Reseñas de cine

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Nov
21

{Análisis} Francia, Polonia, España, México, Chile, Colombia y Argentina sorprendieron con sus propuestas en el AFI FEST 2016

Escrito por Sergio Burstein

The Lure

Para cualquier amante del cine de calidad, poder tener un pase que le permita asistir sin costo alguno a todas las funciones de un festival internacional dedicado a este arte es un sueño hecho realidad; pero la verdad es que, en tiempos como los que vivimos, nos resulta imposible limitarnos a escribir de un solo tema y, por lo tanto, sentarnos horas de horas dentro de una o varias salas que se encuentran lejos de casa -y de la oficina, claro- para disfrutar de las necesarias funciones.

Esto sigue siendo un puñal clavado en el alma, por supuesto; sin embargo, no queremos dejar pasar la oportunidad de ofrecerles reseñas breves pero informativas de los títulos presentes en el AFI FEST a los que pudimos acceder de un modo u otro (hay publicistas que colaboran mucho), con la excepción del filme mexicano “La región salvaje”, de Amat Escalante, que reseñamos hace unos días de manera individual y que nos pareció altamente recomendable. Empezamos con los latinos, por razones naturales:

NERUDA (Chile)

Como esta cinta se estrena pronto en la cartelera comercial, tendremos oportunidad de hablar más de ella en el futuro inmediato; por el momento, es bueno saber que la nueva aventura de Pablo Larraín (“No”, “El Club”) se encuentra basada en la vida del célebre poeta, sí, y que tiene muchas intervenciones del excelente Luis Gnecco en el papel del mismo, pero que además de adoptar el punto de vista del policía encargado de su persecución en los años ‘40, Oscar Peluchoneau (un Gael García Bernal muy digno), va asumiendo con el paso de los minutos un estilo cada vez más surrealista para dejar de lado lo completamente fáctico y convertirse en cambio en un fascinante reflejo de las inquietudes literarias del aludido.

Sin ser inexpugnable, el filme toma varios desvíos que desconcertarán sin duda a los espectadores acostumbrados a un cine mucho más convencional, sobre todo en su segunda parte; pero resulta finalmente tan original y entretenido (hay mucho de comedia de él), y se encuentra tan bien hecho (es sin duda alguna la puesta en escena más ambiciosa de Larraín) que no descartamos su suerte en los Oscar venideros (es la apuesta chilena para la contienda).

JULIETA (España)

Lejos de la tendencia escandalosa de sus obras iniciales y de la ligereza mostrada en su reciente y fallida “Los amantes pasajeros”, Pedro Almodóvar presenta un relato particularmente sutil para su reputación revoltosa que lo muestra en una etapa de madurez incuestionable y justifica el hecho de que España lo esté proponiendo para la competencia del Oscar.

Como lo indica el título, la protagonista aquí es Julieta, interpretada por dos actrices distintas (Emma Suárez en su madurez y Adriana Ugarte en su juventud) y enfrentada permanentemente a circunstancias trágicas que la llenan de culpa; pero el cineasta a cargo plantea una puesta en escena de tan buen gusto y trata a sus personajes con tanto cuidado que no nos sentimos nunca ante un dramón descartable. Se estrena pronto en EE.UU., por lo que les ofreceremos entonces una reseña más amplia.

EL FUTURO PERFECTO (Argentina)

En tiempos en los que el fenómeno de la inmigración genera desacuerdos en el mundo entero, resulta interesante ver un filme argentino que muestra una faceta poco conocida del asunto, es decir, la que se refiere a los chinos que se han ido asentando durante los últimos años en Buenos Aires, con todos los problemas de adaptación cultural e idiomática que implica el proceso.

La directora Nele Wohlatz (una alemana radicada en la nación gaucha) requiere únicamente de 65 minutos para contar de manera ampliamente satisfactoria un relato en el que se combinan el documental y la ficción para narrar el proceso de Xiaobin Zhang (su personaje se llama del mismo modo), una adolescente empeñada en aprender el español para poder progresar en el nuevo lugar al que se ha llegado con toda su familia, pero interesada también en romper lazos con las tradiciones paternas y enfrascada en un extraño romance con un muchacho indio con el que le resulta también difícil comunicarse de manera verbal.

MAQUINARIA PANAMERICANA (México)

Alejándose del ya típico tema del narcotráfico pero sin dejar de lado el fenómeno de la corrupción en su país, el director debutante Joaquín Del Paso presenta una cinta ciertamente original que adopta un estilo curiosamente buñueliano -y que fue filmada con material fílmico descartado en aras de una estética atemporal- para contar la historia de los empleados de una fábrica que se enfrentan a la súbita muerte de su jefe y a su inminente pérdida del trabajo.

Sin aspiraciones en la vida y aparentemente sin nadie que los espere en casa, estos hombres y mujeres deciden acuartelarse en el lugar, primero para mantener sus inútiles trámites burocráticos y luego para participar en una gran fiesta decadente que es solo interrumpida por el contador que intenta encubrir sus engaños y por el tipo que anhela ponerlo en evidencia.

OSCURO ANIMAL (Colombia)

Curiosamente, vimos esta película un día después de haber apreciado “Alias María”, la apuesta colombiana para el Oscar; y podemos por lo tanto decir que, a pesar de tratar temas similares (la violencia relacionada a la lucha entre la guerrilla y el gobierno en ese país), ambas propuestas son muy distintas.

“Oscuro animal” muestra una aproximación mucho más artística al asunto, eliminando prácticamente los diálogos, cuidando hasta el extremo las inspiradas composiciones de encuadre y apelando a un estilo contemplativo cuya lentitud puede ser difícil de asimilar, pero que se presta para una presentación ciertamente poética de las complicadas existencias de tres mujeres directamente afectadas por el mismo fenómeno por razones distintas, pero igualmente desesperadas.

THE LURE (Polonia)

Las comedias de terror han empleado frecuentemente a las figuras más populares del género, incluyendo a vampiros, zombis y, en menor medida, hombres-lobo; pero hasta ahora, no sabíamos de una que se centrara en las sirenas. Eso acaba de cambiar con “The Lure”, una impresionante producción polaca que no se encuentra libre de violencia y de ‘gore’, pero que adopta un tono mucho más despreocupado del esperado (a fin de cuentas, estamos ante una película europea) para incluir incluso llamativas escenas musicales en la historia de dos encantadoras jovencitas provenientes del mar que se incorporan a un grupo musical y de danza con el fin de trabajar en un ‘stripclub’ de lo más ‘kitsch’.

Silver (Marta Mazurek) y Golden (Michalina Olszanska) se encuentran desesperadas por conocer el mundo de los humanos, pero mientras una de ellas cae rendida ante el amor, la otra no puede evitar el llamado de su naturaleza, es decir, alimentarse de hombres. En manos de la directora debutante Agnieszka Smoczynska, el relato adquiere tintes feministas y una estética preciosista que resulta completamente irresistible.

MALGRE LA NUIT (Francia)

Si eres de los que sienten una extraña fascinación por esa clase de cintas que se inscriben en el rollo del ‘wtf?!’ (o ‘¿qué diablos es lo que acabo de ver?’), te interesará sin duda ver “Malgré la nuit”, un drama desatado de tendencia experimental en el que la trama no resulta inicialmente fácil de seguir pero que, finalmente, se revela como el enfrentamiento -porque eso es lo que termina siendo- de un tipo llamado Lenz (Kristian Marr) con tres mujeres con las que se relaciona de manera cercana: la nunca presente Madeleine, la masoquista Helene (Arianne Labed) y la obsesiva Lena (Roxane Mesquida).

Es claro que todas ellas representan aspectos de una misma persona, pero el director Philippe Grandrieux (que tiene ya una reputación de “maldito”) se las ingenia para que el simbolismo no sea tan simple, filmando todo en recintos oscuros, haciendo intencionalmente que confundamos a los personajes, presentando a un villano aterrador -pero igualmente propenso a los largos discursos- y, por supuesto, recurriendo a escenas de sexo y de crueldad que no están hechas para estómagos débiles. El asunto entero no deja de ser pretencioso (la película dura 150 minutos), pero termina siendo también contundente y se encuentra lejos de ser aburrido.