Reseñas de cine

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Jun
07

{LA Film Festival} Reseña de BLOOD STRIPE

Escrito por Sergio Burstein

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Las películas sobre el estrés postraumático generado por haber sido combatiente en una guerra no son nuevas en la historia del cine estadounidense. Entre los ejemplos más conocidos se encuentran “The Deer Hunter”, “Coming Home” y, por supuesto, “Born on the Fourth of July”; y ahora llega hasta nosotros “Blood Stripe”, una cinta independiente que se las arregla para lograr una visión novedosa del asunto.

Proyectada ya el 2 de junio y programada nuevamente para las 4.10 pm de hoy en una de las pantallas de los Arclight de Culver City gracias a la edición actual del LA Film Festival, “Blood Stripe” cuenta la historia de una mujer particularmente fuerte que, luego de desempeñarse como ‘marine’ en Afganistán, vuelve a su hogar en Minnesota para enfrentarse a una vida cotidiana que inicialmente parece manejar muy bien, pero que poco a poco se le va saliendo de las manos, pese a contar con un ambiente apacible y un esposo comprensivo.

De ese modo, se reúne sin mayores aspavientos pero evidente cariño con su marido mientras ambos tratan de continuar con un estilo de vida sin sobresaltos que, sin embargo, se contrapone súbitamente al modo en que ella reacciona frente a un amigo presente en su fiesta de bienvenida cuando éste intenta abrazarla de manera un tanto imprudente. Luego, cuando la misma dama acepta un trabajo de reparación de carreteras, su incapacidad para formar parte de grupos humanos convencionales y su desconexión cada vez mayor del mundo real se hacen evidentes, como se plasma durante una escena en la que no parece escuchar las instrucciones de su supervisor y en el momento en que cree ver cadáveres sepultados en medio de unos restos de construcción.

Blood Stripe 2Pero el actor convertido en director Remy Auberjonois evita sabiamente el empleo de ‘flashbacks’ o ahondar demasiado en las experiencias de la mujer en el campo de batalla, y produce un giro interesante en la historia al sacar a su protagonista de este entorno y trasladarla a un pueblo colindante con la frontera canadiense en el que encuentra empleo dentro de un campamento que visitó de niña. Y si bien la llegada de un grupo religioso al que tiene que atender a regañadientes insinúa la posibilidad de que esto se transforme en una lección de redención cristiana, el inteligente guión no pone nunca las cosas tan fáciles.

Pese a tener por lo general un ritmo sosegado y a no incurrir en el sensacionalismo, la cinta mantiene la atención la atención del espectador por la tensión que provoca saber que la Sargento (se la llama únicamente así) es una bomba de tiempo, ayudada por una subtrama con claros tintes de ‘thriller’ que involucra la paranoia suscitada en la ex combatiente ante un par de ‘rednecks’ amantes de la música más reciente de Metallica (sí, merecen ser sospechosos). A fin de cuentas, lo que eleva a “Blood Stripe” por encima de cualquier exhibición convencional sobre el tópico es la estupenda actuación de Kate Nowlin, quien sale plenamente airosa del reto de interpretar a una clase de personaje tradicionalmente colocado en manos masculinas y que, además de ser la esposa de Auberjonois, es coescritora de la historia.