Reseñas de cine

Imprimir
Jul
03

Reseña de A HARD DAY’S NIGHT- 50th ANNIVERSARY RE-RELEASE

Escrito por Sergio Burstein

HDN 1

Muchos de los que aprecian la música del pasado sienten, con razones de peso, que la tecnología actual se ha prestado mayormente para la fabricación de productos artificiales de dudoso valor artístico; pero, del mismo modo, los cinéfilos que adoran las películas antiguas deben estar conscientes de que, con el juicio suficiente, estos mismos avances pueden ser empleados para la restauración de obras importantes cuyas condiciones físicas han venido deteriorándose con el paso del tiempo.

Ese es justamente el caso de la versión de "A Hard Day's Night" que se presenta desde este 4 de julio en 100 salas estadounidenses, incluyendo la de Cinefamily en L.A. y la del Art Theatre en Long Beach, y que reúne de modo brillante las dos líneas de interés arriba citadas, gracias a una calidad de imagen impecable y a una banda sonora que, además de ser naturalmente memorable, no había gozado probablemente jamás de tanta nitidez. Como parte de este mismo relanzamiento, The Criterion Collection acaba de editar la primera edición estadounidense en blu-ray; pero tener la posibilidad de ver este encantador clásico en una pantalla grande y bajo estas condiciones es una circunstancia que nadie debería ser desaprovechar.

Y sí, "AHDN" es un título que merece ser considerado un clásico, ya que si bien es en esencia una comedia musical ligera a la que no le hubiera caído mal un desarrollo argumental más complejo, se trata de un trabajo de gran ingenuo visual, permanentemente entretenido y, además, reflejo fiel de un fenómeno tan histórico como el de los Beatles, quienes aparecen aquí en toda su gloria interpretándose a sí mismos y, a la vez, ofreciendo ciertas habilidades para la comedia que no eran necesariamente predecibles en unos jovencitos de origen popular que acababan de alcanzar un apabullante nivel de fama mundial.

HDN 2

La película, que no se pudo filmar de manera estrictamente tradicional debido a que John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr no eran actores ni tenían el tiempo necesario para aprender grandes parlamentos, no posee una estética precisamente meticulosa, pero sus aparentes imperfecciones funcionan a su favor, porque le otorgan un aire de espontaneidad y de frescura a una producción que se estrenó originalmente hace sesenta años, y que, tras la magia de esta impecable restauración, luce de lo más vigente, por más que se descubran siempre en ella rasgos de estilo propios de la época, como las influencias del cinéma vérité y la Nueva Ola Francesa.

Claro que "AHDN" fue dirigida por un estadounidense, Richard Lester, quien estaría más adelante a cargo de la cinta más lograda de la saga de "Superman" con Christopher Reeve (la segunda), pero que recurrió aquí a una escuela naturalista para trascender las barreras de lo que podría haber sido en teoría un producto de promoción descarado e intrascendente. Y no hizo sólo eso, sino que se convirtió en un incuestionable pionero de los videoclips al insertar interpretaciones completas de canciones que fueron filmadas con varias cámaras a la vez, es decir, una aproximación absolutamente inusual para aquellos tiempos.

En esencia, el filme es un recuento exagerado pero particularmente vivaz de la "Beatlemanía", esa afición desmedida por la banda que se presentó realmente en Inglaterra y en Estados Unidos, y que da de hecho pie a la acelerada introducción de la historia, en la que los cuatro grandes de Liverpool son inclementemente perseguidos por una horda de señoritas a las que burlan finalmente subiéndose a un tren. Pese a que los músicos parecen estar sorprendidos y halagados, el guión de Alun Owen contiene varias alusiones al acoso que sufrían por parte de las fans más histéricas; y si bien ésta era una obra de clasificación general, hay algunos detalles medianamente provocativos, como la toma en la que Lennon simula meterse una botella de Coca en la nariz para espantar a un veterano de guerra conservador.

HDN 3

No hay ninguna escena realmente subida de tono con las admiradoras, aunque, curiosamente, Harrison aparece de modo velado como el más interesado en la exuberancia de las chicas, tanto durante la secuencia en la que intercambia miradas expresivas con la secretaria de un sello discográfico como en la que lo encuentra casi (sí, casi) tocando a una atractiva bailarina con la que se cruza. Por su lado, Starr es el menos afortunado con las mujeres, y esa torpeza se aprovecha en uno de los instantes más hilarantes de la trama, cuando pone su saco en el suelo de un terreno inestable para que una mujer no se ensucie y termina haciéndola caer de forma no intencionada en un agujero.

Pero lo que más impacta aquí es la energía desatada del relato entero, que se manifiesta ampliamente en la escena en la que los protagonistas se meten a un campo deportivo privado para ponerse a correr como locos en sus instalaciones; y es que, a fin de cuentas, los Beatles eran entonces unos muchachitos desenfadados pero inocentes, con unas ganas de vivir que se trasmiten al espectador y que se plasman igualmente en el espíritu de las canciones, que fueron compuestas para el filme y que aparecerían días después en el álbum del mismo nombre.

Pese a que no ganó ninguno de los dos Oscar a los que fue nominada (por Mejor Guión y Mejor Banda Sonora), la película recibió críticas considerablemente positivas desde su estreno, y sigue siendo de lo más aclamada: en el 2004, Total Film la puso en el puesto 42 de las mejores cintas británicas de todos los tiempos, y en el 2005, Time dictaminó que se encontraba entre las 100 mejores del mundo entero. Un año después de "AHDN", los Beatles y Lester repitieron la experiencia con "Help!", un proyecto que no les salió tan redondo pero que, de todos modos, nos encantaría ver en la pantalla grande en el 2015. O cuando sea que nos lo ofrezcan.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar