Reseñas de cine

Imprimir
Nov
15

{En cartelera} THE LOVE WITCH, un hechizo encantador con sabor feminista

Escrito por Sergio Burstein

Love Witch 1

Ya sabemos que el auténtico mal se encuentra entre nosotros sin necesidad de apelar a fuerzas sobrenaturales, pero eso no debe ser un obstáculo para disfrutar de las historias fantasiosas de buen nivel que nos sorprenden de vez en cuando en la pantalla grande, como es el caso de “The Love Witch”, una comedia de terror que, a pesar de su aparente sencillez y de su presupuesto evidentemente limitado, tiene mucho que decir.

Y es que, sin ser un título de cerrada vocación artística ni de simbolismo inexpugnable, y sirviéndose además de ciertas convenciones hollywoodenses para trazar sus puntos, la película escrita y dirigida por Anna Biller (sí, una dama) emplea el tema de la brujería no para presentar a una entidad maléfica sin matiz alguno, sino para crear a una figura tan atractiva como trágica que, en medio de sus desaciertos, sirve para aludir al origen histórico del tema, perpetrado por una sociedad medieval machista que decidió llevar a la hoguera a ciertas mujeres inconformes antes que tratar de entenderlas.

La teoría aquí es que esas actitudes no han desaparecido del todo en el mundo moderno, por supuesto, lo que da cuenta de una clara intención feminista; pero el asunto no es tan simple, porque en lugar de ser una tímida e inocente chica de pueblo espantada por sus poderes, la protagonista Elaine (Samantha Robinson) es una joven voluptuosa y coqueta que parece acumular hombres desaparecidos en su carpeta, aunque lo haga supuestamente porque se encuentra en busca del romance perfecto y, a fin de cuentas, no sea completamente consciente del daño que ocasionan sus facultades.

Love Witch 2Valiéndose de un tono desenfadado y caricaturesco que recuerda a veces a John Waters y sin temor a las escenas de desnudos completos, Biller evita caer en lo grotesco y en la ‘exploitation’ de los ‘60 y los ‘70 a la que se acerca siempre peligrosamente -incluso cuando comete errores intencionales de continuidad- no solo por el buen gusto que demuestra tener, sino sobre todo por el modo en que revierte las normas para explorar la condición de su género.

Además, no tiene nunca problemas para sacarle lustre a la magia de su propia cosecha, manifestada en una estética colorida, en unos personajes de apariencia única y en una multitud de objetos y de decorados que, según las notas de prensa, ella misma diseñó, y que además de revestir la pintoresca casa de Elaine, se convierten en escenografías perfectas para un número musical que hay que ver (y oír) para creer. Danos más de esta pócima, por favor.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar