Reseñas de cine

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May
18

Reseña de JOHN WICK: CHAPTER 3- PARABELLUM

Escrito por Sergio Burstein

John Wick 3

Antes de asistir a la función de prensa de “John Wick: Chapter 3- Parabellum”, decidí ver nuevamente, al menos de modo parcial, las dos primeras entregas de la saga. Ya las había visto y me sentía todavía satisfecho con ellas; pero no recordaba demasiados detalles de sus historias, sobre todo en lo que respecta a la segunda.

Y es que, en realidad, los argumentos presentes en esta serie no son precisamente memorables, hasta el punto de lucir a veces como simples excusas para el desarrollo de las escenas de acción. Pero esas mismas escenas de acción se encuentran entre lo mejor que ha ofrecido el género a lo largo de su existencia.

Además, debido a esa misma falta de pretensiones, no nos sentimos nunca engañados por lo que se cuenta, a diferencia de lo que sucede en otras producciones comerciales donde los cabos sueltos o la falta de lógica se convierten en un problema. A fin de cuentas, el protagonista es un asesino a sueldo que sale de su voluntario retiro luego de que alguien mata a su perro y que se mete en una espiral de venganza cuyas consecuencias siguen generando aventuras fílmicas.

Wick 1

Por ese lado, sería fácil decir que esta saga es un esfuerzo meramente mercantilista sin ninguna impronta artística; pero eso significaría ignorar el extraordinario nivel de unas secuencias de pelea cuerpo a cuerpo que, además de estar muy bien filmadas y de ser muy largas, se encuentran magistralmente coreografiadas y le ofrecen una inmejorable oportunidad de lucimiento a Keanu Reeves, quien según diversos informes prescindió casi completamente de dobles durante el rodaje, a pesar de que tiene ya 54 años y de que lo que se muestra requiere de un estupendo estado físico.

Hasta la cinta pasada, la gracia era ver a Wick enfrentándose a un número cada vez más creciente de oponentes; y como el episodio anterior concluyó con él mismo expuesto a una persecución masiva y abierta debido a la imposición de una recompensa de 14 millones de dólares por su cabeza, era de esperar que esta entrega llevara el asunto a extremos mayores.

Sin embargo, se acierta al adoptar una estrategia distinta en la que el personaje sigue lidiando con una cantidad sorprendente de enemigos, pero esta vez en parejas o de manera individual, lo que en lugar de lucir como un retroceso da pie a una elaboración mayor de las peleas, convertidas ahora en las mejores de la franquicia y, curiosamente, en las más entretenidas, porque se les ha sumado una cuota de humor que surge de las mismas situaciones y de los recursos usados para liquidar al oponente, como es el caso de una confrontación con cuchillos que hay que ver para creer.

Wick 3

El tema de los dúos se aplica también al lado de Wick, que esta vez encuentra de manera momentánea a una compañera de combate, la asesina en el exilio Sofia, quien es interpretada con aplomo por la ganadora del Oscar Halle Berry (quien se suma a un reparto de lujo al que se integra también Anjelica Huston y en el que reaparecen Ian McShane y Laurence Fishburne).

Pero no vayan a imaginar que esto se va a poner romántico; además de que no ha olvidado todavía a su esposa fallecida, el buen John no tiene tiempo para estas cursilerías. Y cuando lo que dice termina despertando risas, es de manera involuntaria, porque sigue siendo una persona serie y de pocas palabras.

Puestas así las cosas, “Parabellum” -que cuenta también con algunas vibrantes persecuciones a bordo de automóviles, motocicletas y hasta caballos- es un filme de visión esencial no solo para los seguidores de esta clase de género en cualquiera de sus vertientes, sino también para los cinéfilos de mente abierta que sean capaces de admitir que, a estas alturas, con las tres películas tan distintivas de John Wick que han estado a su cargo, el director Chad Stahelski se ha convertido a su manera en un autor.

Nada de lo dicho le quita la posibilidad de someterse a reparos debido a un uso de la violencia que, en medio de lo convincentes que resultan los combates mano a mano, no muestra realmente las secuelas de involucrarse en actividades de esta clase, pese a que el guion de Derek Kolstad, Shay Hatten, Chris Collins y Marc Abrams insiste esta vez en transmitir el mensaje de que cada error que uno comete tiene una consecuencia, intentando darle complejidad a un relato que no lo necesitaba.