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May
13

Entrevista con Schmier, vocalista y bajista de DESTRUCTION

Escrito por Sergio Burstein

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Han pasado más de tres décadas desde que, siendo un adolescente, Marcel “Schmier” Schirmer se colgó el bajo y lanzó al aire sus primeros rugidos, estableciendo con ello el nacimiento de Destruction, una de las bandas más aclamadas en la historia del thrash metal mundial y parte activa de “Los Cuatro Grandes” de Alemania al lado de Kreator, Sodom y Tankard.

Pero eso no quiere decir que su propuesta se haya ablandado; y si no nos creen, sólo tienen que escuchar “Under Attack”, el nuevo lanzamiento de esta agrupación, que sale hoy a la venta de la mano del sello Nuclear Blast y que no deja nunca de impresionar con su poderío y su fidelidad a los designios del metal más extremo, sin que ello lo vuelva inaccesible.

En una extensa y cálida entrevista realizada a través de Skype, Schmier, quien se encontraba en Alemania, nos habló con entusiasmo de lo que significa su nuevo material, de los retos de seguir practicando este estilo a los 49 años de edad, de la relación que tiene con sus fans latinoamericanos, de sus impresiones sobre la política y la religión y hasta de algunos detalles personales que no dejan de sorprender, mientras lidiaba con un resfrío adquirido en Rusia que no le quitó ni una pizca de entusiasmo.

Destruction Under AttackSchmier, luego de 33 años de hacer esto, me imagino que ni el legendario invierno ruso te puede derrotar, ¿verdad?

[risas] Tengo mucha experiencia y normalmente no tengo problemas de salud de ninguna clase, pero lo que pasó por allí es que los días eran tolerables y las noches terriblemente frías. No pasa nada; es parte del trabajo.
Me compré una chaqueta militar para mantenerme caliente.

Bueno, en unos meses te vas a tocar a Latinoamérica, y no habrá tanto frío por allí.

Vamos a estar en países donde nunca hemos estado, como El Salvador y Honduras, así como en ciudades nuevas de Perú, Chile y Bolivia. Tocar en Sudamérica es siempre grandioso, porque las audiencias son fantásticas y eso lo vuelve un auténtico placer.

Pero donde pareces tener más seguidores es en Brasil, donde vas a dar hasta tres conciertos; de hecho, la participación del cantante de Krisiun en el ‘cover’ del “Black Metal” de Venom que aparece en tu nuevo disco no es gratuita.

Brasil es un país inmenso y tiene una gran escena de metal; estuvimos en Rock in Rio hace dos años y fue increíble. Pero creo que Latinoamérica en general tiene una escena metalera muy fuerte; en Lima hemos tocado como seis veces, lo que aparentemente nos hace la banda metalera extranjera que ha tocado más por ahí.

¿Cuando empezaste a ir por allá?

El primer concierto de Destruction en Latinoamérica fue en 1989 y en Brasil, por supuesto. Hubo gente que llegó de todos lados, a veces en buses que les tomaron varios días. Desde entonces, hemos mantenido una relación muy especial con esos lugares y tratamos de ir cada dos años. Es un continente muy vasto y tiene muchos lugares en los que tocar.

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Regresando a la nueva producción, “Under Attack”, llama la atención que el diseño de la portada muestre a un monstruo, cuando las letras no van nunca por el lado diabólico.

Es básicamente el planeta Tierra que está a punto de explotar por todo lo que le hemos hecho; hablamos de temas realistas. Lo que pasa es la que verdadera maldad se encuentra en los seres humanos; no soy muy fan de los pensamientos religiosos ni de la política, por lo que escribo letras muy cercanas al modo en que veo el mundo. Soy sólo un músico, pero veo lo que pasa cuando viajo y trato de poner todo eso es mis letras, siempre y cuando se adapte a la música que hacemos.
En el pasado éramos muy jóvenes, con pocas experiencias, y cantábamos sobre cosas satánicas y demonios.

¿Cuáles son tus creencias espirituales en la actualidad?

Creo que hay que creer en ti mismo, aprender de los errores del pasado y tratar de cambiar las cosas, porque de otro modo, este planeta no tendrá un futuro.

