Imprimir
PDF
Jun
18

{LA Film Fest 2012} Reseña de JUAN DE LOS MUERTOS/JUAN OF THE DEAD (Cuba) - hoy a las 10.10 pm

Texto: Sergio Burstein

Juan1

El hecho de que "Juan de los Muertos" se llame en inglés "Juan of the Dead" no es gratuito, y hasta es probable que resulte intencional. A fin de cuentas, a estas alturas, cualquier película que sea una comedia de zombis será inevitablemente comparada con la emblemática "Shaun of the Dead".

Y, en efecto, la que aquí comentamos (y que se proyecta esta noche a las 10.10 pm en la sala 9 de los Regal Cinemas de LA Live) traslada la premisa de la producción británica a las calles de La Habana, porque muestra básicamente a una pareja de amigos (los pescadores Juan -Alexis Díaz de Villegas- y Lázaro -Jorge Molina-) que se enfrenta a una súbita e inexplicable epidemia de muertos vivientes. Pero esta reinterpretación de un argumento conocido tiene mucho más vuelo que el de la simple copia o hecho anecdótico, y lo tiene por más de una razón.

Juan2En primer lugar, "Juan de los Muertos" -que fue dirigida y escrita por el joven Alejandro Brugués- posee unos valores de producción inmensamente superiores a los que nos tiene acostumbrados no sólo el cine cubano, sino todo el latinoamericano; esto no se ve barato, mal hecho ni tiene aspecto de 'sketch' televisivo.

Los efectos no son hollywoodenses, claro, y algunos elementos sí se ven precarios; pero el conjunto funciona de manera más que satisfactoria si se consideran los antecedentes del género, y hay incluso algunas escenas de destrucción urbana, realizadas con tecnología digital, que sorprenden gratamente.

El estilo visual guarda también más de un detalle que los cinéfilos apreciarán, como la larga toma ininterrumpida en la que Juan recorre por primera vez su barrio tras el estallido de la catástrofe mientras observa con horror la acción letal de las criaturas.

Además, si se trata de buscar referencias, habría que extenderse al cine de artes marciales y a los trabajos de Tarantino, cuyas huellas se insinúan en las memorables secuencias en las que Juan y Lázaro fundan un pintoresco comando de aniquilamiento en el que figura un travesti (muestra de una apertura mental considerable) y que se encarga de arrasar con "el enemigo de verdad" (o que indica una convicción de que estos no son "loa norteamericanos") de maneras tan diversas como vistosas, incluyendo una hilarante danza involuntaria al ritmo de un son cubano.

También hay varios momentos de turbas desesperadas y hambrientas que involucraron sin duda una planificación minuciosa y una cantidad enorme de extras. El cine soviético se hizo conocido por su manejo de masas con fines revolucionarios (una de las mejores pruebas de ello es "El Acorazado Potemkin"), pero ésta debe ser la primera vez que se usa una estrategia semejante para contar una historia de terror.

Juan3

Claro que "Juan de los Muertos" va más allá de las simples convenciones de género, porque, como ha ocurrido en una buena parte de la rama zombi contemporánea, en la que incluimos a la teleserie "The Walking Dead", estos engendros son usados como una excusa para observar a los humanos en situaciones colectivas de desastre, hasta el punto de que las razones de su aparición resultan intrascendentes.

Pero hasta el desconocimiento de su origen se presta aquí para la broma política, porque, apenas se produce el primer brote, la televisión oficial (es decir, la única que existe en Cuba) empieza a decir que son agentes del imperialismo yanqui, cuando no hay ningún indicio de que esto sea verdad. La cinta se encuentra llena de comentarios políticos y alusiones a la situación de la isla que no resultan nunca demasiado arriesgados ni contundentes, pero que se muestran por lo general ingeniosos.

Otra de las virtudes del filme es la ausencia de ese sentimentalismo melodramático que ha poblado una buena parte del cine cubano. Aunque tiene algunos detalles tiernos y una evidente redención final, los carismáticos personajes están muy lejos de ser unos angelitos, se juegan bromas pesadas en medio de la tragedia y se aprovechan incluso de ésta con fines personales de venganza.

Y también está permanentemente presente la idiosincracia del cubano popular, con su picardía, su incontenible sexualidad, sus vistosas palabrotas y, por supuesto, su creatividad para la supervivencia. Finalmente, como lo dice Juan, él mismo ha sobrevivido al Periodo Especial, a Angola y "a lo que vino después". ¿Qué tanto daño le podría hacer una multitud interminable de zombis hambrientos?

Escribir un comentario

¡Deja tu comentario aquí!


Código de seguridad
Refescar