Reseñas de cine

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Feb
23

Reseña de GET OUT

Escrito por Sergio Burstein

Get Out resena 1

En uno de los momentos de diálogo más divertidos y más tempranos de “Get Out”, el protagonista Chris (Daniel Kaluuya) le pregunta a su novia Rose (Allison Williams) si le ha contado a sus padres que él mismo es de raza negra, en vista de que se encuentran a punta de visitarlos juntos por primera vez y de que ella es blanca; ante esto, ella responde: “No te preocupes; mi papá es tan liberal que si hubiera podido votar por Obama una tercera vez, lo habría hecho”.

Puestas así las cosas, podría parecer que estamos ante una comedia particularmente ingeniosa; y si bien la idea no es descabellada, porque esto tiene generosas cuotas de humor -y, para ser claros, de un humor bastante más sofisticado que el de los hermanos Wayans-, lo cierto es que esta es una cinta de terror, pero una en la que los monstruos no son criaturas sobrenaturales ni muñecos poseídos, sino seres humanos que podrían parecerse a muchos de los seguidores del siniestro Donald Trump.

El “podrían” resulta en este caso esencial por una razón muy simple: en el pueblo privilegiado de los padres de Rose, impecablemente interpretados por Bradley Whitford y Catherine Keener, los afroamericanos no han tenido la mejor de las suertes, por decir lo menos; pero su destino no es necesariamente el que podría esperarse, sino que asume unos matices cercanos a la ciencia-ficción que responden a los logrados intentos del director y guionista Jordan Peele por ofrecer algo realmente original en los terrenos de un género que se caracteriza muchas veces por ser completamente predecible.

Get Out resena 2

Para quienes no lo conozcan, Peele es un artista que se ha curtido en el área de la comedia televisiva como actor y escritor, lo que le brinda naturalmente habilidades particulares en lo que respecta al humor; pero en medio de sus creativas y eficientes incursiones en esta rama, lo que cuenta en este caso se basa en temores muy reales y, además, muy actuales.

Por ejemplo, en la escena de introducción, un hombre negro al que no veremos de nuevo camina por la noche en medio de un barrio evidentemente blanco, marcado por el temor, y sabemos ya que algo malo va a pasar, lo que indica no solo que Peele sabe manejar ese sentido del suspenso y de la anticipación que resulta tan necesario en el buen cine de terror, sino que está consciente de que la coyuntura en la que vivimos es de por sí una fuente fecunda para la generación de ese suspenso. Poco después, cuando Chris y Rose son detenidos por una patrulla policial, sentimos que no puede salir nada bueno del hecho, en vista de los desafortunados encuentros simulares de la vida real.

Sin embargo, como ya lo dijimos, y a pesar de que ésta es su ópera prima, el mismo realizador es lo suficientemente ingenioso como para evitar los clichés de rigor, por lo que los agentes policiales no se convierten nunca en una amenaza directa. Y si adelantamos algo así no es para arruinar la diversión, sino para dar a entender que, en este caso, el enemigo va mucho más allá de una institución determinada, lo que posee incluso un significado mayor.

Get Out resena 3

Peele sabe que la historia que se desarrolla entre sus manos es suficientemente interesante como para mantener la atención completa del espectador, por lo que conserva la sencillez en la puesta en escena, también en concordancia con sus evidentes limitaciones de presupuesto. Pero “Get Out” no luce nunca como una producción de segunda clase ni como un título de serie B, y la mejor prueba de ello es la brillante escena en la que Chris se enfrenta a la criada negra de la familia blanca, dueña de una tensión y de una rareza que remiten al mejor Polanski, pero cerrada con un gesto de humor absolutamente liberador.

Por ese lado, el protagonista no está solo en el plano cultural (se supone que está cubierto en el romántico, pero eso está por verse), ya que si bien todos los sujetos de su propia raza con los que se encuentra en este entorno son demasiado raros para que pueda relacionarse con ellos, se mantiene permanentemente en contacto telefónico con su mejor amigo Rod (Lil Rel Howery), un simpático guardia de seguridad que, además de convertirse en su mejor consejero, posee toda la gracia y el carisma de una persona de barrio.

Pese a las ramificaciones de su mensaje y a las posibilidades de conversación que ofrece, “Get Out” mantiene las cosas simples en el plano narrativo, hasta el punto de que su última parte recurre a una de esas voces en off que terminan explicándolo todo y que suelen ser un recurso demasiado fácil. Pero en ese momento, Peele nos tiene ya completamente de su lado, y ni siquiera necesita recurrir a un despliegue de violencia demasiado salvaje para completar lo logrado con el invaluable soporte de Kaluuya, cuyas expresiones emocionales no tocan una sola nota falsa.

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