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Feb
09

GINGER BAKER es nombrado como “el baterista más demente del rock”

Escrito por Sergio Burstein

Redacción: MANGANZON

Ginger_Baker_el_mas_loco

Aunque su exhibición comercial en salas de cine estadounidenses ha sido limitada, el documental “Beware of Mr. Baker” sigue llamando la atención por su perspectiva sobre el célebre ex baterista de Cream y Blind Faith, que a pesar de tener ya 73 años, aparece en la primera escena atacando al director del filme.

Esto va en consonancia con una legendaria reputación de orate que no parece haber mermado con el paso del tiempo, y que va de la mano con la admiración que le profesan quienes lo consideran como uno de los mejores bateristas de todos los tiempos. Pero la primera definición es la que acaba de obtener una suerte de sello oficial de aprobación.

Beware_of_Mr_Baker_1Y es que la prestigiosa revista Esquire ha nombrado a Ginger Baker como “el baterista más loco en la historia del rock”, lo que lo ha llevado a superar a contendientes tan importantes (y tan dementes) como Keith Moon, de The Who; John Bonham, de Led Zeppelin; Tommy Lee, de Motley Crue; y Topper Headon, de The Clash, que lo siguen en la lista. Se supone que se consideró a quienes exhibían “excesos rockeros y actitud”.

Según Esquire, Baker “introdujo un nivel de complejidad y de experimentación temeraria que se acercaba a lo que hacía afuera del escenario. La única adicción que ha tenido que cuesta más que las drogas es la crianza de caballos para polo”.

Por su lado, Moon es recordado debido a los explosivos que colocaba en sus tambores y al hecho de “haber sido la primera persona en la historia registrada que tiró un televisor por la ventana de un hotel”; Bonham debido a que, “en su último día de vida, tomó cerca de 40 tragos de vodka”; Headon por haber logrado que “se lo despidiera de una banda de punk por mal comportamiento”; y Lee por una conducta cuya simple descripción “llenaría varios libros voluminosos”. ¿Será por eso que los bateristas son tan difíciles de conseguir?