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Nov
03

Entrevista con ADRIAN “DARGELOS” RODRIGUEZ, vocalista de BABASONICOS (este jueves en el CONGA ROOM de L.A.)

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Bustein

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Veinte años de carrera no son pocos, sobre todo si se pertenece a una banda latinoamericana de rock que desafía abiertamente los parámetros radiales y comerciales para ir a contracorriente de la moda, lanzando un álbum de rock durísimo (como fue el caso del “Babasónica, de 1997) cuando la audiencia masiva se encontraba encandilada con el pop y enfrascándose luego en una serie de producciones rebosantes de pop (como ha sido el caso de sus tres últimas placas) cuando todo el mundo hablaba del regreso del rock guitarrero.

Pero parece que los Babasónicos siempre han hecho lo que les ha salido de los huevos, para no entrar en eufemismos, y la suerte para ellos es que sus innumerables fanáticos han recorrido sin mayores disgustos sus cambios de estilo y de ánimo, como lo comprueban los comentarios de devoción de los usuarios de YouTube en casi todos los videos recientes de la banda que pudimos encontrar. Esto no quiere decir que el camino para el grupo argentino haya sido fácil, por supuesto; a pesar de su considerable reputación internacional, los últimos años representaron un trance particularmente difícil para sus integrantes, debido sobre todo al fallecimiento del bajista Gabriel “Gabo” Manelli, ocurrido en el 2008 como consecuencia de un linfoma maligno.

Aunque la situación fue muy dolorosa, no puso fin a la trayectoria de los “babas’ ni a su continua búsqueda sonora, como lo prueba la edición de su décimo álbum “oficial”, “A propósito”, que a simple vista puede parecer un conjunto de baladas románticas de tendencia sesentera, pero que en realidad esconde un minucioso trabajo compositivo y lírico que le debe mucho a la labor del popular vocalista y provocador Adrián “Dárgelos” Rodríguez.

Como las canciones de esta banda se encuentran llenas de metáforas y de ambigüedades no siempre fáciles de desentrañar, MANGANZON se puso hoy en contacto con el mismo cantante, con la abierta intención de tratar de develar a su lado uno que otro misterio relacionado a la agrupación. El único obstáculo para nuestras metas era que la charla se llevó a cabo un día antes del concierto de este jueves en el Conga Room de Los Angeles, poco antes de que los músicos llegaran al Galaxy Theatre de Santa Ana, donde se presentan esta misma noche; por ello, no había supuestamente tiempo para profundizar demasiado. Queda en ustedes decidir si fuimos capaces o no de aprovechar del mejor modo posible los minutos que se nos concedieron.

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Las bandas argentinas de rock no suelen venir mucho a Los Angeles ni, en realidad, a los Estados Unidos (Calamaro lo hizo este año por primera vez), y parece que tienen más éxito en Miami que en el Sur de California; pero ustedes sí lo hacen con mucha frecuencia. ¿A qué creen que se debe esto?

No lo sé; a nosotros nos va mejor acá y en Chicago que en Miami o en otras partes de los Estados Unidos. Justamente hoy estábamos tratando de contar con “Panza” [el baterista Diego Castellano] las veces que hemos tocado aquí, y parece que hemos hecho ya 30 shows desde la primera vez, que fue en el 95.

Han llegado ahora con un nuevo trabajo bajo el brazo, “A propósito”, que con la excepción de un tema ("Fiesta popular"), tiene un matiz musical muy plácido, ¿verdad?

Los discos salen como salen; algunos vienen con más temas de rock, otros con más temas de ‘techno’. Este viene con una música más inesperada, de medio tiempo, que explota una sutileza más bailable. Esos cambios entre álbum y álbum son justamente lo que más nos gusta de ellos; de todos modos, en cualquier momento puede salir uno más rockero.

Algunos comentaristas tienen la impresión de que, a partir del “Jessico” [2001], los Babasónicos dejaron de lado el rollo musical más fuerte del pasado para hacer un estilo más convencional, más apegado al pop. ¿Lo ves tú así?

No, porque “Miami” [1999] fue un disco que no tenía ningún tema con distorsión, mientras que “Jessico” tenía hasta cuatro. En realidad, cuando sacamos “Babasónica”, que era muy heavy metal, dijeron que no les gustaba, o sea que los críticos dicen cualquier cosa porque no estudiaron música ni estuvieron en ninguna academia.

Dargelos¿Pero tú crees haber cambiado de gustos musicales en algún momento de tu carrera?

No sólo eso, sino que cambio de gustos permanentemente; pero nunca juzgamos lo que hacemos en términos de si algo está bien o está mal. Podemos cambiar de rumbo cuando se nos ocurra. Todo es cuestión de tiempo.

Hay gente que identifica a la música pesada con los mensajes duros y a la música más suave con las letras facilistas, pero la mayoría de las que has hecho en “A propósito” tienen una enorme carga sugestiva.

Es que es justamente lo contrario. Creo que en este disco digo cosas más fuertes que en los anteriores, aunque eso es una especie de progresión de una esencia que siempre hemos tenido, y que nos lleva a decir las cosas como son, sin esconderlas, con cinismo y con una especie de denuncia poética.

Pese a ello, este mismo álbum tiene algunas canciones con letras más transparentes, como “Muñeco de Haití”, que parece una pieza directa de baile, y hasta el primer sencillo “Deshoras”, que parece ser una canción de amor. Claro que, en medio de ellas, hay composiciones cargadas de ambigüedad y de misterio. ¿Tienes muchas referencias literarias como escritor?

Leo mucho, pero no tengo influencias marcadas de ningún autor. Me gusta que la imaginación opere sobre las cosas, aunque eso dé a veces como resultado canciones de lo más disparatadas; me interesa cantar sobre asuntos de los que los demás no pueden cantar. La idea es que la música sea capaz de brindarte revelaciones.

¿Y cómo compones tus letras? ¿Acudes a veces a los psicotrópicos para inspirarte?

Yo he vivido mucho y conozco los distintos estados de conciencia. Salen de mi experiencia personal, pero normalmente provienen de la imaginación; la realidad es bastante estúpida, y propone unos niveles de 'sinsentido' parecidos a la psicodelia, que repiensa esa misma realidad de una manera muy sabia. Es ahí donde surgen estas canciones que parecen decirte en la cara las cosas que vos estás negando que suceden. La óptica que se usa en el disco va más o menos por ese lado, es decir, por el empleo de sonidos que pueden resultar más amenos, pero que llevan letras más crudas.

No tienen entonces que intervenir los estados alterados para poder componer temas así…

No, pero sí para disfrutarlos después.

Aunque tiene un video muy fuerte, “Deshoras” sí parece mantener tanto en su música como en su letra un aire muy sencillo, muy romántico…

Yo creo que tiene cierto grado de cinismo, porque más que ser una canción de amor, es una canción sobre el egoísmo.

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Y el video muestra a unos aristócratas que ponen literalmente a pelear a sus sirvientes, con ring de boxeo y todo.

Hay algo de incorrección de clase por ahí. La idea era generar un contraste con la música, buscar la incomodidad.

En un primer nivel, parecería que este álbum tiene varias canciones románticas; ¿no lo ves entonces así?

No me doy cuenta de eso, porque no se pronuncia nunca la palabra “amor”; pero me gusta que te parezca así, porque no importa sólo lo que yo quise decir, sino también lo que vos te imaginás como oyente. Aquí se ponen en juego muchos valores, y todos esos valores pertenecen al disco. En la mayoría de las producciones del Rock en Español, se repite la palabra “amor” hasta el cansancio, por lo que me interesaba hacer un disco entero que no la mencionara.

No estoy ahora seguro de que haya amor en las canciones, pero sí parece haber bastante erotismo; en “Barranca abajo”, por ejemplo, dices: “Quiero que te saques la ropa”, y la portada del disco, que supuestamente representa una boca femenina, puede ser vista también como un dibujo sobre unos labios vaginales.

Sí, hay un alto contenido de referencia sexual.Bs3

¿Te consideras un tipo más sexual que romántico?

No; yo no me considero nada. Me parece que el disco es provocador, nada más.

¿Buscas intencionalmente esa provocación, o es parte de tu naturaleza?

Es parte de mi naturaleza; no lo puedo evitar [risa discreta]. Pero la maldad más grande que he hecho es este disco, “A propósito”.

¿Y “a propósito” de qué? ¿O se hizo como salió “a propósito?”

Podríamos haber sido diferentes, pero hicimos esto a propósito. Yo hago las cosas así; no especulo.

Acabas de decirme que no te consideras nada, por lo que no sé si debo preguntarte si te consideras o no un rockero.

Nosotros usamos las banderas del rock como manteles.

¿Es decir, que se pueden usar y desechar a voluntad?

Más o menos. Me gusta tu interpretación; con eso, no queda más que decir [risas].

No, pues, dime la tuya…

No nos importa nada de eso; somos lo que somos, y no se puede negar que tenemos mucha más actitud que las bandas que dicen que sólo hacen rock’n’roll. Es una cuestión de estilo, nada más.

Y, de todos modos, los Babasónicos siguen cerrando sus conciertos con “Demonomanía” y “Sátiro”, dos de sus temas más rockeros, como lo leí en una página de Internet que contiene muchos setlists.

Si, pero la cosa no va necesariamente por allí. La distorsión no te hace más rockero; de hecho, la distorsión es la parte más maricona del rock. Nosotros somos parte de una cultura que cada vez se aprecia menos.

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