Reseñas de cine

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Abr
14

Reseña de THE JUNGLE BOOK

Escrito por Sergio Burstein

THE JUNGLE BOOK resena 1

Habría que estar muy ciegos para ignorar que el conglomerado Disney ha alcanzado unas dimensiones monstruosas con las que controla actualmente buena parte del mundo del entretenimiento anglosajón, afectando con ello la siempre saludable diversidad de voces que se necesitan dentro de una escena semejante. Claro que eso no implica que la misma compañía no haya sabido adaptarse a los tiempos que corren para ofrecer productos a los que se les podrían hacer muchos reparos ideológicos y que no dejan nunca de lado el aspecto comercial, pero que ofrecen en contraparte numerosos aportes artísticos y hasta tecnológicos.

Ese es el caso de “The Jungle Book” o, mejor dicho, de la primera de las dos versiones de esta clásica historia que se han venido cocinando en la historia reciente de Hollywood, y que en medio de un incuestionable aire de ‘déjà vu’ al que se suman sus esfuerzos desesperados por llamar la atención de la audiencia con recursos predecibles, termina siendo una grata experiencia visual y auditiva, sobre todo si se tiene el suficiente dinero en la cuenta del banco como para acudir a verla en un formato de 3D que no podría ser más impresionante (las secuencias bañadas por la lluvia son un punto especialmente alto).

La presente adaptación no trata siquiera de ser original, ya que en lugar de insistir en que lo que presenta es una reconstrucción novedosa de la serie de libros publicada en Inglaterra a partir de 1893, se lanza de inmediato a los brazos de la extremadamente popular versión animada de 1967, con lo que se ve privada de inmediato de la frescura que podría haber tenido en otras condiciones, pero que le sirve para trazar una conexión inmediata de reconocimiento con el público debido no solo al modo en que reproduce los aspectos físicos de los personajes presentes en la añeja producción, sino también a la adopción de sus líneas narrativas generales y, por supuesto, a la reproducción de algunas de las canciones creadas específicamente para la misma producción.

JB posterEn ese sentido, el asistente mínimamente consciente no puede dejar de sentirse un tanto decepcionado a medida que avanza el metraje; pero esta sensación se ve constantemente atenuada por las interminables virtudes de una puesta en escena que se encuentra colmada de maravillas y de detalles meticulosamente cuidados, lo que tiene sentido cuando se sabe que el director detrás de esto es ni más ni menos que Jon Favreau, un actor y cineasta que, además de haber participado en algunas de las más efectivas comedias del cine contemporáneo, ha estado plenamente involucrado como realizador en el avance de los efectos especiales gracias a su rol decisivo en cintas como “Elf”, “Iron Man” y hasta la innecesariamente vilipendiada “Cowboys & Aliens”.

Por supuesto, esas mismas virtudes pueden no ser del agrado de todo el mundo, sobre todo porque, a pesar de lo dicho, y a que en este caso se emplean probablemente las herramientas de mayor avanzada en el terreno de los gráficos generados por computadora, quienes siguen sin aceptar completamente la aplicación de esta clase de artilugios digitales en la pantalla grande sentirán una extraña sensación de incomodidad ante lo que se aprecia. Para ser claros, si bien este “Jungle Book” ha sido catalogado como un filme de acción real, casi todo lo que se ve en él procede de los terrenos de la CGI.

Sí, porque tanto los animales parlantes -que son la mayoría de los personajes- como los fondos supuestamente procedentes de la Naturaleza son obra y gracia de dichos artificios, hasta el punto de que esto luce como una prolongación de los esfuerzos plasmados por Robert Zemeckis en trabajos tan controvertidos como “The Polar Express” (2004) y “A Christmas Carol” (2009). No nos cabe duda de que estos trucos han avanzado mucho en los últimos años, pero eso no quiere decir que hayan alcanzado ese nivel del fotorrealismo que se requiere para no ser distraído ante su empleo, sobre todo cuando se usan en historias que pretenden reflejar ambientes de nuestro planeta y, por supuesto, en criaturas que no se originan en el universo de la fantasía.

The Jungle Book resena 2

Pese a lo dicho, así como al hecho de que esta película no ha dejado en nosotros una fuerte impresión, perjudicada en ese sentido por su falta de aportes trascendentes en el plano de los mensajes y de la narrativa (se limita a contar la historia del niño que es rescatado de la selva por una pantera, dejado en manos de unos lobos y acogido luego por un oso que lo protege de un tigre rabioso), la pasamos muy bien durante su proyección, porque, con efectos excesivos o sin ellos, posee momentos realmente logrados y un manejo de las escenas de acción que no puede depender únicamente de las órdenes que se le imparten a una máquina, y que remite sin duda a la experiencia ganada por Favreau en el rubro de los superhéroes.

Además, en medio de la simpleza de sus preceptos (sólo hay un guiño evidente a los adultos que involucra al término “propaganda” y ninguna alusión abiertamente ecologista), todos sus personajes se encuentran mínimamente desarrollados y, en el caso de los animales, cuentan con un reparto de voces fascinante, empezando por el villano Shere Khan, a quien el solicitadísimo Idris Elba logra darle un aire adicional de amenaza valiéndose de su sugestiva voz, y siguiendo con Baloo, quien se hace inmensamente simpático merced a la interpretación del entrañable Bill Murray, pese a que su rollo de individualismo extremo resultó demasiado libertario para nuestro gusto. Tampoco falla en modo alguno Neel Sethi, el hasta ahora desconocido chico de carne y hueso que derrocha carisma, humorismo, vitalidad y ternura en el papel del emblemático protagonista.

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