THIN LIZZY grabará nuevo álbum (aunque Phil Lynott sigue evidentemente muerto)
Texto: Sergio Burstein

No se trataba de un músico más en el universo del rock, porque a pesar de ser de ascendencia africana, Phil Lynott practicaba un estilo musical muy raro para su comunidad racial, el heavy metal, y era además el integrante principal de Thin Lizzy, un grupo de Irlanda que impuso varios éxitos originales en el exigente mercado internacional de mediados de los 70.
Es por eso que, el 4 de enero de 1986, cuando Lynott murió a consecuencia de una pulmonía que fue la culminación de una extensa e ingrata relación con el alcohol y las drogas, se pensó de inmediato que los días de Thin Lizzy (que se había separado de hecho en 1983) habían llegado irremediablemente a su fin, como muchos hubieran considerado justo.
Pero en 1996 la banda se reformó bajo la batuta de uno de sus guitarristas más notables, John Sykes, que estaría luego en Whitesnake. Tras varias encarnaciones, hoy, el también guitarrista Scott Gorham anunció que el próximo mes se iniciará la grabación de lo que sería el primer álbum de Thin Lizzy en casi treinta años y, por supuesto, el primero sin Lynott -y, curiosamente, sin Sykes, que se retiró del proyecto hace algunos años y dijo siempre que éste debía mantenerse como un tributo en vivo, sin la grabación de nuevos temas-.
Pero, si analizamos los datos históricos, es poco probable que Sykes decida entablar en algún momento una de esas demandas que pueblan los predios de la música moderna, porque se integró al conjunto original en 1982, mientras que la formación actual tiene al menos a un miembro fundador, el baterista Brian Downey, y el citado Gorham se sumó en 1974.
En otras noticias relacionadas, hace unos días, la madre del fallecido Phil, Phylomena Lynott, lanzó unas declaraciones en las que cuestionaba enfáticamente el uso del tema "The Boys Are Back in Town" (escrito por su hijo para Thin Lizzy) durante la reciente Convención Republicana, citando elementos profundamente conservadores del candidato Mitt Romney que el rockero habría rechazado de plano, como el conocido repudio del político a los derechos de los homosexuales y a la necesidad de impuestos a los ricos. No cabe duda de que el desaparecido era un buen tipo (y de que el aspirante a la presidencia es todo lo contrario).



