En ese sentido, la canción “Generation Nevermore” puede sonar muy ecologista, pese a que algunos pueden pensar que a los metaleros les importa un carajo el medio ambiente.

Vivimos aquí y debemos preocuparnos por lo que pasa. Muchos metaleros son educados y está conscientes de esto. No tengo hijos, pero quienes los tienen deberían temer por ellos, ya que lo que se viene no luce precisamente brillante, porque si seguimos jodiendo el planeta como lo estamos jodiendo, no habrá ninguna mejoría.

¿No quisiste tener tu propia familia?

Me gusta la independencia; con la música puedo ser libre, viajar por todo el mundo, mientras que con los hijos tienes muchas responsabilidades. Es muy fácil traerlos al mundo, pero es muy distinto criarlos. No he sentido la necesidad ni se me pasa por la cabeza tener cinco, con lo hacen otros. Tengo novia pero no estoy casado; en ese sentido, soy como Lemmy. Todavía estoy joven para esas cosas, ¿no? [risas]

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La canción “Under Attack” menciona los efectos negativos del extremismo, pero no señalas con un dedo a nadie en particular, como a ISIS.

Eso sería muy fácil, porque no son solamente ellos. Estamos bajo el ataque y la influencia de muchas cosas. El atentado en París inspiró la letra, pero sí, pero trata en realidad de que nunca aprendimos del pasado y seguimos pensando como idiotas, dependiendo de las religiones. Para mí, las religiones son el peor veneno en las mentes de los seres humanos. Ya sé que la gente cree en ellas porque no tiene nada más, pero termina siendo algo peor. Soy ateo, aunque fui criado de un modo muy católico; la música y el rock’n’roll me permitieron ver el mundo de una manera distinta y darme cuenta de que la religión nunca ha hecho nada bueno por la Humanidad.

Me imagino que cuando eras chicos algunos miembros de tu familia veían con espanto que fueras metalero; ¿te sigue pasando lo mismo con ciertas personas?

Siempre hubo una parte de mi familia que me dejaba hacerlo; a fin de cuentas, yo tenía 17 años cuando sacamos nuestro primer álbum. Pero la verdad es que no importa si no me entienden, porque esta música me da mucho más de lo que cualquiera podría imaginar. Me ha permitido no volverme loco en este mundo, y no tengo nada que probarle a nadie. Además, puedo viajar por todo el globo, algo que muchas personas no pueden hacer. La gente piensa que en Alemania el metal es muy popular, pero la verdad es que aquí hay muchos conservadores. Pasa como en todos lados; sigue siendo un género ‘underground’, y está bien que así sea.

A no ser que seas Metallica.

A no ser que seas Metallica y que ya no escribas música buena porque eres un millonario sin agresividad [risas]. Una vez que te vuelves muy rico ya no haces nada bueno, al menos en el thrash.

¿Y tú no eres rico?

Oh, no. Puedo vivir de la música pero no tengo una casa grande ni autos espectaculares. No lo necesito; no necesito cosas materiales por las que la gente se mata, porque la libertad no depende del dinero.

Destruction 4En la canción “Elegant Pigs”, describes acertadamente a Destruction como “unas sierra eléctrica sonora”. Durante los años en que la banda no estuvo contigo, empezó a meterse en el rollo del ‘groove metal’, pero tu regreso hizo que retomara el estilo original. ¿Cómo haces para mantener esa dureza en todo lo que compones?

Tienes que sentirlo, darte cuenta de que te sientes bien con ello. Nosotros crecimos con el heavy metal y el punk; a veces hay canciones que no van tan bien con el estilo del grupo y las descartamos, pero cuando hago un tema para Destruction me sale de manera natural, sin tener que ponerme a pensar en la manera en que debe sonar. Tras todos estos años siento todavía la rabia, mientras que muchos otros se suavizan al volverse más viejos y ya no pueden hacer esto. Tengo la suerte de que esa agresividad se haya mantenido en mí.

Pero a la vez hay elementos pegajosos, accesibles para quienes no detesten por completo el metal.

