Reseñas de cine

Imprimir
Jun
28

Reseña de BABY DRIVER

Escrito por Sergio Burstein

Baby Driver 1

En la actualidad, cuando se piensa en películas sobre persecuciones automovilísticas, la referencia inmediata es la saga de “Fast & Furious”, a la que hasta los cinéfilos más exigentes deberían reconocerle al menos ciertos méritos, pero que, a estas alturas, no es precisamente un dechado de originalidad ni un ejemplo de creatividad narrativa.

Sin embargo, todo eso se encuentra a punto de cambiar debido al estreno de “Baby Driver”, una cinta que, sin dejar de ser completamente accesible y de contar con elementos que deberían ser del gusto masivo, le otorga un inesperado nivel de sofisticación y de intención artística al género de acción, convirtiéndose de paso en uno de los mejores lanzamientos de una temporada veraniega que está resultando particularmente floja.

Esta es sin lugar a dudas la película más comercial de Edgar Wright, el todavía joven director británico que mantiene hasta el momento un status de culto fuera de su país debido a la creación de la trilogía “Three Flavours Cornetto", compuesta por “Shaun of the Dead” (2004), “Hot Fuzz” (2007) y “The World‘s End” (2013), y protagonizada por sus actores fetiche Simon Pegg y Nick Frost. Los títulos citados incursionaron generosamente en géneros como el terror, el policial y la ciencia-ficción, pero lo hicieron bajo el saludable manto de un tipo de comedia mucho menos burda de la que suele encontrarse en sus contrapartes estadunidenses.

Baby Driver 3

En ese sentido, “Baby Driver” es la obra más hollywoodense de Wright, que hizo ya “Scott Pilgrim vs. the World" (2010) con actores como Michael Cera y Mary Elizabeth Winstead, pero que filmó entonces en Canadá, mientras que su nueva aventura se rodó no sólo en Atlanta, Georgia, sino que cuenta con un reparto en el que figuran pesos pesados del cine de este lado como Jon Hamm (“Mad Men”), Jamie Foxx (“Ray”) y, por supuesto, Kevin Spacey (“The Usual Suspects”), quien interpreta uno de sus papeles más jugosos de los últimos tiempos: el de Doc, un mafioso que dirige grandes atracos perpetrados por los personajes interpretados por los actores anteriormente señalados.

Pero el protagonista de la historia es un actor mucho menos conocido, Ansel Elgort (“The Fault in Our Stars”), quien se pone en la piel de Baby, un jovencito extraordinariamente dotado para el manejo que debe pagar una deuda indeterminada con Doc conduciendo los automóviles que transportan a los delincuentes en cada asalto. Y hay algo más que lo distingue: no habla casi nunca y anda normalmente pegado a sus audífonos porque sufre de tinnitus, aunque eso es en realidad una excusa para que muchas de las escenas sean orquestadas al ritmo de una fantástica banda sonora en la que figuran Joe Spencer Blues Explosion, Bob & Earl, The Damned, Focus y muchos más artistas ajenos a la gran industria.

No exageramos, porque sabemos que las canciones vinieron incluso descritas en el guión original del mismo Wright, lo que transformaría a esta producción en un musical de acción si no fuera porque no cumple las reglas necesarias (es decir, no hay personajes que se pongan a cantar de repente, y la música, sin ser externa, es intencionalmente tocada por los personajes). Para ser claros, no sabemos realmente lo que es esto; lo que sí sabemos es que es terriblemente entretenido, emocionante y original, como lo demuestra por ejemplo el hecho de que el mismo Baby graba las conversaciones de los maleantes que frecuenta para incluirlas en sus propias piezas de música electrónica.

Baby Driver 2

Pese a que todo lo que hemos descrito hasta ahora da la impresión de estar ante un filme cargado completamente de testosterona y desprovisto de atractivos para las féminas, es necesario precisar que Wright se ha esforzado en incluir al menos a dos mujeres con papeles interesantes: Lily James (“Cinderella”), quien hace de Debora, el interés romántico de Baby y mucho más que una ‘doncella en peligro’; y la mexicana Eiza González (de “From Dusk till Dawn: The Series”), quien encarna a la sensual pero letal Darling, novia del personaje de Hamm pero malandrina de respeto por cuenta propia. Si no nos creen, véanla usando dos metralletas a la vez.

Lo importante es que, a diferencia de los estrenos del montón, todos los personajes y todos los actores de “Baby Driver” tienen oportunidad de lucimiento y no aparecen simplemente como elementos decorativos o para cumplir con cuotas étnicas. Al comienzo, Foxx es el que se gana las miradas en cuanto a los personajes masculinos todavía no descritos al hacer de Bats, un psicópata sin regla alguna; pero ya cerca del final, el que saca realmente la garra es Hamm, cuyo Buddy demuestra lo que es capaz de hacer una vez que se lo coloca en un punto de no retorno.

En vista de que esta es la cinta más grande de Wright en varios sentidos, estamos seguros de que algunos de sus fans antiguos serán capaces de acusarlo de venderse; de hecho, hemos visto en la red un artículo con un título que va por ese lado, pero que no hemos leído. Y es que esa clase de comentarios nos parecen estériles cuando se aplican a un título tan ingenioso como éste, que además de mostrar unas situaciones y unos diálogos considerablemente más desarrollados de lo que se espera en una propuesta semejante, posee unas escenas en movimiento de tomas largas que son francamente espectaculares, pero que resultan mucho más realistas y placenteras que las de la excesiva saga de Vin Diesel, mientras que la violencia -que no es menor- y los actos delictivos tienen siempre una consecuencia.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar