Reseñas de cine

Imprimir
May
27

Reseña de X-MEN: APOCALYPSE

Escrito por Sergio Burstein

x men apocalypse resena 1

Dieciséis años después de su creación, es natural que la saga cinematográfica de los X-Men se encuentre en un momento crucial, tanto para sus personajes habituales y los actores que los interpretan como para los espectadores del mundo entero, quienes, a este punto, han tenido que gastar una cantidad considerable de tiempo y de dinero para observar las aventuras de estos mutantes, pese a que cuentan en la actualidad con una oferta a veces abrumadora de propuestas semejantes.

Para ir al grano, en lo que respecta a “X-Men: Apocalypse”, la noticia buena es que sus resultados son mucho mejores de lo que insinuaba el consenso de comentarios surgidos tras algunas funciones privadas y adelantadas, y la mala es que la mayor parte de sus méritos provienen de su dependencia en las virtudes de la cinta del 2011, “First Class”, lo que significa que no existen muchas novedades por aquí, incluso cuando se recurre a actores realmente talentosos que debutan en la serie para interpretar a figuras nunca antes vistas en la pantalla grande o viejos conocidos en encarnaciones distintas.

Y con esto no nos referimos a las versiones jóvenes de sujetos habituales desde el inicio de los trámites, ya presentes en “First Class” y en “Days of Future Past” (2014), sino a actores recién llegados a este universo paralelo para encargarse de papeles a veces ya vistos, como Tye Sheridan (Summers/Cyclops), Sophie Turner (Jean Grey/Phoenix) y Kodi Smit-McPhee (Kurt Weiner/Nightcrawler). Sospechamos que Turner se va a volver una de las favoritas, aunque lo que hace Sheridan cuando se le brinda la oportunidad necesaria está también muy bien, porque esta clase de filmes colectivos pierden pronto el foco (y eso se aplica incluso a la más lograda “Captain America: Civil War”).

X Men Apocalypse resena 2

Dejamos intencionalmente para un párrafo aparte al titular, es decir, el personaje que le da literalmente su nombre a este episodio, y no solo por su supuesta relevancia, sino por la decepción que provoca, sobre todo cuando consideramos que se encuentra interpretado por Oscar Isaac, un actor que, además de ser latino y de hablar perfectamente el español (nació en Guatemala y se crió en Miami), es brillante en su oficio, hasta el punto de que logró imponer su carisma incluso en un papel tan ligero como el del piloto rebelde Poe Dameron en la ineludible “Star Wars: The Force Awakens”.

Aquí, en cambio, Isaac no puede hacer nada especial con un tipo que, además de ser un malo unidimensional (sí, ya sabemos que cree que lo que está haciendo es lo correcto, pero eso no lo vuelve menos aburrido), obliga a su intérprete a hablar ante la audiencia con una voz severamente procesada y, lo que es más grave, a llevar encima una serie de prótesis y de aplicaciones de maquillaje que lo vuelven completamente inexpresivo. Es probable que todo esto se haya debido a un intento por asemejarlo del mejor modo posible a su encarnación en los cómics, pero estamos seguros de que, en este caso, hubiera sido mejor mostrar menos fidelidad y más vida en quien se convierte en el detonante de la trama, como el mutante original proveniente del antiguo Egipto que planea arrasar con el planeta entero.

Por suerte, fuera de los jovencitos ya citados, “Apocalypse” posee otras presencias de nivel. Para ser claros, con todo y los esfuerzos para mostrarla en medio de su obsesión por dejar de lado a su alter ego de Mystique, la Raven de Jennifer Lawrence no impresiona demasiado, pese a que su intérprete luce cada vez más espectacular (somos hombres); y pasa algo similar con la Psylocke de Olivia Munn, quien prueba tener grandes aptitudes para la pelea (¡ese látigo rosado!) y es increíblemente ‘sexy’, pero que cuenta con un desarrollo es mínimo.

X Men Apocalypse resena 3

En realidad, nos estábamos refiriendo a otros, más específicamente, a James McAvoy (de nuevo en la piel del Profesor Charles Xavier/Profesor X) y, sobre todo, a Michael Fassbender (Erik Lehnsherr/Magneto). No podríamos sentirnos más entusiastas con lo logrado por Fassbender, quien le otorga una enorme carga emocional a un tipo que, en otras manos y con toneladas de pintura encima, hubiera sido un villano del montón, pero que bajo su tutela conmueve y hasta genera un sentido de identificación, pese a que esto de los mutantes eternamente sufridos y discriminados es ya una vieja cantaleta.

Luego están, claro, las cuestiones relacionadas a la puesta en escena, que al igual que en cuatro de las nueve entregas de la saga hasta la fecha, se encuentra a cargo de Bryan Singer. Por ese lado, lo que el autor de “The Usual Suspects” logra puede ser visto como un avance o como un problema: avance si uno está a favor del aprovechamiento intensivo de todas las herramientas tecnológicas de las que dispone actualmente Hollywood, y problema si no se es adepto a esta clase de abusos y se piensa que la CGI de estos días sigue luciendo demasiado artificial como para reemplazar efectivamente las cosas que no se pueden hacer ante la cámara con el soporte de trucos más prácticos.

Pese a que nos encontramos más cerca del segundo grupo y estamos lejos de ser amantes de lo digital, “Apocalypse” muestra un uso tan desbocado -y muchas veces tan creativo- de esta clase de recursos que provoca una suerte de vuelo natural, como si uno se encontrara metido en una atracción de un parque de diversiones. No hay que esperar mucho para notarlo, porque inmediatamente después de la secuencia de apertura, se nos mete en la vorágine de un túnel demencial que termina siendo el telón de fondo de los elaborados créditos iniciales.

xmen malos

La sensación se ve profundamente reforzada cuando la película se aprecia en un formato de 3D que ha sido clamorosamente desperdiciado en la mayor parte de estas superproducciones, pero que fue sin duda considerado específicamente por Singer para la filmación de varias escenas en las que la profundidad de campo y los objetos que se acercan a nosotros juegan un rol particularmente expresivo, como sucede durante un momento onírico de lo más impactante que nos ubica en medio de un mundo devastado.

Con el paso de los minutos, el efluvio interminable de efectos especiales y el insistente cambio de locaciones (pasamos por Egipto, Polonia, Alemania, Estados Unidos y quién sabe qué lugares más) terminan por marearnos, incluso cuando Singer filma las escenas de acción de un modo mucho menos aparatoso que, digamos, Zack Snyder; y el hecho de que no se muestren nunca de modo alguno las consecuencias de los demoledores ataques de Apocalypse en las grandes urbes resulta inexplicable en una cinta donde la violencia desafía constantemente los parámetros de la clasificación PG-13. Finalmente, luego de estar sentados en una sala por 2 horas y 24 minutos (es lo que dura la película), cualquier clase de exceso se hace más evidente.