Reseñas de cine

Imprimir
Dic
21

Reseña de THE IMPOSSIBLE

Escrito por Sergio Burstein

Texto: Sergio Burstein

 The_Impossible_resena_1

A fines del 2004, las vacaciones hasta el momento idílicas que los Álvarez-Belón estaban pasando en un hotel de Tailandia, ubicado al lado del mar, se convirtieron en una pesadilla que afectó no sólo sus vidas, sino a los cerca de 280 mil residentes de cuatro países que murieron a consecuencia del terremoto y del tsunami que se desató de inmediato.

Tras enterarse de la conmovedora historia de esta familia española, ampliamente difundida en los medios europeos, Juan Antonio Bayona decidió que ésta era lo suficientemente interesante para convertirse en el punto central de su segunda película, "The Impossible", lo que le daba de paso la oportunidad de sorprender a su audiencia, que esperaba sin duda que se mantuviera en los cauces del cine de terror empleado en su reconocida ópera prima "El Orfanato" (2007).

Como a Bayona no le interesaba hacer una cinta íntima y discreta, sino una que respondiera a los exigentes cánones del cine de desastres sin perder nunca de vista el aspecto emocional, se abocó a la obtención de un presupuesto que lo obligó a cambiar el origen de la familia, transformada ahora en anglosajona. En contraparte, el mismo cineasta recibió a Ewan McGregor y a Naomi Watts, dos actores que, además de ser populares, son muy buenos; hizo la película en inglés, lo que le da ahora la posibilidad de participar en todas las nominaciones del Oscar -menos la de Mejor Película Extranjera-; y, sobre todo, consiguió los fondos suficientes como para elaborar una super producción absolutamente impresionante que no sólo compite sin problema alguno con los 'blockbusters' de Hollywood, sino que supera a muchos de ellos.

The_Impossible_resena_2

El desastre, que aparece en escena pocos minutos después de que empieza la película, se encuentra magníficamente filmado, lo que sorprende cuando se sabe que "El Orfanato" no tenía ninguna escena de estas dimensiones. Fuera del estallido del tsunami, que invade brutalmente la piscina del complejo vacacional en el que se encuentran María (Watts) y Henry (McGregor) con sus hijos Lucas (Tom Holland), Samuel Joslin (Thomas) y Oaklee Pendergast (Simon), llama la atención la secuencia posterior, en la que María y Henry son inmisericordemente arrastrados por un desborde marítimo incontenible que lleva a su paso a personas, árboles, automóviles y toda clase de objetos potencialmente letales, generando de paso en el espectador una sensación de adrenalina y de suspenso que le debe mucho al poco empleo de efectos digitales.

La escena, filmada entre la región en que ocurrió realmente y un enorme tanque de agua ubicado en España, pone los pelos de punta, lo que probaría de algún modo que Bayona sigue manejando el horror, pero en otra vertiente. Pero da también oportunidad para conocer la valentía de Watts como actriz (sabemos que tuvo que estar seis semanas metida en el agua, y el rodaje luce durísimo), así como para descubrir los bríos interpretativos de Holland, cuyo personaje -primero temeroso, luego valiente y decidido- resulta esencial en la historia.

En medio de toda esta espectacularidad, Bayona no pierde de vista a sus personajes. Mientras María empieza a depender más y más de Lucas, ya que tiene una pierna seriamente lastimada (la exhibición de la herida es lo más 'gore' en el filme), su esposo Henry emprende desesperadamente la búsqueda de los demás niños, lo que lo lleva a protagonizar momentos de dolor absolutamente creíbles, que compiten de cerca con lo que ocurre de manera paralela entre su mujer y su hijo mayor.

The_Impossible_resena_3Pero balancear el desarrollo de personajes con una situación tan apabullante como ésta resulta siempre complicado, y si bien la presencia de menores en la ecuación de peligro lleva a una identificación casi inmediata del espectador (sobre todo después de lo que ha pasado en Connecticut), este lado no termina siendo del todo convincente. En su afán porque ésta no sea estrictamente una cinta de catástrofes, Bayona coloca el desastre natural a escasos minutos del principio, lo que evita que desarrollemos sentimientos hacia los personajes que dependan de algo más que la conmiseración espontánea que uno siente ante la tragedia.

De todos modos, la emotividad que salta en momentos importantes resulta siempre convincente, respaldada por las muy apreciables actuaciones de los implicados y por las acciones generosas que revelan muchos de los afectados, incluso en el caso de otro padre de familia al que le queda poca carga en la batería del celular y que se ha separado igualmente de los suyos.

No se podía dudar del buen desempeño de McGregor ("Trainspotting", las precuelas de "Star Wars")  y de Watts ("Mulholland Drive", "21 Grams"), quienes han dado vívidas muestras de su talento en varios trabajos; pero el que sorprende gratamente en su debut en la pantalla grande es Holland, quien había sido antes protagonista de una versión teatral de "Billy Elliot" en  Inglaterra. Por su lado, Geraldine Chaplin, quien actuó ya en "El Orfanato", brinda un 'cameo' con el que intenta darle un trasfondo espiritual un tanto inefectivo a una historia que no la necesitaba para convencer del modo en que lo hace.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar