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Oct
13

EL REGRESO DE CAIFANES: entrevista con el guitarrista ALEJANDRO MARCOVICH

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

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Alejandro Marcovich tiene muchos talentos. Ha fungido de guitarrista, cantante, arreglista y productor. En esta última área, ha asumido el control de las perillas para innumerables artistas, entre los que se encuentran la Santa Sabina, Los Estrambóticos, Malena Durán, Rita Guerrero, las Ultrasónicas, Juan y La Bruja y muchos más.

Como instrumentista, ha colocado su ‘toque mágico’ en una larga lista de producciones hechas por Gerardo Enciso, Celso Piña, Kenny & Los Eléctricos, Radio Kaos, Leonardo de Lozanne, Los Amantes de Lola, La Casta y otros. Además, ha compuesto las bandas sonoras de las películas “¿Quién diablos es Juliette?”, “Dr. Jekyll & Mr. Hyde” y  “¿Cómo no te voy a querer?”

Pero es indudable que su aporte más visible y más reconocido en el mundo de la música es el que ha tenido en Caifanes, uno de los grupos latinoamericanos de rock más celebrados de todos los tiempos. Grabó con éste tres álbumes que revolucionaron el género y, en 1995, abandonó la banda en muy malos términos(con lágrimas y golpes de por medio, se dice), dando origen a un largo y legendario distanciamiento con el vocalista y guitarrista rítmico Saúl Hernández que, a estas alturas, parecía completamente irresoluble.

Sin embargo, a fines del 2010, sucedió lo inesperado: los dos músicos anunciaron que habían limado sus asperezas y que se encontraban dispuestos a resucitar a la idolatrada banda. El reencuentro, que se limitaría supuestamente a dos presentaciones -la primera en el Festival Vive Latino y la segunda en el de Coachella-, tomó tanto vuelo que desembocó en una gira completa por México y los Estados Unidos, la misma que llega este viernes y sábado al Nokia Theatre de Los Angeles, como parte de una edición muy especial del Reventón Super Estrella.

MANGANZON tuvo la oportunidad de conversar telefónicamente -y por separado- con varios integrantes del grupo; ya les ofrecimos la transcripción de la charla completa con el bajista Sabo Romo [léela aquí], y ahora le toca el turno el turno a la extensa entrevista que pudimos hacerle a Marcovich, donde el artista revela no sólo circunstancias relacionadas a  su recompuesta amistad con Hernández y a su estado actual de salud, sino también fascinantes detalles sobre su formación musical y la creación de su inimitable estilo en la guitarra. Disfruten, niños.

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Alejandro, voy a empezar replanteándote la misma pregunta que le hice a Sabo para empezar: ¿en qué medida el reencuentro de Caifanes tuvo que ver con los males de salud que te aquejaron tanto a ti como a él?

Yo creo francamente que no se hubiera dado de otra manera. Un reencuentro de Caifanes hubiera sido imposible sin que Saúl y yo nos reconciliáramos, porque terminamos en muy malos términos en el año 95, y ninguno de los dos pudo dar ese paso para retomar la relación, a pesar de que yo había dicho varias veces públicamente que tenía buenas intenciones de perdonar, porque los dos tuvimos cosas que afectaron la relación. Saúl, por su parte, había dicho que no quería hablar conmigo ni pisar nunca más un escenario a mi lado.

Cuando caí enfermo, un día antes de la operación, recibí un email de Saúl en el que me deseaba que todo saliera bien. Yo tomé el mensaje con el corazón abierto, y en cuanto pude escribirle, lo hice. Iniciamos un intercambio de emails con el que nos dimos cuenta que teníamos ganas de juntarnos en persona para resolver los asuntos que nos habían separado por tanto tiempo. Una vez que lo hicimos, charlamos desde las 7 de la noche hasta las 5 de la mañana, y nos dimos cuenta de que teníamos más puntos que nos unían que puntos que nos distanciaban. Una cosa llevó a la otra, y se pudo dar el reencuentro. Yo creo que en el fondo todos queríamos que esto ocurriera, pero mientras no se resolviera el problema entre Saúl y yo, iba a ser imposible.

¿Y lo de Sabo también tuvo que ver?

Los problemas de salud nos afectaron a todos, porque hicieron que nos diéramos cuenta de lo frágil que la vida, que en cualquier momento se termina.

Por lo que me has contado, la enemistad entre tú y Saúl fue muy intensa: ¿pasó algo en particular para se diera algo así?

No lo sé; a la distancia, tratamos de entenderlo y no sabemos bien lo que fue. Estábamos muy estresados, había ciertos problemas de egos y de finanzas, y no nos dimos la oportunidad de resolverlos. La vida es así; no tiene mucho sentido analizarlo.

Marcovich3¿Cómo estás ahora?

Muy bien. Estoy sano, tomando las medicinas para mantenerme de ese modo, y haciendo periódicamente diagnósticos médicos para asegurarme de que el tumor no regrese, porque es una cosa que ni los mejores médicos pueden predecir. Afortunadamente, estoy en muy buenas manos -las del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía-, y estoy tomando la vida día a día, con entusiasmo y con ganas, esperado que todo siga así.

Naciste en Argentina, por lo que eres compatriota de Cerati.  El mismo año en el que Sabo y tú tuvieron sus problemas de salud, él sufrió un accidente cardiovascular que lo ha dejado en muy mal estado. Aparte de la cuestión nacional, ¿sentiste algo raro al ver que los músicos de tu generación estaban atravesando por trances semejantes?

Lo de Gustavo pasó poco tiempo antes de lo mío, y yo estaba muy pendiente de las noticias de lo que le pasaba. No sé si tuvo que ver con el hecho de que en esa misma época me dio una convulsión, mientras estaba en Kansas City; obviamente, yo ya tenía un tumor desde hacía varios años, pero nadie lo sabía. Todo el medio artístico se vio afectado por lo que pasó en el 2010: Gustavo, Sabo, Rita Guerrero, yo… La verdad es que corrí con mucha suerte.

Todos somos más o menos de la misma época, pero no todos vivimos la vida de la misma manera; en mi caso, lo que me pasó no tuvo nada que ver con eso, porque un tumor cerebral tiene un origen que resulta incluso desconocido para los médicos. Siempre he llevado una vida muy sana.

Luego de salir de Caifanes, hiciste una entrevista en la que dijiste estar completamente desencantado de los grupos, aunque me imagino que debido a tu talento y a tu fama, se te hicieron muchas ofertas para incorporarte justamente a bandas musicales. ¿Qué ha hecho que regreses a una, aparte del asunto de la reconciliación que ya has mencionado?

Una de las razones es que me interesa que mis hijos, que ya están grandes, me puedan ver tocando con el grupo con el que crecí. Cuando Caifanes se separó, mi hija tenía 2 años y mi hijo ni siquiera había nacido. También lo hago por ellos. Es como cerrar un capítulo; no sé cuánto va a durar, pero retomar el grupo en términos de paz y de amor es una forma de hacerle justicia a la historia de Caifanes.

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Ahora mismo deben estar negociando varios asuntos que no tuviste que negociar cuando eras solista.

Es parte de la vida. Para mí, haber sido solista fue completamente positivo, porque soy buen líder y eso me dio la oportunidad de tocar con todo tipo de músicos, incluyendo a una orquesta sinfónica el año pasado. Estar en una situación de grupo es diferente, por supuesto, y también es un reto. Lo que hemos platicado entre los cinco es que ahora que todos tenemos proyectos solistas, Caifanes no va a ser el impedimento para hacer lo que cada uno quiera. En la medida en que esto siga, lo que se verá probablemente en el futuro es que tendremos mucho espacio para planes individuales.

Hay la sensación de que tu regreso al grupo es particularmente importante, porque a lo largo de su historia, Jaguares ha tocado con todos los ex integrantes de Caifanes, a excepción de ti. Muchos piensan que, aunque eres solo una persona, tu simple presencia marca una gran diferencia.

Siento que es verdad, y no lo digo desde el punto de vista del ego, sino porque mi guitarra formó parte esencial del sonido de Caifanes, como pasa en algunos grupos de rock.  Yo empecé a trabajar en mi discurso de guitarra eléctrica latinoamericana hace muchísimo tiempo, cerca de 1980. Cuando entré a Caifanes, tenía ya ese discurso personal, que poco a poco fui integrando al grupo, y cuyo momento climático se dio entre “El Silencio” y “El nervio del volcán”. No era sólo una guitarra, sino una guitarra que manejaba un lenguaje particular. Nadie es indispensable en un grupo, pero en muchos grupos, la voz y la guitarra se convierten inevitablemente en elementos imprescindibles.

Como ya dijimos antes, naciste en Argentina, y llegaste México ya siendo adolescente, probablemente con referencias musicales de tu país de origen. ¿Cómo se desarrolló entonces el discurso guitarrístico del que has hablado? En una entrevista que leí, mencionabas incluso la presencia de arreglos prehispánicos.

Es difícil hablar de música prehispánica, porque no hay ningún registro de ella. Pero, en mi caso, esto tiene que ver con la música boliviana y la del norte de Argentina, que sí tienen rastros de ella, empezando por el uso de la quena. Con respecto a México, hay algunos ritmos de origen prehispánico, como el que usé en la parte instrumental de la canción “Afuera”, relacionada a los tambores. Amalgamar la música latinoamericana, incluyendo a los boleros, los danzones, los mambos y las cumbias nace de un gusto personal, pero también de un reto que me puse en determinado momento. Ya se habían hechos proyectos de ese tipo, claro; pero me interesaba lograr un encuentro entre la música latinoamericana y el rock que resultara distinto al de [Carlos] Santana, y creo que lo logré. Me parece que eso es lo que más extrañó la gente, porque al convertirse en Jaguares, el grupo perdió esa esencia, a pesar de que siguió siendo una banda muy buena que continuaba la búsqueda personal de Saúl y de Alfonso [André, el baterista], pero no la mía.Caifanes-vieja_2

Si tú fuiste el encargado de aportarle todo ese estilo latinoamericano al grupo, ¿quién fue el que brindó la parte más rockera, más tipo The Cure, que se tradujo además en el ‘look’ de los inicios?

La imagen era una copia de The Cure, tal cual; en algún momento, todos fuimos fans de ese grupo. Pero creo que musicalmente Caifanes nunca fue un hijo de The Cure, ni siquiera en la etapa inicial, cuando yo no tocaba todavía en el grupo, porque esa influencia era básicamente estética.

Bueno, la versión original de “La negra Tomasa”, que es muy tropical, se grabó antes de tu ingreso…

Era una canción que Diego Herrera tocaba con un grupo que tuvo antes de Caifanes. Según entiendo, decidieron tocarla en un concierto como una broma, y resultó que al público le encantó, porque a todo el mundo le salió el alma ‘cumbianchera’. Después de eso, la gente de la disquera se dio cuenta de que esa canción podía ser un éxito nacional, y se grabó como un sencillo que tuvo más éxito que todas las demás que se encontraban en el primer disco, hasta el punto de que fue celebrada en Latinoamérica entera y en España. Pero así son las cosas en el mundo de la música; a veces surge el éxito de lo que menos te esperas.

A pesar del éxito de “La negra Tomasa”, he leído unas declaraciones tuyas en las que afirmas que los demás integrantes de Caifanes rechazaron siempre tus intentos por introducir elementos latinoamericanos en el estilo del grupo.

Cuando estábamos grabando “El nervio del volcán”, Alfonso -y no sé si Saúl- hizo un comentario que demostraba que no le gustaba el hecho de que todos mis solos de guitarra tuvieran una tendencia latinoamericana. Creo que los dos extrañaban un poco el sonido más rockero. Mi argumento en ese momento fue que seguía siendo rock, pero con raíces latinas, y que ése era justamente mi aporte principal al grupo, por lo que no estaba dispuesto a dejarlo. Y así se quedó, como te das cuenta si analizas la sintaxis y la gramática de los solos en el álbum. No sé si ése fue un punto de fricción en la banda.

Lo interesante es que esto le permitió justamente a Caifanes destacar internacionalmente en medio de bandas mexicanas de rock urbano como El Tri, que estaban mucho más apegadas al rocanrol tradicional. ¿Cómo fue asimilada esta escuela por el público masivo? ¿Se dio éste cuenta de las raíces prehispánicas y de detalles semejantes?

Lo que te digo tiene que ver con mi propio análisis musical. Otros grupos quieren hacer rock latinoamericano usando quenas y charangos, lo que da como resultado una fusión mucho más obvia; pero mi intención fue siempre lograr una amalgama en la que no se notara la costura entre un elemento y el otro. Es el modo en que funciona mi cabeza, pero tardó mucho en desarrollarse; en realidad, cerca de quince años.

caifanes_old¿Y sobre qué bases teóricas se hizo? Porque estudiaste Física en la UNAM, y no sé si tuviste clases de guitarra.

He estudiado mucha música, no sólo en la escuela y con profesores particulares, sino también por mi cuenta. Además, los estudios universitarios desarrollaron en mí una faceta de investigador que me sirvió para el desarrollo de la fusión musical. Haber llegado a México con mi familia, huyendo de la bota militar, y haberme quedado a vivir en este país me ha dado una perspectiva muy distinta a la del que nace y crece allí escuchando mariachis. Tuve una perspectiva de espectador que me llevó a apreciar cosas que para muchos jóvenes de esa época eran detestables, como Rigo Tovar, José José y Juan Gabriel. Un amigo mío me contó que, antes de escuchar mi versión de “Gracias a la vida”, se imaginó que iba a sonar como la de las peñas folklóricas; pero que, después de hacerlo, se dio cuenta de que yo la había llevado a otros terrenos, sin dejar por ello de rendirle tributo a Violeta Parra.

Cuando saliste de Caifanes y varios de sus integrantes siguieron como Jaguares, ¿te sentiste muy disgustado al ver que se mantenían en el estrellato tocando muchas veces canciones que se hicieron contigo?

Es probable que me haya sentido así en algún momento; pero entendí también que la vida tiene caminos misteriosos. Para mí, el camino fue diferente, y esto me permitió crecer en muchas áreas distintas, además de estar mucho más cerca de mi familia, sin hacer tantos viajes. Además, ahora mismo puedo disfrutar de un reconocimiento histórico, y no estoy dispuesto a clavarme en asuntos del pasado.

Como solista, has grabado únicamente un EP, y eso ha hecho que algunos consideren que te ha faltado mucha productividad como autor.

He querido hacer otros discos propios, pero se me han cruzado varias cosas en el camino. En cierto momento, me fui a España para trabajar con un autor mexicano con el que hice una grabación que no salió al mercado, por ejemplo. Pero he tratado siempre de encontrar oportunidades de desarrollo en todo lo que hago.

¿Habrá álbum en vivo con Caifanes, o son sólo rumores?

No; es una idea muy clara. Los conciertos se van a grabar, y si no sale un DVD, deberá salir al menos un disco en vivo, porque es algo que históricamente se tiene que hacer. Pero no hemos hablado de hacer canciones nuevas.

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