Reseñas de cine

Imprimir
Mar
18

Reseña de LIMITLESS

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein Limitless1

Limitless no es una película de superhéroes. Su protagonista, Eddie Morra (interpretado por Bradley Cooper), se convierte súbitamente en un sujeto capaz de hacer cosas que los seres humanos comunes y corrientes no pueden hacer; pero no llega a este punto gracias a un experimento químico o a un accidente afortunado, sino a través de una pastilla que le permite desarrollar el potencial completo de su cerebro.

El precepto de esta historia se basa en un hecho conocido: por lo general, empleamos un 20 por ciento de nuestra capacidad mental (aunque , dado el estado en el que se encuentra el mundo, es evidente que la mayor parte no llega ni siquiera a ese porcentaje). Por lo tanto, alcanzar el dominio que aquí se presenta debería ser un bien particularmente codiciado.

El protagonista de este filme no llega a esta posición debido a méritos propios, sino que lo hace a través de una droga ficticia; pero lo interesante es que ésta no crea nada que el personaje no lleve ya dentro de sí, porque se limita a  desarrollar su propio potencial intelectual.

De hecho, cuando su novia Lindy (interpretada por Abbie Cornish) se entera de lo ocurrido y le dice que “ya no es el mismo”, Morra le asegura que sí, porque todo lo que muestra ahora proviene de su cráneo.

Como se puede ver, la premisa narrativa resulta de lo más interesante y atractiva, y se convierte realmente en el sustento principal de “Limitless’, un thriller que, sin ser una obra maestra, posee el inmenso valor de basarse en una de esas ideas originales que tanto le faltan a Hollywood (aunque es necesario decir que el guión está directamente inspirado en “Dark Fields”, una novela escrita por el escritor irlandés Alan Glynn).


limitless2Sea cual sea el origen de la trama, su versión cinematográfica no está exenta de valores propios; la cinta posee un dinamismo y una energía constantes, y algunos de sus encuadres exhiben una gran creatividad visual.

El mejor ejemplo de ello es la escena inmediatamente posterior al primer consumo de la droga, que representa el momento en el que Morra pierde por completo el bloqueo del escritor que venía sufriendo y empieza a escribir de manera compulsiva.

Esta situación se presenta de un modo tan sencillo como ingenioso: las letras le caen del cielo. ¿No es esto acaso lo que anhelan con ansias todos los escritores y todos los guionistas del mundo? Un momento así tiene que hacerle agua la boca a cualquier persona que desarrolle -o pretenda desarrollar- una labor creativa.

El resto del filme está marcado por el estilo de “techno-thriller” que caracterizaba a la novela, y que, además de prestarse perfectamente para un gran derroche visual  en el que no se abusa de los efectos especiales, se adapta también maravillosamente a la implementación de una  trepidante banda sonora, cargada de tintes electrónicos y firmada por Paul Leonard-Morgan.

limitless4Los buenos resultados de la cinta tienen que ver con la elección del director, Neil Burger, quien no tiene todavía una gran reputación internacional, pero que gozó de un razonable éxito de crítica y de taquilla con “The Illusionist” (2006) -un atractivo drama de época que tuvo como protagonistas a Edward Norton, Rufus Sewell y Paul Giamatti-, y que debutó con “Interview of the Assassin” (2002) –un ‘falso documental’ relacionado con el asesinato de Kennedy que causó sensación en el circuito independiente-.

Esta es la primera vez que Burger (quien ha dirigido ya cuatro largos) no escribe el guión de lo que filma; pero su consabida afición por las historias de suspenso y su larga residencia en Nueva York hacen que la selección luzca correcta.

Fuera de sus momentos tensos y de sus bien llevadas escenas de acción, “Limitless” le rinde un abierto homenaje a la gran urbe y a sus encantos, ya que pone varias veces en primer plano parajes tan reconocidos como Times Squares, Central Park y Wall Street.

Con todo lo dicho, es bueno reconocer que las actuaciones principales no son tan brillantes; Cooper (a quien se vio en la exitosa “The Hangover” y en la estruendosa “The A-Team”) no lo hace mal, pero tampoco impresiona, y ocurre lo mismo con la australiana Abbie Cornish (que estaba mucho mejor en “Bright Star”).

El que sí vuelve a sorprender es el legendario Robert De Niro (“Raging Bull”, “The Godfather II”), cuya representación inicial de un magnate de las finanzas no parecer dar para mucho, pero que toma fuerza y contundencia en las postrimerías del relato.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar