R.I.P., SIDNEY LUMET (1924-2001)

El celebrado director de películas tan importantes en la historia del cine como “Network," "Serpico," "Dog Day Afternoon" y "12 Angry Men" ha muerto como consecuencia de un linfoma.
Sidney Lumet tenía 86 años de edad, pero se encontraba completamente activo y en excelente estado creativo, ya que luego de una serie de películas fallidas, había tomado el mando de "Before the Devil Knows You're Dead," una estupenda intriga criminal que estuvo coronada por memorables actuaciones de Philip Seymour Hoffman, Ethan Hawke y Marisa Tomei.
Lumet nació en Filadelfia y se mudó a Nueva York cuando era todavía un niño. Antes de ser director, trabajó como actor durante 15 años, y su amor por la ciudad de las rascacielos ha quedado plasmado en treinta de sus películas que se desarrollan allí, y que incluyen a "Serpico" (sobre la corrupción policial) y "Dog Day Afternoon" (sobre el robo de un banco).
La imagen que presentaba de la gran urbe no era necesariamente positiva, sino que se inspiraba en sus numerosas contradicciones. “Me fascina su diversidad, sus numerosos barrios étnicos, sus artes y su crímenes, su sofisticación y su corrupción, su belleza y su fealdad", declaró él mismo.
A pesar de que nunca se trasladó a Hollywood y de que no hacía películas comerciales ni concesivas, Lumet tenía buenas relaciones con los ejecutivos de la industria, ya que nunca se pasaba el presupuesto asignado y terminaba los rodajes a tiempo.
Lumet no alcanzó nunca la fama de Martin Scorsese ni de Stanley Kubrick, pero fue en gran parte responsable de ese estilo crudo, directo y realista que tuvo el mejor cine estadounidense de los 70s.
La Academia tendrá una eterna deuda con él: el único Oscar que le dio de manera personal fue uno honorario, en el 2005, debido a sus méritos de vida. Lo nominaron cuatro veces como director, pero perdieron la oportunidad de otorgarle al menos uno, algo que merecía ampliamente por la inolvidable “Network”, por ejemplo. Sus películas recibieron seis Oscars en categorías distintas.
Descansa en paz, inolvidable maestro.













