{Análisis} Nuestra apreciación de los GLOBOS DE ORO 2012
Texto: Sergio Burstein

Si se la ha prestado un poco de atención a las noticias recientes de entretenimiento, se sabrá ya que los resultados de la ceremonia de premiación de los Globos de Oro de ayer no resultaron nada sorprendentes. Se sabía que “The Artist” y “The Descendants” eran las favoritas, y en consonancia con ello, ambas empataron técnicamente en la obtención de reconocimientos (la primera fue consagrada como Mejor Comedia o Musical, la segunda como Mejor Drama; la primera logró que su protagonista Jean Dujardin fuera el Mejor Actor en una Comedia o Musical, y la segunda que su estrella George Clooney recibiera el premio como Mejor Actor en un Drama).
Eso no quiere decir, por supuesto, que el hecho no siga llamando la atención debido a su decidido respaldo al cine que se hace fuera de los cánones de Hollywood, sobre todo en lo que respecta a la primera, que fue dirigida por un francés (Michel Hazanavicius) y es además una cinta muda en blanco y negro (porque la otra tiene en la cabeza a Clooney, que es un astro internacional); pero no se trata tampoco de que la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood -que es la que organiza el evento y vota en él- le haya dado aquí su aval al verdadero cine independiente, porque se ignoró por completo a producciones como “Bellflower” y “Tucker & Dale Vs. Evil”, para nombrar sólo dos que nos vienen a la mente.
Pero, ante de que nos metamos en la siempre compleja discusión sobre la pertinencia de los premios, es necesario resaltar que la buena sintonía que ha tenido el show (se habla ya de 17 millones de espectadores) le debió probablemente mucho a la participación del comediante británico Ricky Gervais en el papel de animador. La decisión resultaba controvertida, ya que en la edición del 2011, el mismo actor provocó más de una polémica debido a sus bromas pesadas -y para muchos malintencionadas-.
En esta ocasión, Gervais salió al ruedo con un discurso inaugural contundente y promisorio, en el que se burló de todo y de todos (incluyendo a sus patrones ocasionales de la Prensa Extranjera), pero que estuvo a veces mal encaminado (¿tenía sentido decir algo de Justin Bieber, con todo el daño que se merezca, en un evento de cine y televisión?), aunque provocó más de una risa con sus provocativas alusiones al retiro de Eddie Murphy como conductor de los Oscar, a la reciente racha de divorcios de famosos, a la presencia de Mel Gibson en la película de Jodie Foster “The Beaver”, a la mala fortuna de Johnny Depp en la vapuleada “The Tourist” y a su propia sexualidad (porque un buen comediante debe ser también capaz de burlarse de sí mismo). Sea como sea, esta apertura prometía una sarta de irreverencias futuras que realmente no se dieron. Pese a que el inglés afirmó que los organizadores habían prometido invitarlo una vez más si lograba ofender al mayor número posible de invitados, parece en realidad que había sido prevenido sobre el hecho, porque el resto de la ceremonia lo encontró con una compostura excesiva para lo que se esperaba.
Por suerte, esto le dio espacio cómico a otros de los participantes; el canadiense Seth Rogen (“The Green Hornet”, “Pineapple Express”), que apareció en el estrado para presentar un premio con la británica Kate Beckinsale (a quien veremos desde este viernes en “Underworld: Awakening”), hizo literalmente que ésta se sonrojara al asegurar que estaba tratando de ocultar “una erección masiva”, y los esposos Felicity Huffman y William H. Macy adoptaron una ruta de humor mucho más blanco -pero no por ello menos placentero- al presentar el Globo a Mejor Actriz de Reparto en una Serie Televisiva de manera cantada (y, por suerte, muy entonada).
Lo que sí resultó mucho más lento, en vista de la edad promedio de sus participantes, fue el justificado homenaje a Morgan Freeman, presentado por el legendario actor y director afroamericano Sidney Poitier (de 84 años), quien fue aplaudido de pie por la concurrencia. “En mi humilde opinión, eres un príncipe de la profesión que has elegido”, le dijo Poitier a Freeman, antes de que se mostrara una vívida recopilación de escenas cinematográficas del segundo y se diera paso a un efectivo discurso en el que el protagonista de “Driving Miss Daisy” agradeció el reconocimiento con sinceridad y, sobre todo, con una saludable falta de sentimentalismo.
Por supuesto, los presentadores latinos fueron más excesivos… y más
entretenidos. Antonio Banderas y Selma Hayek aparecieron en el tabladillo para presentar el premio a la Mejor Serie Televisiva de Comedia o Musical, y de inmediato, el primero lanzó una suerte de galimatías en español que, como bien dijo Hayek al interrumpirlo, no había sido entendido por nadie, sin importar el idioma que se hablara. [Lee aquí la entrevista que les hicimos a raíz de "Puss in Boots"].
Pero el asunto no iba a quedar ahí, puesto que, segundos después, para agradecer justamente el reconocimiento al programa ganador (“Modern Family”), la escultural actriz colombiana Sofía Vergara ofreció un discurso completo en español que uno de sus compañeros de reparto tradujo supuestamente al inglés, pero cambiando el significado con fines humorísticos y, claro está, sexuales. Nunca habíamos encontrado tanto uso de nuestro idioma en un evento anglosajón semejante (pueden ir al video de abajo para repetir el histórico momento).
Los demás discursos de agradecimiento fueron mucho menos ingeniosos, aunque Clooney se las arregló para incorporar en el suyo una broma sobre el desnudo frontal de Michael Fassbender en “Shame” y para reconocer la labor altruista de Brad Pitt, quien lució muy bien, a pesar de que llegó con el bastón que se encuentra usando últimamente debido a una lesión menor en la rodilla (aprovechamos esta alusión a los ‘looks’ para decir que, como varones, no pudimos quedar más sorprendidos con la belleza de Mila Kunis y con el impresionante estado físico de Jessica Alba, quien tuvo un hijo hace sólo unos meses, y cuya entrevista con MANGANZON antes del estreno de "Spy Kids 4" puedes encontrar aquí).
La simpática Michelle Williams, distinguida como Mejor Actriz en una Comedia o Musical de Cine por “My Week with Marilyn”, mostró una sencillez y un nerviosismo impensables en la sensual diva que le tocó interpretar en la pantalla grande (“soy primero una madre y luego una actriz”, afirmó, antes de rendirle tributo a la hija que tuvo con el fallecido Heath Ledger); Octavia Spencer, que se hizo acreedora al Globo de Oro como Mejor Actriz de Reparto por su desempeño en “The Help”, resultó predecible al mencionar a Martin Luther King (aunque la fecha lo ameritaba, porque hoy se celebra justamente el día de este importante activista social); Martin Scorsese habló muy seriamente del origen literario de “Hugo”, que lo encumbró como Mejor Director; y el realizador iraní Ashgar Farhadi, quien recibió el galardón a Mejor Película en Lengua Extranjera por “A Separation”, empezó su parte con unas palabras que parecían presagiar una declaración explosiva, pero que terminaron por no decir realmente nada. [Lee la entrevista que le hicimos aquí].
Era algo que ya se venía venir: “A Separation” -que es también la favorita en la categoría correspondiente de los Oscar, pese a que la nómina respectiva no ha sido todavía anunciada- superó a “In the Land of Blood of Honey”, el debut como directora de Angelina Jolie (quien se mantuvo siempre al lado de su pareja y lució probablemente el vestido más espectacular de la noche), y a nuestra preferida “La piel que habito”, de Pedro Almodóvar, quien se encontró un día antes en un seminario internacional desarrollado en Hollywood [lean aquí nuestro reporte].
En el plano de los ausentes, faltó sobre todo el esquivo Woody Allen, quien se hizo acreedor con justicia al premio por Mejor Guión debido a su estupenda “Midnight in Paris”, y Ryan Gosling, que tenía dos nominaciones (pero no ganó ninguna). En ese sentido, decepcionó la falta de reconocimiento a los tres intérpretes que mostraron más versatilidad y talento en el 2011, es decir, el mismo Gosling (que estuvo no sólo en “The Ides of March” y “Crazy, Stupid, Love”, las dos cintas que le dieron las nominaciones, sino también en la vilmente ignorada “Drive”), Michael Fassbender (presente en “Jane Eyre”, “X-Men: First Class”, “A Dangerous Method” y “Shame”, todas ellas notables) y Jessica Chastain (que sorprendió con sus virtudes histriónicas en una impecable serie conformada por “The Help”, “The Tree of Life”, “The Debt” y “Take Shelter”).
Y ya que estamos en esas, no podemos ocultar nuestro desconcierto ante la falta de nominación alguna para “Melancholia”, que fue para nosotros la mejor película del año pasado (¿nada en la categoría de Mejor Drama? ¿Ni en la de Mejor Actriz, a pesar de que Kirsten Dunst fue premiada por ello en Cannes?), seguida por “Drive”, que se descartó también de manera olímpica.
Como lo dijimos en una nota que publicamos anoche, en la que incluimos la lista completa de ganadores, MANGANZON no cuenta con una sección de televisión, por lo que preferimos enfocarnos en los galardones dedicados al sétimo arte. Sin embargo -y aquí viene lo positivo-, no podemos terminar esta revisión sin reconocer que la buena calidad de algunas producciones hechas para la caja chica ha logrado en los últimos años que muchos cineastas e intérpretes que se hicieron grandes en el cine hayan decidido probar suerte en dicho formato, lo que ha incrementado a su vez el nivel de estos trabajos.
Por ese lado, fue gratificante ver el triunfo de varios intérpretes reconocidos en dichas áreas, como fue el caso de Laura Dern (“Enlightened”), Jessica Lange (“American Horror Story”) y Kate Winslet, cuya participación en “Mildred Pierce” debe ser especialmente celebrada debido a que se trata de una magnífica miniserie que recibió una profunda sensibilidad cinematográfica a través de su director Todd Haynes (creador de los excelentes largometrajes “Far From Heaven” y “I’m Not There”).