Incluso en los inicios teníamos cosas pegajosas que se quedaban en tu cabeza, como se escucha en [los discos] “Bestial Devastation” y “Mad Butcher”. Este nuevo álbum se las arregla para traer eso de vuelta sin dejar de ser brutal y sin caer para nada en lo ‘mainstream’; los riffs tiene una resolución que resulta difícil de olvidar.

Y estás cantando de manera increíble. ¿Cómo conservas la voz?

La voz es como un instrumento en el que hay ciertas reglas, porque si no la mantienes activa, se reduce y se lastima. Yo la entreno todo el tiempo. Si dejo de cantar cuatro semanas puede darme problemas, pero normalmente nunca me falla. No puedes ponerte a gritar sin calentar la garganta, claro. No tomé clases; aprendí con la práctica lo que es bueno para ella y lo que no lo es. Cuando era joven, me quedaba varias veces sin voz y había que cancelar los conciertos, pero desde mi regreso a la banda [en 1999] no hemos cancelado ni una sola presentación por mi culpa.

Eres alemán. ¿No tomas un montón de cerveza fría?

Soy más de vino; me gustan los cocteles, las caipirinhas. Cuando estás de gira tienes que cuidarte; no puedes irte de fiesta toda la noche. Tienes que hacerlo con cuidado, sin destrozarte. No puedes salir al escenario ‘resaqueado’ [‘crudo’] ni borracho.

¿Te ves haciendo esto a los 60 o 70 años?

Lemmy lo hizo y era el ‘party animal’ más bravo que he conocido. Mientras los fans quieran vernos y mientras mi salud física y mental me lo permitan, seguiré. Me siento afortunado de poder seguir en esto tras tanto tiempo; es algo que nunca me imaginé de chico. Claro que tampoco sabemos lo que va pasar con el mundo en una semana….

Bueno, la gente pensó que Lemmy era inmortal, y no fue así.

He visto a muchos amigos míos dejar este mundo; mi padre murió cuando yo tenía 16 años. Conocí a Lemmy siendo muy joven, y él nos ayudó mucho en los ’80; estábamos sorprendidos de la manera en que festejaba, y sigo creyendo que fue inmensamente afortunado de poder hacerlo durante tanto tiempo. El mundo sin Motorhead no va a ser lo mismo, pero él hizo muchísimas cosas antes de dejarnos.

Destruction 5El tema “Incriminated” del álbum “Release from Agony” (1987) se quejaba de que los alemanes de tu generación tuvieran que ser comparados todavía con los nazis. ¿Sigue siendo eso algo que te ocurre?

Creo que es algo que no va a dejar de pasar, aunque me parece que la situación ahora es distinta. La Historia nos ha enseñado lo rápido que la gente puede actuar de manera estúpida y seguir a un líder. Solía molestarme mucho que me llamaran nazi; ahora, si lo hacen, sólo me río, porque me demuestra que no tienen nada en la cabeza. La mayor parte de la escena metalera en Alemania está contra los nazis; la escena del black metal que sí los apoya está más bien en los países escandinavos y hasta en Rusia, como vimos hace poco. Hay personas que nunca aprenden de los errores del pasado; de hecho, debido a la llegada de los refugiados, los partidos de extrema derecha se encuentran en ascenso en mi país, eso sí.

¿En qué va German Panzer, tu proyecto paralelo de ‘heavy’ con dos integrantes de Accept?

Destruction va a estar de gira hasta el 2017, pero quiero darme tiempo para un disco nuevo de German Panzer. Es un proyecto para los fans. Algunas personas piensan que no es tan diferente [a su banda principal], pero la verdad es que tiene una aproximación completamente distinta; hasta mi estilo de tocar el bajo es muy diferente. Es como jugar futbol todo el tiempo y matizarlo con otro deporte. Cuando eres mayor, disfrutas más de ‘jamear’ con otros músicos.

¿Juegas futbol?

Me encantaba hacerlo, pero ya no tengo tiempo y es peligroso para mi trabajo, porque puedes lastimarte una pierna o una mano. Hago algo de boxeo y de bicicleta para mantenerme en forma.