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Ene
30

{Tributo} JOHN HURT, un maestro de la versatilidad y de los sentimientos auténticos (1940-2017)

Escrito por Sergio Burstein

John Hurt

Cuando se pensaba en él, la imagen que venía de inmediato a la mente era la de Kane, el miembro de la tripulación de la nave espacial de “Alien" (1979) de cuyo pecho surgía brutal e inesperadamente una criatura extraterrestre; pero para nosotros, al menos desde hace algunos años, el recuerdo más presente era el de su magnífica y emotiva interpretación otoñal en ”Only Lovers Left Alice" (2013), la memorable cinta de terror de Jim Jarmusch.

En ella, John Hurt se encargaba de una versión alternativa del dramaturgo Christopher Marlowe, convertido en vampiro; y el hecho de verlo agonizar y morir a causa del consumo de sangre envenenada desató no sólo tristeza entre los que éramos conscientes de que ya era una persona mayor, sino que fue particularmente conmovedor poco tiempo después, cuando se anunció que el intérprete sufría de cáncer de páncreas, una enfermedad que es mayormente mortal, sobre todo cuando se detecta en una etapa avanzada.

De ese modo, el papel tuvo un incuestionable sabor a despedida; y aunque se supone que Hurt logró superar el terrible mal, su reciente fallecimiento pone en entredicho esta recuperación. Pero lo que hemos señalado no significa que vayamos a celebrarlo solo por este título, ni mucho menos; yendo a la parte primera de nuestras vidas, recordamos haberlo visto no solo en “Alien", que nos dejó muy impresionados, sino también en la serie televisiva “I, Claudius” (1976), donde se puso en la piel del trastornado emperador romano Calígula, que ejerció desde entonces en nosotros una extraña fascinación.

Pero la interpretación suya que más impactados nos dejó en esa misma época, además de haber formado parte de nuestra introducción al fascinante universo cinematográfico de David Lynch, fue la de “The Elephant Man” (1980), un alucinado ‘biopic' en blanco y negro que se encontraba basado en el caso real de un hombre grotescamente deformado que luchó por su dignidad, y en el que un Hurt completamente irreconocible -hasta el punto de que no lo identificamos de niño con el actor de las otras producciones que vimos- se las ingeniaba para ofrecer una ‘performance’ memorable y conmovedora pese a los kilos de maquillaje y de prótesis que llevaba.

Aunque Hurt siguió trabajando de manera incansable, debemos reconocer que le perdimos la pista durante varios años, hasta el punto de que si bien vimos varias de las películas en las que participó a lo largo de los ’90, lo volvimos a tener realmente presente a inicios de los años 2000 y a partir del debut de la saga fílmica de Harry Potter, en la que interpretaba al encantador vendedor de artículos mágicos Garrick Ollivander.

En el 2004, Guillermo del Toro tuvo el honor de dirigirlo en la primera versión de “Hellboy" como el padre adoptivo del peculiar superhéroe; en el 2005, se sumó al soberbio ‘western’ de John Hillcoat “The Proposition”; en el 2011, se convirtió en el sufrido padre de Kirsten Dunst en la monumental “Melancholia” de Lars Von Trier; en el 2013, además de “Only Lovers”, hizo “Snowpiercer”, una de las mejores cintas de ciencia-ficción adulta de los últimos tiempos; y hasta estos días, se le puede ver en las salas locales como el sacerdote que aconseja a la viuda de Kennedy en la celebrada “Jackie”. No se le olvidará fácilmente, maestro.

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