Reseñas de cine

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Dic
15

{Análisis} TOM CRUISE y todas sus “misiones imposibles”

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

M4

Este viernes llega a las salas IMAX de Estados Unidos y Canadá Mission: Impossible- Ghost Protocol(en la foto de arriba), una superproducción que promete colocarse con facilidad a la cabeza de la taquilla, aunque tendrá  como competidora inmediata a “Sherlock Holmes: Game of Shadows”, otro bombazo fílmico que, a pesar de su origen literario, contiene también una intensa dosis de acción.

Sea como sea, el inminente estreno de la primera es una buena excusa para presentarle a los lectores de MANGANZON una revisión completa sobre los logros de una saga cinematográfica que, a diferencia de otras que se producen en Hollywood, ha logrado mantener a lo largo del tiempo (son 15 años desde su gestación) un nivel de consistencia que le debe mucho a su probada eficacia en el área del entretenimiento, basada no sólo en la inmutable presencia de un icono indudablemente ‘cool’ y carismático (Tom Cruise), sino también en el buen trabajo realizado por sus directores.

“M:I 4” (es decir, la nueva) se encuentra al mando de Brad Bird, un tipo que no será tan conocido como sus antecesores dentro de la misma franquicia, pero que ha estado al frente de dos de las mejores películas animadas de los últimos tiempos: “The Incredibles” y “Ratatouille”. Esta es la primera incursión de Bird en el área de la acción real, pero su solvencia en las secuencias de movimiento anuncia unos buenos resultados que, además, vienen siendo avalados en los reportes de quienes han tenido la oportunidad de ver la flamante cinta (hasta el punto de que algunos están asegurando con osadía que se trata de la mejor de la saga).

En ella, el agente Ethan Hunt se enfrenta a una nueva y arriesgada aventura que se inicia de manera especialmente vistosa, cuando un ataque de origen desconocido deja en ruinas el Kremlin, justo en momentos en los que el mismo Hunt se encuentra enfrascado en una operación encubierta en la ciudad de Moscú. El asunto suena complicado, pero estamos seguros de que el personaje logrará salir del embrollo, gracias al caudal de experiencia que ha desarrollado a lo largo de una carrera ficticia que se ha plasmado en las tres cintas anteriores.

Si quieren saber quién es este sujeto y quiénes son los hombres de cine que lo han ayudado hasta el momento a sobrevivir en medio de las más alocadas peripecias, sólo tienen que leer nuestro siguiente recuento.

Mission: Impossible (1996)MI_1_accion

Por si todavía no lo saben, el debut en el cine de las Fuerzas de Misiones Imposibles (IMF, por sus siglas en inglés) se inspiró en una popular serie televisiva, emitida originalmente entre 1966 y 1973, que lidiaba con las excursiones de un grupo de agentes especiales de los Estados Unidos. A mediados de los 90, Tom Cruise -un viejo fan del programa- decidió convencer a los estudios Paramount para invertir una fuerte suma de dinero que le permitiera llevar a cabo la primera adaptación fílmica (y ser además su protagonista).

Como nunca fuimos fans de la serie, este primer traslado a la pantalla grande no nos causó inicialmente demasiado interés, aunque nos llamaba mucho la atención que estuviera dirigido por Brian De Palma, un cineasta que sí nos había impresionado gratamente con películas como “Carrie”, “The Untouchables” y, por supuesto, “Scarface”. Luego de verlo, coincidimos con muchos críticos en que se trataba de un producto comercial entretenido y bien filmado, con escenas logradas de acción pero una escasez de trascendencia que, en todo caso, caracterizaba también al programa original.

“M:I-1” sirve para presentar por primera vez a Ethan Hunt, un agente de un servicio secreto del gobierno estadounidense que es interpretado por Cruise. En esta cinta, Hunt es el único sobreviviente de una misión fallida en Praga destinada a descubrir a un ‘soplón’ que pretende vender secretos militares a otros países; por ello mismo, se convierte en el sospechoso principal de la traición.

Lo que acabamos de decir es sólo el inicio de una serie de intrigas -con la participación de numerosos personajes- que confundieron bastante a un sector de la audiencia, pero no impidieron que la película fuera un arrollador éxito de taquilla. Los problemas en la historia tuvieron probablemente que ver con los constantes cambios de guionistas que se dieron durante el proceso, y que llegaron incluso hasta el momento de la pre-producción; pero De Palma se las arregló para sacar del horno un filme que se acerca más al terreno del ‘thriller’ que a la acción pura y dura, y que no se encuentra desprovisto de sofisticación.

