Reseñas de cine

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Ene
08

Reseña de los GLOBOS DE ORO 2018

Escrito por Sergio Burstein

Del Toro Globos

A diferencia de lo que ocurre con las ceremonias de premios de los sindicatos relacionados a la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, las nominaciones y los triunfos de los Globos de Oro, organizados por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, tienen poca influencia en lo que sucede en los Oscars; pero eso no les quita interés, debido sobre todo a la popularidad que tienen y a que son el primer evento realmente grande de su tipo una vez que se inicia el año.

El simple hecho de realizarse antes le otorga ya a esta ceremonia igualmente transmitida en vivo por televisión la posibilidad de ganarle a la Academia en lo que respecta a asuntos de actualidad, y por ese lado, la edición número 75 de los Globos se convirtió en la excusa ideal para que la comunidad internacional del entretenimiento se manifestara en contra de los recientes casos de acoso y de abuso sexual incluso antes de que se iniciara el evento, al pedirle a los artistas asistentes que se vistieran completamente de negro para demostrar su solidaridad con las víctimas desde su llegada a la alfombra roja.

Parece que no todos recibieron el memo, incluyendo a James Franco (protagonista y director de “The Disaster Artist”, nominada a Mejor Película/Drama) y a su hermano Dave (que actúa también en la cinta), quienes lucieron las habituales camisas blancas; y como lo comentaron luego Rose McGowan y otros en Twitter, ninguna de las personas que sufrieron en carne propia esta tragedia fueron invitadas para estar presentes, lo que insinúa la posibilidad de conveniencias e hipocresías. Pero el tema marcó la velada entera, empezando por el discurso de apertura del anfitrión Seth Meyers, que estuvo realmente divertido y llegó a condenar de una manera especialmente creativa (y cruel) al ejecutivo caído en desgracia Harvey Weinstein.

La abanderada mayor de la causa fue Oprah Winfrey, la conocida conductora/actriz/productora que se ha metido siempre en toda clase de temas y en la que nunca hemos confiado demasiado, pero que empleó esta vez su innegable influencia en las masas para ofrecer un larguísimo discurso en el que habló de manera elocuente de lo que viene sucediendo y que concluyó con una especie de slogan de guerra que puso a casi todo el mundo de pie. En ese momento, no lo sabíamos, pero nos enteramos después de que los usuarios de las redes sociales empezaron a exigir que postule a la presidencia de los Estados Unidos. No es para tanto; de hecho, ella misma fue una amiga de Weinstein. Lo que sí es cierto es que esta fue una ceremonia particularmente animada, debido sobre todo a sus esfuerzos y a los de Meyers.

Esperábamos mejores resultados para “The Shape of Water”, la estupenda cinta de Guillermo del Toro sobre un romance entre especies distintas que era la más nominada (tenía siete posibilidades) y que no accedió finalmente a la más importante (Mejor Película/Drama) ni a otra que merecía (Mejor Actriz en una Película/Drama). Pero, fuera del apropiado triunfo en el rubro de Mejor Banda Sonora para Alexander Desplat, lo más importante es que “El Gordo” se fue a casa como Mejor Director, no sin antes disgustarse con los organizadores cuando se le puso esa música que se usa para cortar los discursos mientras hablaba de sus adorados monstruos.

El filme que le cortó las alas a “Shape” en las dos categorías fue “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri”, un título de largo nombre y de difusión hasta ahora limitada que se encuentra muy lejos del ojo masivo, pero que tiene grandes méritos (aunque me perece algo tramposo, sobre todo en su parte final). No estoy realmente en desacuerdo con sus victorias, sobre todo en el caso de Frances McDormand, que cumple un papelazo (no un papelón); pero siento que lo de Sally Hawkins (nominada por la obra de Del Toro) fue más valiente.

En la categoría de Mejor Película/Comedia, se impuso ”Lady Bird”, el segundo largometraje como directora de la encantadora Greta Gerwig, que se sumó al triunfo de su protagonista Saoirse Ronan como Mejor Actriz de una Película/Comedia. Se trata de un trabajo ágil y muy bien hecho con rasgos autobiográficos y matices sociales que, sin embargo, no me impresionó demasiado, y que tampoco es estrictamente una comedia. Por ese lado, hubiera preferido celebrar a “The Disaster Artist”, que además de recrear la historia del rodaje del filme de culto “The Room” (considerado por muchos como el peor de la Historia), es absolutamente hilarante.

Claro que Franco no se marchó desconsolado; de hecho, se le otorgó el galardón a Mejor Actor de una Película/Comedia por el mismo título, lo que se me hace justo. Al subir al estrado para agradecer el logro, Franco se dio incluso el lujo de invitar a Tommy Wiseau, el director de “The Room” que él mismo interpreta en “Disaster”; el problema es que lo bloqueó físicamente para no dejarlo hablar, lo que nos privó de una oportunidad única, aunque es cierto es que, para entonces, los organizadores habían empezado a reducir drásticamente los discursos de agradecimiento, preocupados por el paso del tiempo. De todos modos, Wiseau había sido ya mencionado de manera generosa por Seth Rogen (quien actúa también en “Disaster”) cuando le tocó presentar un clip de la cinta de Franco.

Lamentablemente, no he podido ver todavía “Darkest Hour”, lo que me impide juzgar la pertinencia de la elección del gran Gary Oldman (quien interpreta al legendario Winston Churchill) como Mejor Actor en una Película/Drama; y me sucede lo mismo con la mayoría de las propuestas televisivas (es decir, el aspecto que diferencia más a los Globos de los Oscars), aunque disfruté de la primera temporada completa de “Big Little Lies” (una entretenidísima propuesta encabezada por Nicole Kidman, Reese Witherspoon y Laura Dern), y no me desagrada su victoria en la categoría de Mejor Serie Limitada de TV.