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Dic
21

Entrevista con James Wan, director de AQUAMAN

Escrito por Sergio Burstein

James Wan

La cartelera estadounidense del fin de semana anterior a la Navidad no podría estar más animada, y por ese lado, uno de los títulos indudablemente llamativos es la cinta solista de “Aquaman”, un personaje que tenía todavía mucho que probar en más de un sentido.

Y es que, además de que no ha contado nunca con un prestigio demasiado elevado en el listado de los personajes de DC debido a una apariencia inofensiva y un traje anaranjado y verde que han sido objeto de numerosas burlas, el alter ego de Arthur Curry tuvo su primera oportunidad de verdadero lucimiento en “Justice League” (2016), un film que no fue lapidado, pero que tampoco obtuvo grandes críticas.

Ha ocurrido algo muy distinto con esta nueva producción, que para algunos comentaristas le da nuevas esperanzas a los títulos creados por el estudio Warner en su eterna contienda con Marvel, y cuyos méritos mayores descansan en los hombros de James Wan, el inmigrante malasio que es ampliamente conocido por su trabajo en cintas tan populares como “Saw”, “Insidious”, “The Conjuring” y “Furious 7”, y con el que tuvimos oportunidad de hablar para llevar a cabo la entrevista que transcribimos a continuación.

Aquaman 2

Jason, eres ya un director muy respetado y muy reconocido, pero hacerte cargo de esta empresa era de todos modos un gran reto para ti, no solo porque esta es tu primera película de superhéroes, sino porque te encargabas de un personaje que había aparecido antes en cintas dirigidas por otra persona, Zack Snyder.

Había muchas expectativas, claro; cuando haces una película de esta clase siempre hay muchas presiones. Traté de no pensar mucho en todo eso mientras la hacía y de enfocarme en cambio en la historia que quería hacer, en ser fiel a mi visión.

¿Y cuál era esa visión? Porque siento que esto tiene un gran sabor al cine de aventuras de los viejos tiempos en medio de todos sus artilugios contemporáneos.

¡Exactamente! Quería hacer una película de aventuras más que una cinta tradicional de superhéroes; algo que se sintiera como una historia de fantasía que transcurriera en el planeta Tierra y que incluyera a varias locaciones, pero que presentara a la vez a un lugar que se encuentra prácticamente ante nuestras narices pero que no sabemos que existe.

Además del cine de aventuras, siento que hay también referencias a la mitología, sobre todo a los trabajos de Hércules.

Es curioso que menciones a Hércules, porque crecí viendo películas de Ray Harryhausen, y siento que “Aquaman” es de algún modo una versión moderna de “Clash of the Titans” o de “Journey to the Center of the Earth”. Pero lo cierto es que la inspiración mayor provino de los comics, que han sido publicados a lo largo de 70 años y que proporcionan una fuente inagotable de información.

Wan 2

No eres nuevo en esto, pero te enfrentabas aquí a una bestia mucho más grande a todo lo que habías hecho con anterioridad. Hay por aquí algo de “Avatar”, quizás…

Sí, ya he hecho muchas películas, pero esta lleva las cosas a un nuevo nivel en términos creativos que, en efecto, pueden compararse a ‘Avatar’, ‘Lord of the Rings’ y ‘Star Wars’, películas que siempre he adorado y que se basaban en la creación de mundos completamente novedosos.

En ese sentido, uno de los retos mayores fue buscar formas originales de presentar un reino subacuático completamente único que debía despertar en cualquier espectador el deseo de visitarlo por lo mágico que resulta. La razón principal para aceptar este trabajo fue la implementación visual de una Atlántida que debía ser emocionante y fabulosa.

Para ello, recurres inevitablemente a la CGI (efectos digitales de animación), pero esta se inserta de manera natural a la narrativa, lo que no sucede siempre en el cine actual.

La CGI es una herramienta increíble, pero debes usarla como lo que es, es decir, una herramienta, sin perder de vista que lo más importante es tener una buena historia y personajes con los que la audiencia pueda conectarse emocionalmente; en ese sentido, esto se relaciona también a la vieja y buena escuela narrativa. No importa todo lo bien que se vea tu película si no tienes un elemento humano realmente presente.

Momoa 2

Antes de “Furious 7”, todo el mundo sabía ya que eras muy bueno haciendo películas de terror, pero tu incursión en la saga de los carros probó que podías ser igualmente efectivo en el género de acción, y “Aquaman” tiene muchas escenas fantásticas que van por ese lado. ¿Crees que “Furious 7” fue esencial para que consiguieras este trabajo?

Lo más importante que aprendí de esa película fue cómo crear un tono narrativo realmente divertido, porque eso es algo que le gusta mucho al público. Me enseñó a encontrar ese delicado balance que existe para lograr que las escenas intensas o de violencia no le quiten al relato la parte emotiva. Y eso es algo que se puede aplicar tanto a pequeñas cintas independientes de terror como a superproducciones como esta, en el sentido de presentar coreografías que puedan serle familiares a los espectadores pero que introduzcan siempre algo novedoso.

¿Cómo fue trabajar con Jason Momoa, el protagonista?

En el pasado, la gente se burlaba mucho de Aquaman y no le daba un lugar de mucho respeto en el mundo de los cómics, pero todo eso se acabó cuando Jason fue contratado para interpretarlo, algo que sucedió con Zack Snyder, por supuesto.

Mi labor aquí fue encontrar el lado amable de Jason, porque a pesar de su imagen dura, se trata de una persona muy carismática y divertida. Eso era también importante porque no queríamos que Aquaman fuera un personaje unidimensional, y lograrlo requirió mucho trabajo de guion.

Me parece importante que “Aquaman” tenga al frente a una estrella de origen hawaiano y que se encuentre dirigida por un cineasta nacido en Malasia. ¿Está tratando Hollywood de hacer las cosas bien?

Creo que las cosas están cambiando en este negocio y que Hollywood viene tomando pasos importantes para hacer películas que sean más inclusivas y consideradas con las diferentes comunidades que existen. Eso es algo positivo, porque el mundo es un lugar muy grande y estas películas deberían poder hablarle a todos y no a un grupo limitado de personas.