Imprimir
Feb
15

Entrevista con Robert Rodríguez, director de ALITA: BATTLE ANGEL

Escrito por Sergio Burstein

Rodiriguez 1

Para cualquier amante del cine hollywoodense de acción y de ciencia ficción, la colaboración entre Robert Rodríguez y James Cameron que planteaba la cinta “Alita: Battle Angel” lucía especialmente atractiva, ya que, hasta el momento, ambos cineastas le habían ofrecido por separado al mundo propuestas llamativas y originales en los ámbitos de los dos géneros.

Pero cada uno cuenta con aproximaciones muy diferentes al arte del cine, por lo que se abría una gran interrogante acerca del modo en que el mexicoamericano de Texas que se guía habitualmente por los conceptos de la serie B reaccionaría ante la sensibilidad del autor canadiense que se distingue por sus trabajos de enormes presupuestos.

Durante una reciente entrevista, Rodríguez nos habló no solo de estas circunstancias y del modo en que se enfrentó a las posibilidades materiales que le ofrecía el proyecto, sino también del aspecto feminista de la historia, de su trabajo con la actriz de ascendencia peruana Rosa Salazar, de las intenciones del trabajo y de las posibilidades que esto tenga una segunda parte.

Alita 6

Robert, se supone que James Cameron iba a dirigir esta película, pero te terminó dando el puesto. Sin embargo, antes de recibirlo, tuviste que reescribir el guion que él había hecho para demostrar que tenías las condiciones necesarias para el trabajo, ¿verdad?

Bueno, no es lo que me dijo, pero es lo que pasó [risas]. Él estaba emocionado de que me hubiera gustado tanto el guion y le dije que podía intentar cortarlo, ya que estaba muy largo como para ser filmado. Lo dije que lo iba hacer gratis, porque no sabía en realidad si iba a poder cortarlo de cualquier manera. Lo hice durante un verano, se lo mandé y le encantó; y sí, creo que esa fue mi audición, porque logré cortar cerca de 60 páginas. Lo hice de manera casi quirúrgica, tratando de mantener la esencia y tomando en cuenta que a él le gusta hacer películas que le gusten a cualquier audiencia, no solo a fans del ‘manga’.

Más allá de la historia, esta es tu película más ambiciosa en términos visuales. Habías trabajado antes con 3D de origen, pero esto lleva el asunto a otro nivel, empezando por la cantidad de dinero que se encontraba disponible.

Suelo rechazar películas de grandes presupuestos porque me gusta mantener mi libertad e intentar que lo que hago luzca más caro de lo que en realidad es. Cuando hay mucho dinero, te dicen cuál debe ser el reparto y te dicen cómo debes filmar, porque, como es natural, quieren recuperar su dinero. Pero esto me daba la oportunidad de hacer algo con James y se sintió como un film independiente, porque pudimos poner todo lo que nos gustaba sin tener que sacrificar nada.

Era además algo mucho más grande en escala de lo que he hecho en el pasado; normalmente hago películas para niños o para grandes, pero esto se planeó para recibir la clasificación PG-13, con el fin de tener un atractivo universal, y James fue un verdadero maestro en lo que respecta a la obtención de ese fin. Yo, por mi lado, la hice como si se tratara de una película suya perdida.

¿Estabas familiarizado con los cómics de Yukito Kishiro en los que se basa la cinta?

No los leí inicialmente, porque pensé que James iba a dirigir la película y prefería enterarme de la historia viéndola; pero cuando me tocó cortar el guion, decidí leerlos, y me di cuenta de que eran absolutamente épicos. El guion solo se encarga de los dos primeros libros, pero me sorprendió el modo en que James había logrado elevar la historia a un plano incluso mayor.

¿Hablaste con Kishiro?

Le mandamos permanentemente novedades, visitó el set, leyó el guion que corté y me dijo que estaba satisfecho, y cuando vio la versión final, nos dijo que le gustó mucho el sentimiento que le habíamos dado al relato y las escenas de acción. Creo que quedó muy complacido.

Esta película te da la oportunidad de crear un mundo nuevo que no es completamente digital y que resulta impresionante, lo que parece ser esencial en el cine contemporáneo de ciencia ficción que se respete. Me refiero a Iron City, por supuesto.

En mis películas habituales, como no hay dinero, creo ambientes más fantasiosos, más propios de la lógica de los sueños; pero a James le gusta que sean extremadamente realistas, porque siente que de otro modo el espectador no cree en la historia. No utilicé pantallas verdes, como en “Sin City”, sino actores reales con escenografías reales; cuando Alita come una naranja, la naranja es de verdad. Iron City es un lugar que puedes visitar; de hecho, lo tengo todavía en mi patio trasero [risas].

La misma Iron City tiene una conexión interesante con los latinos, porque se supone que se encuentra en un país hispano, ¿verdad?

En los cómics, estaba en Kansas, pero Jim decidió que por razones científicas un elevador espacial sólo podría funcionar cerca de la línea ecuatorial, por lo que la trasladó a Ciudad de Panamá, lo que me pareció ‘cool’ porque nos daría un ambiente de cultura latina y sería la primera vez que verías algo así en una película de ciencia ficción; pero, a la vez, Iron City es la única ciudad que sobrevive en el mundo, por lo que reúne a culturas de todo el planeta con muchos idiomas, como sucedía en los libros.

Hablando de latinos, habías trabajado ya con muchos actores de nuestra comunidad, pero el hecho de que Rosa Salazar fuera la elegida para el papel protagónico fue una casualidad, ¿verdad?

El casting estaba abierto para cualquiera y ella fue la mejor; no estaba buscando que fuera una latina, pero cuando salió ella, me pareció perfecto, porque toda la representación que podamos tener es obviamente positiva.

Rosa fue maravillosa desde que la vi; está llena de vida, es muy divertida y también muy fuerte, lo que resultaba esencial en este personaje, porque tienes que enamorarte de él y sentir no solo que es alguien con un gran corazón, sino también una mujer capaz de resolver los problemas que se le ponen por delante.

Tuviste a una protagonista femenina muy guerrera en “Planet Terror”, pero retomar esa faceta resulta por lo menos adecuado en la era del #MeToo.

Claro, pero hay que recordar que Jim ha tenido a personajes de esta clase en sus películas, como la Sarah Connor de ‘Terminator’ y la Ripley de “Aliens”. La historia de “Alita” es realmente atemporal, pero lo que propone responde muy bien a lo que se vive actualmente, aunque está claro para mí que siempre hemos necesitado más heroínas en el cine.

En medio de toda la espectacularidad propia de las cintas de Cameron, las peleas de “Alita” llevan definitivamente tu sello. Lo curioso es que pueden llegar a ser muy violentas, pero el hecho de que sean interpretadas por cyborgs te da un pase especial debido al empleo de sangre celeste; si la hubieras dejado roja, como en el ‘manga’, la clasificación hubiera sido definitivamente R.

Los cómics son muy gráficos por ese lado, y en este caso, no podíamos reproducir todo eso del mismo modo, por lo que si a alguien le cortan un brazo, sale sangre celeste, lo que puede llevarte a pensar “Ok, eso puede ser reemplazado”. Pero había que mostrar de todos modos que este era un mundo sumamente peligroso y que había consecuencias por actuar de determinada manera.

Robert 2

El Motorball, que es una competencia de alta velocidad sumamente agresiva, sí se hizo completamente con CGI. ¿Fue difícil elaborar esas escenas?

Sí, y tratamos además de que Kishiro estuviera al tanto de los avances que hacíamos por ese lado. Yo empecé a diseñarlo con dibujos a mano que editaba después metiéndoles sonido. Fue probablemente la parte más intensa, porque la comencé a trabajar en el 2016 y vi recién los resultados finales días antes del estreno.

¿Se trata de una alusión a los manejos de la NFL, como han comentado algunos?

Estaba en los libros; podría referirse también a NASCAR, a los X-Games o a todo eso mezclado. Es un deporte que mantiene a las masas entretenidas, como las luchas de gladiadores. Pero aquí, los participantes ni siquiera están jugando, sino que participan para destruir a Alita.

¿Cómo trabajaste las escenas de peleas?

Desarrollo un ‘story board’ paso por paso y luego me reúno con los encargados de las coreografías. Jim también colaboró en este segmento, y hay que tomar en cuenta que, para mí, ‘The Terminator’ y ‘Terminator 2’ fueron esenciales en el desarrollo de un estilo, por lo que creo que nuestras sensibilidades combinadas funcionan muy bien.

Alita 1

¿Pasó él mucho tiempo en el set?

Lo invité varias veces, pero estaba muy ocupado con sus películas de “Avatar” y quería además que yo hiciera lo mío. Le preguntaba cosas, le mandaba emails y estuvo presente durante la escena del bar. Me ayudó, pero me dio el espacio que él mismo hubiera querido tener, lo que lo convirtió en el mejor productor posible.

Cada vez que alguien en Hollywood adapta un ‘manga’, llegan las críticas. ¿Te preocupa eso?

No, porque lo que hemos hecho es sumamente fiel al espíritu de la versión original. Además, a diferencia de lo que pasó con algo como “Ghost in the Shell”, tomamos una historia que no se centra en la cultura asiática; de hecho, como ya lo dijimos, ni siquiera se desarrolla por allá, y eso nos dio la libertad de hacer algo más universal. Kishiro ya ha visto la película, y le encantó.

¿Estás pensando en la secuela?

Me encantaría que se diera; hay tantas historias por contar en los cómics de Kishiro. Ojalá que la audiencia vaya a ver esta entrega. Me encantaría dirigir una secuela, por supuesto.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar