Reseñas de cine

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Ago
10

Reseña de BLACKKKLANSMAN

Escrito por Sergio Burstein

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No sabía realmente qué esperar de “BlacKkKlansman”, la nueva película de Spike Lee, un director que tiene títulos tan admirables como “Do the Right Thing”, “Malcolm X” y “Summer of Sam”, pero que últimamente había estado de capa caída y que, para mi gusto, exagera normalmente en el área del mensaje, afectando de ese modo la redondez narrativa de sus valiosos relatos cinematográficos.

En ese sentido, he quedado gratamente sorprendido con esta cinta; y no porque deje de lado ese aspecto supuestamente perjudicial del ‘rollo en tu cara’, sino porque ha sabido emplearlo ahora en defensa de una causa absolutamente urgente que debería interesarle a todos los seres humanos cuyas cabezas no se encuentren metidas en el trasero, y matizarlo además con el mayor y más efectivo empleo del humor que hemos visto en toda la carrera de Lee, quien funge también de coguionista.

Lo curioso de todo esto es que el filme está inspirado en un suceso de la vida real que se dio a inicios de los años ‘70, cuando un detective de la policía de Colorado llamado Ron Stallworth decidió encabezar una misión secreta para infiltrarse en el Ku Klux Klan, pese a que era afroamericano. Un detalle menor, ¿no? La simple idea parecía descabellada, pero su promotor decidió emprenderla recurriendo a una técnica muy particular: una combinación de llamadas telefónicas hechas por él mismo y de encuentros en persona a los que asistía en su nombre Fred Zimmerman, un agente del mismo departamento que era blanco pero de ascendencia judía.

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No sé cuánto de lo que se muestra en la película sucedió realmente, y hay detalles en particular que no resultan del todo creíbles; pero una simple búsqueda de Wikipedia deja en claro que la mayor parte de los hechos narrados se produjeron en la realidad, lo que se prestaba desde ya para un relato dramático de alto nivel que aludiera además de un modo u otro al racismo y a la xenofobia que están siendo exhibidos con tanta generosidad por los seguidores de Donald Trump.

Claro que, en manos de Lee, el filme no alude de “un modo u otro” a Trump, sino de manera abierta y descarada, desde el momento en que los dirigentes del KKK emplean frases casi calcadas de los discursos del mandatario; y por si esto no fuera suficiente para que entendamos los paralelismos y los antecedentes, el desenlace (esto no es un ‘spoiler’) recurre a un montaje de noticias en el que no falta el sujeto en cuestión ni las acciones vinculadas a su etapa gubernamental.

Insistir de esta manera en lo evidente me parece un exceso innecesario, aunque no puedo negar que la combinación me dejó conmovido por los afectados y furioso con los causantes, lo que va de la mano con un concepto militante del cine que, en vista de las circunstancias actuales, resulta más justificado que nunca. Y si prestan atención, notarán que, a pesar de no tocar en absoluto el tema de la comunidad latina, la película tiene momentos específicos que anticipan la retórica actual contra los inmigrantes.

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Nada de esto importaría demasiado si es que “BlackKklansman” (¿cómo diablos la llamarán en español?) no fuera una película tan buena, más allá de su instancia en el mensaje y de una duración que se dilata demasiado, ya que pudo hacer dejado la misma impresión sin tener que extenderse a las casi dos horas y media que termina ofreciendo. Sin embargo, esta misma imperfección le da un aire más auténtico y de autor, sobre todo cuando se regodea en ciertos discursos ideológicos o en momentos que sirven para el desarrollo de los personajes, incluso cuando algunos de ellos (los “malos", por supuesto) adquieren frecuentemente aires caricaturescos.

Por ese lado, me divertí y me espanté a la vez con los miembros del KKK, aunque no terminamos de creer en la imagen de Topher Grace (a quien sigo irremediablemente viendo en la piel del inocente Eric Forman de “That ‘70s Show”) como David Duke, el gran jefe del KKK, quien aparece comandando a un grupo de limitados bajo premisas indefendibles.

Resulta mucho más convincente -y hasta memorable- el área de los que se oponen a estos designios, llena de personajes que saltan de las buenas intenciones a las dudas y a los cuestionamientos y que no deja de lado la mirada crítica a las acciones discriminatorias y hasta depredadoras de un sector de la policía. Por ese lado, quienes más destacan son John David Washington (exjugador de fútbol americano e hijo del legendario Denzel) en el papel de Stallworth y Adam Driver (de las nuevas entregas de “Star Wars”) en el de Zimmerman, un tipo que redescubre sus raíces judías al enfrentarse a los racistas y que es un personaje de lo más interesante.

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Hay otros aspectos de la película que se salen completamente de lo predecible para dar cuenta de la cinefilia de Lee, y que se traducen por ejemplo en la escena en la que Stallworth y la activista Patrice Dumas (muy bien interpretada por la encantadora Laura Harrier) hacen una comparación inevitablemente ideológica entre las célebres películas de ‘blaxploitation’ “Shaft” y “Superfly”, pero que adquieren mayor relevancia cuando se describe un discurso del veterano dirigente Jerome Turner (encarnado por el mítico “Rey del Calipso” Harry Belafonte) en el que se detalla el modo en que resurgió ‘El Clan’ a raíz del estreno del repudiable clásico ”The Birth of a Nation” (1915) de D.W. Griffith.

En ese momento, Lee prueba que todo el tiempo que se ha tomado para mostrarnos este discurso no es en vano, y que se diga lo que se diga, el séptimo arte puede cumplir una función social decisiva, tanto en el plano positivo como en el negativo. Ojalá que “BlackKklansman” haga lo segundo, pese a que imagino ya las palabras de repudio que generará entre los fanáticos de la derecha.

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