Además, nadie puede quitarle a “M:I-1” el mérito de tener una de las escenas más cargadas de suspenso que existen en el cine contemporáneo: nos referimos a la que muestra a Hunt introduciéndose en una bóveda secreta con dotes de trapecista, debido a que el piso sensitivo del lugar activa una serie de alarmas si se lo toca. Aunque este personaje no existía en la serie televisiva, su personalidad elegante y meticulosa, sumada al empleo de artilugios vanguardistas, lo convirtió en un digno representante de los parámetros usados en las historias originales.

Mission: Impossible II (2000)Mission-Impossible-2-2-1024x768

Para la secuela, los productores de Paramount decidieron mantener a Cruise, quien había probado con creces que su sola presencia era garantía de buenos resultados financieros, pero cambiaron de director, en consonancia con una decisión que se ha mantenido a lo larga de toda la saga (las cuatros películas han sido hechas por cuatro realizadores distintos).

La buena noticia es que el reemplazante de Palma fue John Woo, un cineasta oriundo de Honk Kong que no ha destacado tanto en los últimos años, pero que en esa época se había convertido en la nueva sensación del cine de acción gracias a títulos como “A Better Tomorrow” (en chino), “Hard Target” y “Face/Off”. De la mano de Woo, las aventuras ya de por sí espectaculares de Hunter adquirieron un delirio visual que dejó considerablemente de lado la complejidad narrativa, pero deslumbró en cambio con la planificación de sus escenas (llenas de tomas en cámara lenta y de coreografías inverosímiles) y lució maravillosamente en la pantalla grande.

La reintroducción del personaje encarnado por Cruise es uno de los momentos más brillantes, ya que lo encuentra escalando una montaña y poniendo de paso en peligro al mismo actor, sobre todo porque no se usó una red de seguridad (aunque sí un arnés). Esta vez, Hunter es enviado a destruir el suministro de una enfermedad creada de manera genética con el fin de infectar al mundo entero. Pero la cosas no son tan fáciles, obviamente, porque se le cruza en el camino un grupo terrorista dispuesto a apoderarse del mismo virus con intenciones mucho menos benévolas (para eso están los terroristas, ¿no?) y hasta una ladrona internacional que, por supuesto, está buenísima (fue interpretada por Thandie Newton, a quien veríamos luego haciendo de Condoleezza Rice en “W.”).

A diferencia de De Palma, Woo prefirió la acción desmedida sobre el misterio, perdiendo ciertamente sutileza y ganando en superficialidad; pero lo bueno es que lo hizo de lo más bien.

Mission: Impossible III (2006)MI3

Para la tercera cinta, el estudio tenía que encontrar a un director representativo del momento en que se filmó, y hay que reconocer que, en este caso, se adelantó incluso a los hechos, porque puso el proyecto en manos de un tipo que había trabajado ya de manera exitosa como productor y guionista, pero que no había todavía dirigido nada: J.J. Abrams.

Como sabrán los amantes del cine, Abrams dirigiría después cintas tan celebradas como “Star Trek” y “Super 8” [que reseñamos aquí]. Lo cierto es que no fue la primera elección de Paramount, que intentó primero suerte con David Fincher (“Fight Club”, “The Social Network”) y Joe Carnahan (“Narc”, “The A-Team’). Pero la decisión no fue equivocada, porque éste fue el filme mejor criticado de la serie, debido al modo en que logró integrar sus espectaculares escenas de acción (muchas de ellas hechas con ayuda de computadoras, pero con un tono realista opuesto al de Woo) a un argumento llevado por el suspenso.

En esta película, Hunt se encuentra retirado del servicio activo, pero es llamado de regreso para enfrentarse a un villano particularmente despiadado que, además, trafica sin remordimientos con armas e información (y es interpretado por el impecable Philip Seymour Hoffman). Además de organizar un equipo propio destinado a derrotar a este nuevo enemigo, el agente tiene que someterse a presiones emocionales inauditas cuando se enfrenta a una misión adicional: el rescate de su esposa Julia, interpretada por la muy apetecible Michelle Monaghan (“The Heartbreak Kid”).

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