Reseñas de cine

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Jun
02

{Estrenos} PAST LIFE, un llamativo drama israelí con revelaciones familiares complejas

Escrito por Sergio Burstein

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Este fin de semana, la mayoría de los asistentes a las salas estadounidenses de cine tendrán una meta en común: ver “Wonder Woman”. Pero los cinéfilos que prefieran aventurarse en terrenos ajenos a Hollywood pueden optar por “Past Life”, una cinta proveniente del país de Gal Gadot (la nueva Mujer Maravilla) en la que no encontrarás superhéroes ni efectos especiales, pero sí un relato histórico apasionante y, en medio de su rareza, saludablemente original.

En el Berlín Occidental de 1977, Sephi Milch (Joy Rieger), una joven cantante israelí de suaves modales, es prácticamente atacada tras un concierto por Agnieszka Zielinska (Katarzyna Gniewkowska), la anciana madre de Thomas Zielinski (Rafael Stachowiak), un renombrado compositor polaco que visita el lugar. Las diferencias de lenguaje hacen que la muchacha no entienda realmente lo que ha pasado, fuera de que el asunto tenía que ver con una acción supuestamente nefasta de su padre, Baruch (Doron Tavory); pero una vez de regreso en Tel Aviv, y bajo la insistencia de su rebelde hermana Nana (Nelly Tagar), ella misma emprende una búsqueda de la verdad que la llevará a descubrir dolorosas situaciones del pasado.

Pastlife Press2”Past Life” es evidentemente un drama, pero, en medio de sus duras revelaciones, posee una ligereza y un aroma a historia de detectives que la hace completamente digerible, aunque esta aproximación le quita sin duda sobriedad al asunto entero y vuelve poco creíbles algunos giros específicos de la trama, como la decisión que toma Baruch para recrear ante sus hijas de manera supuestamente fidedigna lo que plasmó en un diario escrito cuarenta años atrás, cuando se escondía de los nazis en la casa de una familia de Polonia.

Lo que eleva esta película por encima de sus imperfecciones es no sólo la estupenda recreación de época lograda por el reconocido director y guionista Avi Nesher, con ambientes que remiten a los ‘70, discusiones de género y alusiones pertinentes a la política del periodo, sino sobre todo las fascinantes intervenciones de Rieger y Tagar, quienes crean a unos personajes de perfiles opuestos, pero igualmente fascinantes en sus contradicciones, sus fortalezas y sus debilidades. Sephi es tolerante pero lleva una mirada cargada de dolor, mientras que Nana es una activista que no puede controlar su temperamento; y es que, a fin de cuentas, son hijas no solo de una persona, sino de una era completa que tuvo más de una secuela traumática.