llamará supuestamente “Planet of the Apes”.

En una reciente entrevista con MANGANZON, el realizador neoyorquino habló con modestia pero indudable entusiasmo del modo en que se involucró con este ambicioso proyecto, del trabajo que hizo con Serkis, de la manera en que se enfrentó a las abrumadoras demandas técnicas del rodaje, de los mensajes sociales y existenciales que tiene la película, de las negociaciones entabladas con 20th Century Fox para que se le dejara introducir cambios en el guión y de otros aspectos de los que podrás enterarte a continuación.

Matt Reeves 2

Matt, tus películas anteriores tuvieron presupuestos mucho más bajos y usaban los efectos especiales de modo discreto, mientras que en “Dawn” pasa todo lo contrario. ¿Fue ése el reto más grande?

Podría parecer que fue así, pero en realidad, esto se basó sobre todo en las interpretaciones, y en ese sentido, es igual a todo lo que he hecho anteriormente. Los actores que hacen de los simios llevaban trajes con sensores, claro, pero se trata finalmente de agregados, porque Andy Serkis es un intérprete magnífico. Tuve que lidiar con una cantidad increíbles de efectos especiales, sí, pero estos fueron directamente desarrollados por Weta, la compañía que trató de llegar esta vez hasta límites impensados, porque a diferencia de la película anterior, ésta se hizo realmente en locaciones reales del bosque, con lluvia y todos los demás elementos; ellos fueron los que se encargaron de traducir las actuaciones maravillosas de los ocho actores que interpretaron a los simios.

Lo que me tocaba a mí era encargarme de lo que terminaba siendo un drama intimista. En medio de la espectacularidad de la película y de la locura de tener a unos monos inteligentes como personajes centrales, todo esto es una excusa para hacer un estudio de personajes, lo que lo acerca a un ‘western’ mítico o un relato de guerra. Eso es algo realmente inusual y muy llamativo. Por un lado, había algo muy ambicioso en el proyecto, pero por el otro, también había algo muy cercano que no me resultaba extraño, sino que me parecía muy pegado a la tierra.

Serkis es un veterano en esto de la captura del movimiento, y me imagino que su presencia te ayudó a meterte en un vasto universo que no conocías.

Lo interesante es que la gente piensa que Andy está haciendo algo distinto a lo que hacen otros actores, cuando no es así. Lo único diferente es que emplea sensores en el cuerpo y una malla apretada para que sus movimientos sean capturados digitalmente; pero todo lo demás es lo habitual en un intérprete. No estamos haciendo trucos técnicos, sino armando escenas de la mejor manera posible, como siempre lo he hecho. La captura del movimiento consiste en capturar una gran ‘performance’, y tienes por lo tanto que ofrecer una. Lo que más impresiona de Andy es lo bueno que es como actor, lo bien que sabe explorar las emociones, y no cualquier clase de conocimiento técnico que pueda tener.

Matt Reeves 3

Pero, claro, los productores te eligieron en parte debido a tu propia habilidad para extraerle a los actores esa intensidad emocional.

Creo que fue importante para mí la posibilidad que se me dio de cambiar la historia. En el guión original, los simios eran completamente articulados y todo se centraba en los humanos, pero yo dije que no me parecía que debía ser así, sino que era mucho más interesante colocarse en medio de una civilización de monos para observar lo que Caesar hacía con ella, dándole de paso la batuta de la película. Se me hacía mucho más productivo empezar de ese modo y plantear los conflictos que se daban al enfrentar a esta comunidad con una de humanos, para darle un estilo cercano al de los ‘westerns’ míticos, en los que se habla de la convivencia que se necesita si no se quiere caer en una espiral de destrucción. La idea era hacer una anatomía de la violencia, es decir, algo que la cinta no iba a ser al principio. Le dije al estudio que eso era lo que quería hacer y, para mi sorpresa, aceptaron, por lo que me senté con el guionista Mark Bomback para reimaginar la historia.

