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Dic
09

El “pacto de no drogas” en la banda de SCOTT WEILAND no se respetó: había varias en su bus de gira, y su ex lo despide con mensaje acusatorio

Escrito por Sergio Burstein

Weiland con hijos

Hace una semana, cuando se anunció la muerte de Scott Weiland, ex vocalista de Stone Temple Pilots y Velvet Revolver, a los 48 años de edad y en medio de la gira de su nuevo grupo The Wildabouts, fue inevitable pensar en que su temprano fallecimiento estaba relacionado a las drogas duras con las que coqueteó durante una buena parte de su vida, pese a que su viuda Jamie Wachtel -en la foto de abajo- dijo de inmediato que el músico estaba “limpio” desde hace varios años y que la banda entera había hecho un férreo pacto de “no drogas”.

Y si esta declaración fue puesta ya en duda por la contundente carta abierta que la ex esposa de Weiland, Mary Forsberg, dio a conocer hace dos días, en la que se insinuaba que lo sucedido se debía justamente al abuso de sustancias, los detalles sobre el mismo hecho que se revelaron hoy sólo sirven para descartar todavía más la inocente teoría, porque indican la presencia de cocaína, Xanax, Viagra, opiáceos y unas hojas verdes que todavía no han sido catalogadas durante la búsqueda policial en el bus de la banda, lo que condujo al arresto del bajista Tommy Black por posesión.

Scott y JamieSinceramente, sorprende que este reporte no mencione rastro alguno de heroína, la droga más letal que usaba el intérprete de “Interstate Love Song”, aunque es sabido que no se trataba de lo único que consumía, hasta el punto de que es posible imaginar que la hubiera abandonado en un momento dado para dedicarse a sustancias “más benévolas”. Sea como sea, combinar las que se describen más arriba no puede ser una buena idea para nadie, sobre todo si ya se ha recorrido mucho camino.

Más allá de lo que haya sido responsable de despachar al pobre Scott al otro mundo, sentimos que su recuerdo quedará de algún lado marcado por la carta de Forsberg, en la que la desesperada mujer le pide a los fans no glorificar lo ocurrido y recuerda con detalle los pesares sufridos por sus dos hijos (ahora de 15 y de 13 años) ante las ausencias y los estados permanentemente paranoicos de su padre. Forsberg no menciona ni una sola vez a las drogas, pero el hecho de que parezca culpar de algún modo a Weiland por esas circunstancias descarta la posibilidad de que se esté refiriendo únicamente a enfermedades convencionales.