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Ene
14

Entrevista con Seth Rogen sobre THE GREEN HORNET

Escrito por Sergio Burstein

Por: Sergio Burstein

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Básicamente, la serie televisiva de The Green Hornet -producida a fines de los 60s- alcanzó notoriedad mundial debido a dos cosas: la psicodélica melodía que aparecía en sus créditos (y que era una modernización de una vieja pieza del compositor ruso Nikolai Rimsky-Korsakov) y las patadas repartidas por un misterioso vengador, interpretado por una futura estrella de las artes marciales: Bruce Lee.

El éxito de Lee en el programa fue tal que, en los países asiáticos, la serie se rebautizó como "El show de Kato" (que era el nombre de su personaje). Todo esto dejó muy mal parado al Avispón de la denominación original, inspirado en un espacio radial de los años 30s; y ésa es una falta que Seth Rogen (Superbad, Knocked Up, Pineapple Express) parece querer resolver a toda costa en su nueva versión cinematográfica.

En ella, el carismático actor y guionista apela a todos los recursos histriónicos de los que dispone para dejar en claro que el superhéroe que interpreta no es el mismo que el que encandilaba a nuestros antepasados.

Reunido con nosotros en una suite del hotel Four Seasons, en Beverly Hills, el comediante canadiense se sometió a un arsenal de preguntas encabezado por la siguiente interrogante: ¿eres consciente de que los que adoran tu ya conocido estilo para la comedia (excesivo e insolente) disfrutarán de la cinta, y de que los que no comulgan con éste la detestarán?

RogenAntes de dar una respuesta, Rogen lanzó una de esas carcajadas enormes y torpes que tanto distinguen a sus personajes. "Sí, claro; pero tratamos de hacer una película en la que no hubiera demasiadas cosas desagradables, como otras que he hecho", aseguró.

"Y, a pesar de ello, no queríamos hacer algo blando, sino que tratamos de buscarle una vuelta de tuerca creativa e innovadora; eso implicaba un riesgo, pero no creo que valga la pena hacer una película si no se quiere tomar riesgos".

El mayor riesgo de esta versión cinematográfica, escrita por el mismo Rogen y Evan Golderg (es decir, la dupla que se encontraba tras los guiones de Superbad y Pineapple Express), era abandonar el aire adusto de la serie antigua para inyectarle a la historia un nivel de irreverencia que le ha puesto los pelos de punta a los puristas.

"Honestamente, no me importó mucho lo que la gente decía en Internet cuando estábamos trabajando en esta historia, ni dejamos que eso afectara nuestra manera de enfrentarla", dijo Rogen, más serio.

"Pero somos realmente fanáticos de la cultura de los cómics, y eso hizo que nosotros mismos nos echáramos mucha presión encima, porque queríamos hacer la mejor historia de superhéroes posible, sin dejar de lado nuestra propia sensibilidad", agregó.

The Green Hornet es una producción estadounidense, pero uno de sus protagonistas (Rogen) es canadiense; el otro, el que hace de Kato (Jay Chou), es taiwanés; el villano (Christoph Waltz, conocido por Inglourious Basterds) es austriaco, y el director (Michel Gondry, creador de Eternal Sunshine of the Spotless Mind) es francés.

Tanta combinación de culturas y de lenguajes tiene que haber complicado el proceso natural de Rogen para la actuación, que se basa esencialmente en la improvisación (de hecho, Chou, que es una súper estrella del pop en Asia, habla muy poco inglés).

"Eso no me importó; yo hacía mis bromas aunque no me entendieran", dijo el entrevistado con una nueva risa. "No quisimos dejar de lado el aspecto relajado y libre que tienen las otras películas que hemos hecho; además, Jay aprendió inglés en un periodo de tiempo asombroso, algo que yo jamás podría hacer con un idioma que no fuera el mío".

El mismo Rogen afirmó haber crecido en una zona de Vancouver que posee una fuerte población francesa y asiática. "Pero la verdad es que, finalmente, nuestras diferencias [durante el rodaje] no importaron, porque todos –incluyéndome- hablamos mal el inglés", agregó, riendo otra vez. "Y la verdad es que no sé otro idioma; hablo un poco de hebreo, porque he estado un par de veces en Israel, pero Jay no logró enseñarme nada de mandarín, aunque lo intentó".

Cuando se le pregunta si es verdad que se han hecho muñequitos de la película (incluyendo uno con su rostro), Rogen aprovecha la ocasión para seguir burlándose de sí mismo. "No sé a quién se le ocurrió esa locura; me imagino que, aparte de mí, sólo lo querrá comprar mi madre", bromea. "O quizás pueda servir para que los que odien la película le pongan un cohete y lo hagan explotar; no sé".

Además de su humor excesivo, Rogen se ha distinguido siempre por su moderado sobrepeso; pero, en The Green Hornet, el actor luce una figura bastante más espigada de lo acostumbrado (aunque lo cierto es que, en el día de la entrevista, se hizo evidente que se encontraba recuperando los kilos perdidos).

"Me puse a dieta, porque pensé que no era conveniente salir gordo en esta película", admitió el bonachón canadiense. "No queríamos que la broma principal fuera mi peso, sino la relación entre mi personaje y el de Kato".

Otra característica esencial de los personajes de Rogen ha sido su afición a la marihuana. Pero, del mismo modo en que no quiso presentar a un superhéroe panzón, el entrevistado resistió la idea de crear al primer superhéroe "stone" de la gran pantalla.

"Nadie nos hubiera dado dinero para hacer algo así", aseguró. "No sé si el mundo está listo para un superhéroe "stone"; quizás, si seguimos haciendo películas subversivas, se pueda hacer algo así en diez años. Ojalá".