Reseñas de cine

Imprimir
Jul
25

Reseña de ONCE UPON A TIME IN HOLLYWOOD

Escrito por Sergio Burstein

Once 1

Tener a Leonardo DiCaprio y a Brad Pitt juntos en una película como protagonistas y con una abundante interacción entre ellos, dirigidos además por Quentin Tarantino, es una suerte de sueño húmedo de cinéfilo que se acaba de hacer realidad y que exhibe resultados particularmente gozosos.

Pese al paso de los años y a lo que digan quienes aseguren que estos tipos han visto tiempos mejores, los tres siguen siendo representantes notables del cine estadounidense moderno, y esta colaboración demuestra que son capaces de ofrecer un trabajo de gran nivel que dé cuenta de las posibilidades de este popular arte en el presente sin formar parte de una saga o refugiarse en la fantasía mientras le rinde tributo al pasado de la misma disciplina.

Claro que no hay que olvidar que esta es una creación de Tarantino, y por lo tanto, hay que esperar de antemano que nos ofrezca una historia ingeniosa pero colmada de rareza en la que no falten estallidos de violencia descomunales, lo que alejará sin duda a los espectadores sensibles a esta clase de situaciones y complacerá en cambio a quienes disfrutan de un estilo particularmente gráfico que, de todos modos, deja siempre en evidencia su vocación lúdica.

Once 2

La tarea puede lucir complicada en vista de que, en este caso, Tarantino le da una extensa participación al personaje de Sharon Tate, la joven esposa del controvertido director Roman Polanski, quien fue asesinada de manera brutal por los discípulos de Charles Manson a mediados de 1969, es decir, justamente cuando se desarrolla este relato. ¿Cómo evitar entonces la llegada del espanto inevitable?

Revelarlo significaría caer en los indeseables ‘spoilers’, y la misma necesidad de evitarlos impide que se hagan aquí varios comentarios que tendrían que ver con el desenlace; pero lo importante por el momento es saber que “Once Upon a Time in Hollywood” es ante todo una comedia, y que por ese lado funciona muy bien, hasta el punto de que sus casi tres horas de duración se pasan volando.

Como ya dijimos, DiCaprio y Pitt están al frente. El primero es Rick Dalton, un actor televisivo que se enfrenta al declive de su fama, y el segundo es Cliff Booth, quien ha sido el doble de riesgo de Dalton durante muchos años pero que ahora es más bien su chofer y su pañuelo de lágrimas, porque, sí, Dalton es un hombre propenso a las lágrimas, lo que se produce cada vez que recuerda su situación laboral actual pero puede suceder incluso si una compañera de trabajo de solo 9 años le dice que acaba de verlo actuando muy bien.

Once 3

DiCaprio, que es tremendamente carismático y sumamente expresivo, hace todo lo que le toca hacer con incuestionable profesionalismo y se muestra especialmente apto para los instantes cómicos, como lo demostró ya en “The Wolf of Wall Street” (2013), aunque esta vez tiene una oportunidad de lucimiento inmejorable debido a los numerosos personajes encomendados a Dalton; y cuenta por lo menos con una gran escena dramática que sirve justamente para devolverle la fe como intérprete a su personaje.

Pero no hay que perder de vista a Pitt, quien tiene también muchas oportunidades para desgranar sus aptitudes histriónicas y que, además, es el tipo más ‘cool’ de la película, así como el único que tiene la oportunidad de exhibir su buen estado físico en una escena que lo muestra con el torso desnudo de una manera que puede ser un tanto gratuita, pero que va en consonancia con la personalidad de Booth, quien podrá ser todo lo ‘segundón’ que quieran ante Dalton, pero que parece estar muy seguro de sí mismo.

A diferencia de incontables personajes de Tarantino, estos tipos no son unos criminales, al menos de manera evidente, aunque uno de ellos pueda haber hecho algo terrible en el pasado, y ambos son seres imperfectos entre cuyos defectos se encuentra probablemente el racismo. De todos modos, el director intenta una mirada compasiva que no parece descabellada.

Once 4

Por ese lado, la participación de Margot Robbie (quien hizo justamente de la esposa de DiCaprio en la citada “The Wolf”) es mucho más modesta en términos de elaboración, lo que ha despertado ya cuestionamientos sobre la manera en que las mujeres son tratadas en esta cinta; de hecho, si yo no hubiera tenido que entrevistar a la chilena Lorenza Izzo, habría pasado probablemente por alto su participación como la esposa de Dalton, que no deja ninguna huella.

Sin embargo, acusar a Tarantino de ser un cineasta machista equivaldría a ignorar lo que hizo con Uma Thurman en las dos entregas de “Kill Bill”, así como dejar de darse cuenta de que la Sharon Tate de Robbie es no solo un evidente tributo al espíritu de la actriz real, sino también una versión intencionalmente idealizada de una talentosa mujer fallecida a los 26 años que tiene sentido dentro de lo que podría llegar a ser entendido como un extravagante cuento de hadas.

También tenemos ante nosotros, sin dudarlo, la maravillosa puesta en escena de Tarantino, plasmada no solo en una impresionante reconstrucción de época que nos traslada a la ciudad de Los Ángeles de fines de los ‘60 y que no teme ni siquiera meterse a las autopistas aledañas a plena luz del día, sino que, además de recurrir a numerosos ‘cameos’ de artistas famosos de la época en manos de actores actuales, nos permite ver largas secuencias de las series y las películas ficticias de Dalton que van desde aventuras bélicas contra los nazis hasta historias de vaqueros, lo que se extiende al presente de la historia a través de referencias al ‘western’ que se traducen en tomas panorámicas de gran belleza.

Once 5

La función de prensa a la que asistimos se llevó a cabo con una copia del filme de 35 mm, que es probablemente la mejor manera de apreciar esto, pero que será una opción inaccesible para la mayoría de quienes acudan a verla en las salas comerciales. Eso no afectará el aprecio de la magnífica banda sonora, que sigue la cuidadosa línea habitual en la filmografía del autor de “Pulp Fiction” para incorporar temas de The Mamas and the Papas, Deep Purple, José Feliciano, los Rolling Stones y hasta Los Bravos de España.

No todo es perfecto. Hay algunos detalles que se sienten repetitivos, la tensión dramática se pierde a veces y, en cierto momento, llegamos a sentir que no hay una línea narrativa definida, lo que revela la habitual indisciplina del cineasta pero ofrece igualmente pinceladas de su faceta experimental.

Tengo sobre todo reparos específicos acerca del desenlace que no puedo revelar aquí por razones naturales. Pero el proceso entero es terriblemente entretenido, el universo presentado es el más completo en toda la filmografía de Tarantino y el filme se encuentra lleno en su totalidad de momentos que quedarán indudablemente marcados en la historia del cine.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar