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Ago
29

Reseña del FYF FEST 2013: Yeah Yeah Yeahs, My Bloody Valentine, Roky Erickson y muchos más (con fotos y videos exclusivos)

Escrito por Sergio Burstein

YYY 2

La edición 2013 del FYF, que se llevó a cabo el sábado y el domingo pasados, fue la más ambiciosa de las diez que se han dado hasta ahora; y esto no se debió a su lugar de realización, que fue el mismo del año pasado (Los Angeles State Historic Park), sino a su selección de artistas, esta vez de renombre mundial, al menos en lo correspondiente a los actos principales.

Entre estos incluimos, por supuesto, a los Yeah Yeah Yeahs y My Bloody Valentine, que cerraron cada una de las jornadas con diferente fortuna e intenciones. Si se es un seguidor de un tipo de rock que, en medio de su rollo 'indie' y de su poderío, resulte entendible, lo de YYY fue casi perfecto; y si no se es precisamente un adepto total del 'shoegaze' más ruidoso, MBV -cuyos integrantes estuvieron siempre en la penumbra y se negaron a permitir que se les fotografiara- ofreció en cambio una experiencia difícil de asimilar.

Claro que no nos quedó claro si esto último era una decisión voluntaria, un error de consola o la mezcla de los dos. Ya a la mitad de su set, cuando habían tocado incluso su conocida pieza "Only Shallow", los irlandeses hicieron una larga pausa para corregir lo que definieron como "problemas técnicos"; pero no quedó claro si se referían a los súbitos "apagones" de sonido que habían estado sufriendo o al extraordinario estruendo que venían ofreciendo, y que cimentó probablemente su conocida reputación como fabricantes de ruido con una que otra pincelada melódica, mientras hacía que muchos de los presentes se cubrieran los oídos con espanto.

YYY 1

Por su lado, una noche antes y en el mismo escenario, los YYY apelaron también al volumen intenso, pero lo hicieron de manera más accesible y comunicativa, guiados por una cantante (Karen O) con una voz impresionante, un vestuario tan excéntrico como abundante y un puñado de grandes canciones que fueron desde temas muy conocidos -estuvo allí "Maps"- hasta algunas creaciones de su estupendo álbum nuevo -entre ellas, "Mosquito" y "Despair"-.

Si nos preguntan, la otra gran actuación del festival fue la de The Breeders, el grupo por el que Kim Deal dejó su eterno puesto de bajista en los Pixies hace algunos meses. Aquí, Deal comparte los créditos con su hermana Kelley (voz y guitarra) y toca la primera guitarra, quizás de mejor modo que lo que hace con las cuatro cuerdas. Lo que se escuchó poseía melodías propias del pop, arranques de distorsión y unas incursiones de violín que le dieron a veces al conjunto un aroma de 'country'.

Fue interesante ver a estas curtidas rockeras frente a una multitud de jovencitas en shorts diminutos que podrían ser sin ninguna exageración sus hijas (no estamos seguros, pero creemos que una de ellas gritó: "¡Bien, mamá!", o algo parecido). Sin embargo, fue más importante apreciar el talento y la energía con los que desgranaron las joyitas procedentes de su emblemático álbum "Last Splash", que celebra dos décadas de vida, y en el que se incluyó, por supuesto, el recordado 'hit' alternativo "Cannonball".

Breeders 1

En términos generales, los dos días de la décima edición del FYF combinaron rock fuerte, "indie" más o menos amable, música electrónica y algo de punk y metal. Personalmente, no tuvimos que esperar demasiado para ver y escuchar a quien más nos interesaba, ya que, en las primeras horas del primer día, tuvimos ante nosotros al gran Roky Erickson, quien a pesar de tener 66 años y de ser un esquizofrénico diagnosticado, sigue siendo capaz de ofrecer el rock'n'roll más potente y creativo que se puede encontrar en el medio, sobre todo cuando se acompaña -como esa tarde- con el grupo Black Angels.

Ver al maestro practicar sus agresivos falsetes mientras interpretaba "Two Headed Dog" y "The Wind and More" valió la asistencia entera al festival. Como era de esperarse, el cierre de su segmento llegó con "You're Gonna Miss Me", el himno garajero que el mismo Erickson creara a mediados de los '60 con los psicodeliquísimos 13th Floor Elevators.

 Roky 1

 

Ese mismo día, Flag, la reunión de varios ex integrantes de Black Flag que toca temas de la misma banda, hizo literalmente que se armara una densa polvareda en otro sector del parque, mientras Keith Morris (voz) y Dez Cadena (guitarra) daban voraz cuenta de rapidísimos y legendarios cortes como "Nervous Breakdown", "I Don't Care" y "Wasted".

Flag acaba de ser demandado por Greg Ginn, el guitarrista original de Black Flag, que se encontró hace poco de gira; pero los entendidos dicen que esta versión es mejor, pese a que la segunda parte del set aquí descrito cambió a Morris por Cadena al frente del micrófono y perjudicó así la calidad vocal del asunto.

Flag 2

 

El domingo, ese mismo escenario se volvió más 'metalero' con la llegada sucesiva de Baroness y The Melvins. Los primeros, que se encuentran todavía reponiéndose del grave accidente de bus que sufrieran en agosto del 2012 (y que les costó la salida de su bajista y de su baterista), tuvieron un desempeño magnífico, caracterizado por la interpretación de piezas pesadas con el suficiente toque progresivo y un notable intercambio de notas entre sus dos guitarras.

"¡Estamos contentos de que estén vivos!", gritó alguien de la audiencia en el momento en que el vocalista y guitarrista rítmico de Baroness, John Baizley, se disculpó por haber tenido que cancelar su actuación del año pasado en el FYF a causa del accidente; y ese fue un sentimiento que se sintió siempre en el aire.

Baroness 2

 

Por su lado, los Melvins dieron una 'performance' monolítica, despiadada y, cómo no, muy lenta, ya que lo suyo es un rock que de tan pesado resulta altamente ácido. Como viene ocurriendo desde siempre (es decir, desde 1983, cuando se formaron), el proveedor principal de tanta dureza fue el guitarrista y vocalista Buzz Osborne, aunque ahora, el grupo tiene a dos bateristas, lo que potencia una intensidad que, por suerte, fue mucho más accesible que la de MBV, lo que no quiere decir que cualquiera se sentirá complacido(a) con su estilo.

Melvins 1

Debido a ciertos desencuentros con nuestra acompañante del domingo (la perdimos por un rato), no pudimos apreciar del mejor modo la actuación de MGMT, una de las bandas más exitosas que se presentaron en el evento; pero, si no nos entusiasma mucho su sencillo "Time to Pretend" (ese tecladito nos saca de quicio), que escuchamos de lejos, quedamos gratamente sorprendidos con la segunda parte de su set, marcada por la plácida psicodelia que distingue a su álbum más reciente, "Congratulations". El nada predecible hecho de invitar a Henry Winkler (el Fonzie de "Happy Days") a tocar un cencerro gigante fue también un detalle que se agradeció.

Sin embargo, si tuviéramos que elegir en términos de escuelas semejantes, nos quedaríamos con Deerhunter, el grupo de Atlanta que ocupó el mismo estrado y el mismo horario un día antes, y que recurrió de manera más sólida al mismo tipo de experimentación alucinógena, mientras se enfrascaba en largos 'jammins' dignos del Crazy Horse de Neil Young y mostraba a su flaquísimo e inquietante vocalista y guitarrista Bradford Cox disfrazado de señora rumbo al mercado (en serio).

Como es literalmente imposible apreciarlo todo en un espectáculo así, nos perdimos a varios artistas y vimos a otros de manera parcial. Entre estos últimos, nos gustaría destacar al icono local Ty Segall, que ofreció un set de lo más rockero pese a salir a las tablas con una formación completamente acústica; al venezolano-estadounidense Devendra Banhart, que alternó el folk raro con la psicodelia y una que otra letra en español; y al creativo Dan Dacon, oriundo de Baltimore, que pudo exhibir su conocida tendencia electrónica de fuertes tintes participativos antes de verse afectado por problemas de sonido.

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FYF 1

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