Reseñas de cine

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Jul
01

{Estrenos} THE INNOCENTS, un caso histórico y real que merece ser conocido

Escrito por Sergio Burstein

Innocents 1

Pese a que crecí en un entorno familiar latinoamericano curiosamente favorable al modelo soviético, recuerdo haber escuchado de chico que, al llegar a territorios conquistados, los soldados rusos de la Segunda Guerra Mundial se lavaban la cara con el agua de los inodoros, porque desconocían el uso correcto de estos. Lo dicho rompió de algún modo la imagen impecable que se me había querido dar de estos sujetos, claro; pero no fue nada comparado con lo que se ve en “The Innocents” (“Les Innocentes”), la lograda cinta francesa que se estrena hoy en el Landmark de L.A.

Para ser claros, el drama histórico de la veterana directora Anne Fontaine (“Coco Before Chanel”, “Adoration”), que se desarrolla en 1945, no está centrado en las maldades de las tropas estalinistas, pero sí en una parte de sus consecuencias; y los rusos no son los únicos villanos, ya que si bien los que salen con la cara más limpia son los franceses (la falta mayor que cometen algunos es la indiferencia), el relato que se cuenta tiene los suficientes matices como para que las figuras más visibles que presenta sean a la vez víctimas y victimarias.

Estas figuras son las monjas de un convento polaco que no se han librado de los horrores del conflicto, como lo descubre Mathilde (interpretada por la talentosa y muy bella Lou de Laâge), una joven voluntaria de la Cruz Roja francesa que debe limitarse supuestamente a atender a sus conciudadanos, pero que, luego de aceptar una visita secreta al recinto religioso debido a la supuesta enfermad de una de sus residentes, descubre la presencia de una multitud de embarazos que están siendo encubiertos por la Madre Superiora (Agata Kulesza) como parte del profundo sentimiento del pecado que la señora de marras le adjudica a su fe.

Pese a la vergüenza que cubre a todas estas monjas por algo de lo que, en realidad, no tienen culpa alguna (pregúntenle sino a los rusos), no les queda otro remedio a las mismas que aceptar las visitas de Mathilde, quien se expone también a toda clase de riesgos por hacerlo, ya que, además de las advertencias de sus superiores, la muchacha sabe que el camino entre los dos puntos que debe recorrer está supervisado por la misma clase de militares causantes de la situación que requiere de su ayuda.

Innocents 2

Este detalle en particular es el que desata una situación de peligro con la que se demuestra finalmente que no todos esos soldados eran unos miserables -gracias-; pero los verdaderos conflictos morales se enfocan en las religiosas. Muchas de ellas se encuentran a punto de abandonar unas convicciones que les han servido de poco, mientras que otras se empeñan en mantener las apariencias y los dogmas, hasta el punto de caer en crímenes incluso peores que los de sus atacantes.

Por otro lado, en consonancia con su libertad de espíritu, Mathilde tiene una relación física bastante casual con un compañero de trabajo, Samuel (Vincent Macaigne), quien es también una persona de lo más decente pero que, por virtudes del guión escrito por Fontaine al lado de Sabrina B. Karine, Pascal Bonitzer y Alice Vial, no se convierte en el típico objeto de interés romántico que se podría esperar en un filme de este tipo.

Ocurre que, si no lo han notado ya, esta cinta adopta permanentemente una perspectiva femenina, guiada no solamente por las grandes actuaciones de todas las intérpretes involucradas, sino también por la firme mano de una directora que aprovecha conscientemente a su reparto y a sus impresionantes locaciones para contar una historia basada en un caso real que merece ser conocida.