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May
23

{Tributo} ROGER MOORE, el espía con el que crecí

Escrito por Sergio Burstein

Roger Moore james bond

Para alguien como yo, que creció con una fuerte adhesión a los ideales socialistas y cuya niñez se dio antes de la caída del muro de Berlín, la figura cinematográfica de James Bond fue siempre problemática, porque se trataba de una especie de súper espía que se encontraba decididamente en contra de los regímenes ‘rojos’.

Y eso fue algo que noté de inmediato al ver una de sus películas, que en su introducción tenía a 007 enfrentándose a un grupo de militares que no eran definidos geográficamente, pero que se encontraban evidentemente inspirados en los combatientes cubanos; hasta hablaban a veces español. Se trataba de “Octopussy” (1983), una de las siete entregas de la saga que fueron protagonizadas por el recién fallecido Roger Moore.

En vista de mi entusiasmo por Fidel, estas imágenes no me causaron un enorme placer, como era de esperarse; pero la verdad es que ya para entonces había visto “Moonraker” (1979), que fue mi primer filme de Bond, y que había logrado conectar conmigo de manera especial debido a que, más allá de seguir la línea estrictamente terrestre de la serie, se trasladó al espacio para asumir elementos de la ciencia-ficción, en momentos en los que todos los niños del planeta estábamos deslumbrados por “Star Wars” (que todavía no se llamaba “The New Hope”).

En realidad, fuera del asunto castrista, que resultó eventual, no tardé mucho en darme cuenta de que Bond estaba mucho más interesado en desbaratar los planes de los soviéticos, por los que yo también sentía simpatía en esa época, aunque de una manera aparentemente mucho más discreta, porque no recuerdo haberme sentido demasiado ofendido cuando el protagonista los despachaba a su antojo. Lo que sucedía en realidad es que las historias que se presentaban en la pantalla eran demasiado excesivas, ridículas y descontroladas como para tomárselas en serio, sin que eso le quitara una pizca de encanto a sus fabulosos momentos de acción.

Recuerdo también que, desde el comienzo, Moore me pareció demasiado viejo para desempeñar un papel de esta clase; y aunque la prerrogativa de la franquicia ha sido siempre recurrir a hombres de cierta edad, el intérprete londinense se puso en la piel del agilísimo agente desde los 45 hasta los 57 años, lo que justifica en más de un modos la impresión anterior (y lo que, por otro lado, le causó más de una incomodidad durante el rodaje de “A View to a Kill” -1985-, hasta el punto de que declaró posteriormente que tenía “como 400 años más de los necesarios para ese papel”).

Sea como sea, el tipo nos caía de lo más simpático, y durante una extensión considerable de tiempo, nos pareció superior en este puesto que el encargado original, Sean Connery, cuyas películas de Bond se nos hacían antiquísimas y mucho más aburridas (luego logramos apreciarlas como se debía, afortunadamente). En consonancia con los nuevos guionistas que se contrató para la saga, el Bond de Moore era mucho más ‘playboy’, despreocupado y bromista que el de Connery, y eso le dio una popularidad particular entre los espectadores del mundo entero.

Estoy plenamente consciente de que Moore hizo mucho más que aparecer en largometrajes de 007, y por ese lado, reconozco su participación en la serie televisiva “The Saint”, que lo tuvo entre 1962 y 1969 en la piel de Simon Templar, una especie de Robin Hood contemporáneo con unos modales suaves y seductores que, de hecho, se trasladaron luego al icono del espionaje. Pero lo cierto es que, en lo que respecta a esta serie, estuvimos mucho más expuestos a la versión de fines de los ’70 con el ahora olvidado Ian Ogilvy.

Después de Bond, Moore no se mostró demasiado productivo por el lado artístico; y si bien se definió siempre como un conservador y apoyó al ex Primer Ministro David Cameron, se preocupó en hacer labor humanitaria a lo largo de casi tres décadas como embajador de la UNICEF, y hasta narró un video de PETA. Él mismo declaró en varias ocasiones que esta clase de acciones habían sido lo más importante en su vida y que se consideraba “un actor de modestos talentos”; pero fue nuestro 007, y eso es suficiente para celebrarlo a través de esta líneas. Que descanse en paz.

Comentarios   

 
Guest
0 # Guest 25-05-2017 03:36
Qué recuerdos de mi juventud me ha traido el leer esta nota! El agente 007 era mi ídolo y no me perdía una sola de sus películas, incluyendo las de Roger Moore, que fue uno de los agentes más buenos mozos. Al ver el video de la nota veo que era bastante sangriento y despiadado,cosa que no recordaba tanto ya que su encanto y habilidad para ganar siempre era lo más importante.
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