Reseñas de cine

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Mar
05

Reseña de la ceremonia del OSCAR 2018

Escrito por Sergio Burstein

Del Toro Oscar 1

Definitivamente, la noche del domingo pasado le perteneció a Guillermo del Toro, ya que si bien su película “The Shape of Water” -la más nominada del evento- se llevó una pequeña parte de los Premios de la Academia que tenía a su alcance (eran 13 y recibió 4), lo hizo en algunos rubros sumamente importantes, incluyendo dos que le corresponden de manera directa al talentoso director mexicano.

El primero de ellos es el de Mejor Película, que es el más destacado de los Oscars y que lo tomó en consideración como productor de la cinta al lado del canadiense J. Miles Dale; y el segundo es el de Mejor Director, donde los méritos son todos suyos. Este segundo galardón estaba casi asegurado, pero no así el anterior, que según muchos pronósticos iba a ser para “Three Billboards Outside Ebbing, Missouri”, un título que recibió mucha atención en las últimas semanas y que toca un tema difícil: el de una madre dispuesta a todo para lograr que se haga justicia en el caso de su hija asesinada.

El triunfo de la fantasía para adultos de Del Toro sobre el romance supuestamente imposible entre una empleada muda de limpieza y un humanoide anfibio, lleno de referencias al Hollywood clásico, podría ser visto como una prueba más de que los integrantes de la Academia son incapaces de resistirse a las obras que le rinden tributo inmediato a esta industria; pero eso significaría olvidar que, a pesar del bochornoso incidente final en la ceremonia pasada, la ganadora principal en esa ocasión fue “Moonlight”, un drama protagonizado por un afroamericano que se enfrenta a su homosexualidad, y no “La La Land”, un musical estelarizado por dos blancos con sueños de triunfo en la Meca del Cine, así como ignorar que, en medio de su relativa ligereza, “The Shape of Water” es una película excelentemente filmada y meticulosamente construida en la que no faltan alusiones al racismo, al clasismo y a otras taras que varios analistas han comparado con las que ostenta generosamente el actual mandatario estadounidense.

Del Toro Oscar 2

Del Toro hizo además algo importante al emplear los dos discursos de agradecimiento que le tocaron para ofrecer palabras que no fueron abiertamente políticas ni controvertidas, pero que se refirieron de manera indirecta a la retórica de Trump y, sobre todo, insistieron en el orgullo que siente por ser mexicano, pese a que el relato que lo colocó en la actual posición no tiene nada que ver con la cultura latina y prescinde por completo de actores hispanos, en curiosa semejanza con las obras de sus amigos cercanos Alejandro G. Iñárritu (“Birdman”, “The Revenant”) y Alfonso Cuarón (“Gravity”) que han gozado de una suerte parecida en la ceremonia aquí comentada.

Por su lado, “Three Billboards" se fue a casa sin el trofeo mayor, y no tuvo ni siquiera oportunidad de obtener el de Dirección por el simple hecho de que no fue nominada en dicho apartado; pero no salió del Dolby Theatre de Hollywood con las manos vacías, ya que se le dio con justicia -y como estaba ampliamente voceado- los Oscars correspondientes a Mejor Actriz (Frances McDormand) y Mejor Actor Secundario (Sam Rockwell).

Además, la indomable McDormand ofreció el discurso más contundente de la noche al referirse a ella misma como “anarquista” y “madre feminista”, para invitar luego a todas las mujeres presentes a ponerse de pie y terminar usando una expresión poco conocida sobre una cláusula de inclusión que permitiría supuestamente cambios consistentes dentro de Hollywood en lo que respecta a las mujeres y las minorías.

Frances

También era completamente predecible el triunfo de Gary Oldman como Mejor Actor por su interpretación del legendario líder británico Winston Churchill en “Darkest Hour”, una cinta histórica que es sumamente correcta pero que ha llamado mayormente la atención por su actuación, pese a que la Academia insistió en incluirla en el rubro de Mejor Película. Oldman dio un discurso lleno de agradecimientos y con poca garra en el que la única mujer a la que se refirió directamente fue su madre de 99 años.   

El trato a las minorías

Si “Moonlight” le dio una fuerte presencia a los afroamericanos en la celebración del 2017, esta vez las posibilidades por ese lado eran mucho más escasas. El anfitrión Jimmy Kimmel -que tuvo momentos destacados y divertidos pese a que la gala se sintió demasiado larga- hizo varias bromas relacionadas a “The Black Panther”, pero en la práctica, los resultados favorables para las personas de raza negra se limitaron a dos momentos: el galardón obtenido por el ex deportista profesional Kobe Bryant debido a su cortometraje animado “Dear Basketball” (que no era el favorito), y el que recibió el director y escritor Jordan Peele en el área de Guión Original por la comedia de terror “Get Out” (que fue completamente inesperado, hasta el punto de generar protestas en las redes sociales, aunque considero personalmente que se trata de un trabajo relevante y muy creativo).

Si hablamos de nuestra comunidad, no pudo irle mejor a la única producción realmente latina de la velada, “Una mujer fantástica”, que cumplió lo previsto  al apoderarse de la estatuilla a Mejor Película Extranjera. Se diga lo que se diga de la Academia, no deja de ser encomiable que la venerable institución haya reconocido de este modo a un trabajo chileno nada comercial sobre una mujer transgénero que tiene que lidiar con los prejuicios de una sociedad conservadora y que es interpretada por una mujer transgénero de verdad, Daniela Vega, quien además de todo, fue presentadora de uno de los actos musicales, convirtiéndose en la primera persona de su género en desempeñar un trabajo así.

Daniela Vega

La celebración mexicana se extendió a lo logrado por “Coco”, que si bien es una producción completamente estadounidense (de Disney/Pixar, ni más ni menos), emplea de manera bastante respetuosa la celebración del Día de los Muertos para desarrollar una historia en la que participaron muchos talentos aztecas, desde el codirector Adrián Molina (que es mexicoamericano) hasta el popular actor Gael García Bernal (que le dio voz a uno de los personajes principales, tanto en la versión original en inglés como en la que se hizo en español).

“Coco” se llevó el Oscar a la Mejor Película Animada, como se pronosticaba por todos lados; e hizo lo mismo en el apartado de Mejor Canción (“Remember Me”), pese a que la esperada participación de García Bernal en la respectiva interpretación en vivo -que incluyó a Natalia Lafourcade y al afroamericano Miguel- dejó mucho que desear en el plano vocal (porque, eso sí, su inglés fue muy bueno). De todos modos, los temas musicales de este año fueron sumamente flojos, por lo que no había muchas posibilidades de elección.

Para cerrar el capítulo latino, en medio del espanto que causó el extraño traje de Salma Hayek (quien, como se leerá más adelante, tuvo un rol importante en uno de los segmentos más relevantes), ¿cómo podríamos dejar de celebrar que Rita Moreno haya lucido divina a los 86 años de edad mientras llevaba el vestido que empleó en el clásico “West Side Story”, de 1962?

Gael Garcia B

Un asunto inevitable

En vista de que el tema ineludible de los abusos sexuales en la industria cinematográfica había sido tratado de manera extensa en los Globos de Oro -que tuvieron una de sus ediciones más intensas de todos los tiempos el pasado mes de enero-, los organizadores del Oscar parecían haber tomado de manera consciente la decisión de ofrecer una ceremonia más ligera, pero que no ignorara el problema; en ese sentido, el momento más serio fue el ofrecido por las actrices Ashley Judd, Salma Hayek y Annabella Sciorra, quienes denunciaron recientemente las malas artes del productor Harvey Weinsten, y que hablaron de manera contundente sobre estas situaciones.

Como la mayoría de los ganadores fueron hombres, los discursos de agradecimiento evitaron casi siempre el tópico coyuntural. Kimmel hizo sus mejores esfuerzos para lograr un balance ideal de las cosas, aunque obtuvo mejores resultados cuando presentó momentos divertidos, como ofrecer un deslizador acuático al ganador que ofreciera el discurso más corto, invitar al escenario a un personaje de “Get Out” para decir que éste se iba a encargar de sacar a quienes se extendieran en sus agradecimientos y meterse a una sala aledaña de cine para regalarle comida a los asistentes en compañía de varios famosos, aunque eso era algo que se había visto ya en el Oscar.

Por otro lado, la Academia (que ha sido incansablemente acusada de “liberal” por los conservadores en los últimos años) trató de equilibrar sus comentarios de tinte político al ofrecer un largo homenaje a los militares y a las películas con tema bélico que no le sentó bien a quienes detestan el intervencionismo, pero que fue sucedido por un extenso -y muy necesario- video titulado “Cómo explicarle a tus abuelos la importancia de la diversidad”, en el que participó el comediante Kumail Nanjiani, un inmigrante pakistaní que dio también un importante mensaje a favor de los ‘dreamers’ en otro momento de la premiación, esta vez al lado de la mexicoafricana Lupita Nyong’o.

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