Se estrena COSMOPOLIS, de Cronenberg, en medio de escándalo relacionado a su protagonista Robert Pattinson
Texto: Sergio Burstein

Hace unos cuantos años, ningún cinéfilo que se respete hubiera pensado que el director canadiense David Cronenberg (“The Fly”, “Scanners”, “History of Violence”) tendría algo que ver con la estrella masculina de la saga "Twilight", Robert Pattinson, a no ser que se tratara de un comentario sarcástico del primero sobre el segundo. Pero se trata ahora de una contundente realidad, porque este viernes se estrena en salas de Estados Unidos “Cosmopolis”, una cinta a todas luces extraña -y furiosamente anticomercial- que se encuentra al mando del primero y está protagonizada por el segundo, en el papel de un multimillonario que se pasea interminablemente en limousine por las calles de Manhattan mientras pondera los detalles filosóficos de su autoimpuesta debacle económica.
Por supuesto, todo lo dicho quedó opacado en estos días debido a la noticia mundialmente difundida de que Pattinson había sido clara e incuestionablemente engañado por su novia, la también famosa Kristen Stewart, con quien ha compartido todas las películas de “Twilight”, cuya entrega final se estrena en noviembre del 2012.
Luego de que Stewart confesara la traición a través de un comunicado que publicamos ya aquí, Pattinson se negó a dar declaración alguna y se retiró brevemente de la escena pública; pero esta semana se enfrentó nuevamente a los reporteros durante el día de prensa de "Cosmopolis", que se llevó a cabo el lunes pasado en Nueva York.
Durante las entrevistas, el actor de 26 años evitó constantemente hablar de su situación romántica, diciendo que siempre ha sido cuidadoso con su vida privada y que no piensa cambiar ahora de actitud. También admitió que le resulta difícil explicar de qué trata el nuevo filme de Cronenberg, aunque lo protagonice. “Soy un experto en interpretar mal las cosas”, dijo. “Siempre creo que el sentido es otro, especialmente con los guiones”. No nos extraña que así sea, porque nunca lo consideramos un sabio, pero esperamos al menos que haya cumplido con decoro las órdenes del maestro David…