Fue sumamente importante que pasara esto, porque, de otro modo, no hubiera aceptado el trabajo. Claro que, cuando dijeron que sí, les pregunté cuál era la condición, y me respondieron que no podía alterar la fecha de estreno que ya estaba establecida [NR: la misma que hizo que Wyatt se retirara debido a que le parecía demasiado prematura]. En ese punto, no pude ya negarme, porque habían aceptado todo lo que les había pedido, pese a que iba a tener muchos aprietos en cuestión de tiempo y un nivel de demanda en el plano técnico que nunca había tenido. Fue algo aterrador, pero muy excitante.

Cuando hablas de esta intolerancia en el guión, uno puede remitirse al conflicto entre los vaqueros y los indios en Estados Unidos, pero también a lo que pasa ahora entre los palestinos y los israelíes; ¿cuáles fueron tus referencias?

Para mí, la idea era referirse a la violencia que existe en cada uno de nosotros, porque, debido a la “Planet of the Apes” de 1968, ya sabemos de antemano en qué va a terminar el universo que presentamos, pero no se había hablado realmente de las opciones que hubo para tratar de evitarlo. Me interesaba explorar nuestra naturaleza, no sólo en lo que se relaciona al contacto que tenemos con otros, sino también al que establecemos con nosotros mismos. Caesar se encuentra luchando no sólo contra los humanos y los disidentes al interior de su grupo, sino también con sus propios instintos, con su propia rabia, que se ve mermada cuando se convierte en padre. Pero todo esto se puede encontrar en diferentes momentos de la Historia, porque tiene que ver con la condición humana y el sentido de la convivencia. La historia tenía que generar empatía, porque no me interesaba presentar a villanos muy marcados, sino a personajes que llegaban al punto al que habían llegado debido a experiencias personales que escapaban a su control.

Cuando los personajes se tratan con respeto, hay esperanza para la coexistencia; y cuando se dejan llevar por los prejuicios, pierden la capacidad de verse reflejados en los demás. El hijo de Caesar, por ejemplo, nunca ha tenido contacto con los humanos, por lo que experimenta ese aspecto a través de lo que le dicen otros. Todo termina siendo una metáfora de lo que pasa en el mundo actual cuando nos enfrentamos a nuestros vecinos, pero sin aludir realmente a un conflicto específico, porque queríamos hablar de fundamentos, de principios. 

Matt Reeves 5

Como esta película habla tanto del tema de la intolerancia, ¿te sentiste incómodo con la reciente polémica que se dio luego de que Gary Oldman, uno de tus actores, diera una entrevista en la que manifestó supuestamente apoyo a las conductas intolerantes de Mel Gibson y Gary Oldman?

Gary ya ha dicho lo que tenía que decir sobre esa situación; se sintió muy dolido por la manera en que se expresó. Yo, por mi parte, tuve una experiencia maravillosa con él en el set, y lo admiro profundamente. En realidad, no creo que haya nada que agregar sobre el tema, al menos en mi caso.

Sabemos ahora que vas a dirigir también la tercera parte de esta saga. ¿Cómo se dio eso? ¿En qué momento te lo dijeron?

Básicamente, le mostramos la película a los productores, y quedaron muy emocionados con ella. Se acercaron a mí para hacerme la propuesta, y eso me cayó muy bien, porque incluso durante el rodaje, yo había estado ya pensando en ideas para la secuela. Parece de hecho que ésa va a ser mi siguiente película.

Te gusta mucho la ciencia-ficción, aparentemente.

No se trata tanto de la ciencia-ficción o del género fantástico como de la oportunidad que estos relatos me dan para plasmar mundos emocionales bien desarrollados. Estas son formas que te permiten representar muy bien aspectos de la vida real y situaciones trascendentes sin que luzcan demasiado impuestos, siempre y cuando se te den ciertas libertades como creador. Me parece que es de lo más interesante y de lo más raro que se me haya dejado hacer un filme que está claramente destinado a quienes gustan de las superproducciones hollywoodenses, pero que trata también de algo y no es un simple espectáculo.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar