{Tributo} Descansa en paz, CHAVELA VARGAS
Texto: Sergio Burstein

La noticia ya se veía venir, pero eso no la hace menos triste; tras una agonía de varios días, la legendaria cantante y ocasional actriz de cine Chavela Vergas falleció hoy al mediodía en Cuernavaca, Morelos, a los 93 años de edad y faltando a su propia promesa de que no lo haría durante el fin de semana.
Sea como sea, la gran doña se encontraba aparentemente lista para el suceso, como lo habrían probado declaraciones recientes de su médico de cabecera en las que éste dijo que la paciente le había pedido que no prolongara su vida de manera artificial ni tratara de resucitarla cuando le llegara el momento, ya que se consideraba una chamana y creía que esto perjudicaría su paso espiritual a otro mundo.
Aunque nació en Costa Rica, Isabel Vargas Lizano (su verdadero nombre) se trasladó a los 14 años de edad a México en busca de oportunidades artísticas y desarrolló toda su carrera allí, hasta el punto de que muchos piensan todavía que es oriunda del segundo país. Cuando era joven, se hizo conocida por lucir un rudo aspecto, ya que fumaba cigarros, llevaba una pistola, portaba un poncho rojo y bebía mucho; de hecho, se dijo en algún momento que tuvo un ‘affaire’ con la célebre pintora Frida Kahlo mientras ésta se encontraba casada con Diego Rivera.
Pero lo que la hizo memorable fue la intensidad de su voz y su actitud dramática para la interpretación de rancheras y otros géneros latinoamericanos, lo que le trajo innumerables fans, entre los que se encontraba el afamado director de cine español Pedro Almodóvar, quien la invitó a aparecer en variasd películas suyas, incluyendo “La flor de mi secreto”. También estuvo en “Frida” (2002), el biopic sobre la Kahlo, donde cantó “La llorona”, a pesar de que su voz, curtida en tequila y humo, se encontraba ya muy maltratada.
Su cuenta de Twitter dice ahora: “Silencio, silencio: a partir de hoy las amarguras volverán a ser amargas… Se ha ido la gran dama Chavela Vargas”. No sabemos si habrá pasado a otra dimensión, como ella quería, pero estamos seguros de que su legado permanecerá por tiempo indefinido en todos los que admiran su arte y en las futuras generaciones que sean capaz de apreciarlo.



















