Murió el maestro de la ciencia-ficción RAY BRADBURY
Redacción: MANGANZON

Lo escuchamos hablando hace un par de años en la biblioteca central de Long Beach, a donde acudió a pesar de su avanzada edad y de sus síntomas de sordera para dar una charla en la que volvió a promocionar la necesidad de estos lugares públicos al recordar que escribió justamente su obra más famosa, "Farenheit 451", en uno de ellos.
En ese discurso, el veterano creador dio cuenta de su carisma, de su talento y, por supuesto, de su entusiasmo para promover actividades intelectuales y decentes entre los jóvenes. Es probable que muchos de ellos no tengan ni idea de quién estamos hablando, por lo que les importará poco saber que acaba de morir; pero, para muchos otros, de todas las edades y las procedencias, el deceso de Ray Bradbury es un hecho muy triste.
Y uno que amerita además su inclusión en nuestra página de cine, porque si bien el maestro fue un escritor, inspiró a muchas generaciones de cineastas del género fantástico y, además de hacer guiones, puso su firma en varias obras que fueron exitosamente trasladas a la pantalla grande, como es el caso de la citada "Farenheit 451", que llegó al cine guiada por la mano también genial de Francois Truffaut.
El autor, que murió en la ciudad de Los Angeles a los 91 años de edad, nació en Waukegan, Illinois, pero se trasladó a este condado cuando era un adolescente, debido a que su padre buscaba trabajo durante la era de la Depresión. Ya para entonces estaba obsesionado con el mundo de Hollywood, porque se montaba en patines para perseguir a las estrellas y pedirles autográfos y se encontraba fascinado con "Tarzan".
En lugar de educarse en una universidad, lo hizo a través de prolongadas visitas a las bibliotecas locales, y en 1950 logró publicar "The Martian Chronicles", un título que adquirió rápidamente popularidad y credibilidad literaria. Fue el inicio de una cerrera de más de 70 años que se plasmó en cuentos, poemas, ensayos, óperas, obras teatrales y guiones.
Luego de colaborar con Truffaut, él mismo adaptó su novela "Something Wicked This Way Comes" para el cine, y "The Martian Chronicles" se convirtió en una celebrada serie televisiva. También se encargó del guión de la memorable versión de "Moby Dick" que John Huston dirigió en 1956.


















